<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>Revista Surcos en América Latina</title>
	<atom:link href="http://revistasurcos.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://revistasurcos.wordpress.com</link>
	<description>Una publicación de la Fundación Síntesis</description>
	<lastBuildDate>Thu, 02 Aug 2007 21:32:44 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='revistasurcos.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://s2.wp.com/i/buttonw-com.png</url>
		<title>Revista Surcos en América Latina</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://revistasurcos.wordpress.com/osd.xml" title="Revista Surcos en América Latina" />
	<atom:link rel='hub' href='http://revistasurcos.wordpress.com/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>Uno se muere cuando lo olvidan</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/uno-se-muere-cuando-lo-olvidan/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/uno-se-muere-cuando-lo-olvidan/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jul 2007 13:55:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cronicas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 16 - 2007]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/uno-se-muere-cuando-lo-olvidan/</guid>
		<description><![CDATA[Por María Teresa Ronderos En Medellín, las Madres de la Candelaria protestan por los miles de hijos desaparecidos. Todos los miércoles frente a la Iglesia que las nombra. “¡Los queremos vivos, libres y en paz!,” gritan María Elena Toro y las demás madres mientras caminan en círculos frente a la Iglesia de la Candelaria en [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=41&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/maria-teresa-ronderos/">Por María Teresa Ronderos</a></p>
<p><strong><em>En Medellín, las Madres de la Candelaria protestan por los miles de hijos desaparecidos. Todos los miércoles frente a la Iglesia que las nombra.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86422' width='500' height='410'></iframe><br />
</em></strong><br />
“¡Los queremos vivos, libres y en paz!,” gritan María Elena Toro y las demás madres mientras caminan en círculos frente a la Iglesia de la Candelaria en el bullicioso centro de Medellín, la segunda ciudad de Colombia con más de dos millones de habitantes. Como todos los miércoles al mediodía, protestan por sus hijos desaparecidos, de los miles y miles que hay en Colombia, donde la sucesión de guerras civiles ha tornado a la gente temerosa y a las víctimas invisibles.</p>
<p>“¡Basta ya de secuestros y desapariciones! ¡Ven, haz algo, di algo, para que no te toque a ti!”, repiten las madres a coro. Con sus camisetas blancas y sus consignas sentimentales, ellas se han hecho oír: “¡Nos duele la maldad de los malos, pero más nos duele la indiferencia de los buenos!”</p>
<p><span id="more-41"></span></p>
<p>Las primeras madres que salieron a marchar, hacia fines de 1998, fueron las de soldados y policías secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FARC). Luego se les unieron algunas madres de desaparecidos secuestrados por los paramilitares. Al principio, salían de noche vestidas de negro y caminaban alrededor de un gran edificio del centro de Medellín. Al poco tiempo les sonó la idea de seguir el ejemplo de las Madres de Plaza de Mayo, y escogieron el atrio de la Iglesia de la Candelaria, una joya arquitectónica -había sido originalmente la catedral de la ciudad-, para hacer sus marchas. Entonces salieron a pedir para que les devolvieran a sus secuestrados y a sus desaparecidos, al igual que las madres argentinas, a mediodía, todos los miércoles. Así, el 17 de marzo de 1999, nacieron las Madres de la Candelaria.</p>
<p>Son madres de víctimas de todos los actores armados colombianos. De las guerrillas de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional. De los paramilitares, agrupados desde 1997 como Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), y de la Fuerza Pública. Para ellas no hay diferencias.</p>
<p>María Elena Toro descubrió a las Madres de la Candelaria casi desde un principio. No ha fallado un solo miércoles en estos ocho años. Ni tampoco su papá, Francisco Antonio Toro, hoy con 88 años, una hija, un yerno y dos nietos desaparecidos.</p>
<p>-Me voy a Frontino a ver si el alcalde nos presta la plata para pagar las deudas de la ladrillera -le dijo María Elena Toro a su hijo el 21 de febrero de 1997. La pequeña planta de fabricación de ladrillos era el negocio de su familia. Había que salvarla como fuera.</p>
<p>-Me avisa cuando llegue, mamá -respondió cariñoso Franklyn, su hijo menor de 22 años. Fue la última vez que se vieron. Franklyn acababa de terminar el tercer año de ingeniería civil.</p>
<p>Ese día, María Elena no intuyó nada raro. Sentía sólo el mismo miedo que se le había quedado puesto desde que empezaron a suceder las tragedias. Subió al bus. Le esperaban cuatro horas de carretera desde Medellín hacia el occidente para llegar a Frontino, aquel pueblo rudo de mineros de oro, y luego otra media hora hasta la ladrillera. Cuando llegó allá, ya les habían cortado la luz, pues debían 600 mil pesos. Sin electricidad, el secado de los ladrillos se demoraba. El negocio peligraba.</p>
<p>Al otro día, Franklyn partió al rescate en moto, con su amigo Guillermo y la plata para la cuenta de luz en el bolsillo. A las cuatro de la tarde, cuando pusieron pie en Frontino, telefonearon a una tía para avisarle que iban para la ladrillera. Nunca llegaron.</p>
<p>Mientras María Elena estuvo en la ladrillera, nadie le contó de la desaparición de su hijo. Los hermanos de Franklyn temían la reacción de su madre. “Creyeron que yo le metía candela a todo”, dice ella hoy. Cuando regresó a Medellín, veinte días después, ya no pudieron ocultárselo más. Su hijo Francisco, amoroso, le ofreció “un tintico” y, apenas ella se sentó a tomarse el café, su hermana le soltó la noticia. Al recordarlo, a María Elena se le quiebra la voz, a pesar de las muchas veces que lo ha contado. “Me fui donde el sacerdote que siempre nos consoló”, me dice. “Me quedé unos días en Medellín, porque me rogaron que no fuera por allá. Ya iban cinco desaparecidos y nadie quería otro”.</p>
<p>Una de mis conversaciones con María Elena fue en el departamento de sus papás, en el centro de Bello. Amplio, lleno de luz, con una gran terraza. Su padre, Francisco, subió con nosotras los cuatro pisos de escaleras sin detenerse, a pesar de que está medio ciego. La mamá, María Mercedes, de 83 años, altiva, silenciosa, nos esperaba. Su marido la miró con ternura y, con palabras de trovador, dijo: “Esta niña ha soportado esas pesadillas. Debería haberse muerto, pero aquí está, haciendo el caldito”.</p>
<p>Alguien se ha ensañado con la familia Toro. Mercedes, una hermana menor de María Elena, emprendedora y con gran olfato para los negocios, había iniciado con su hija Claudia la construcción de este edificio donde ahora habitan los viejos. También echó a andar el negocio de la ladrillera, cerca de Frontino. Viajaba constantemente allá, a pesar de los peligros en la carretera. Quiso desarrollar una producción artesanal de cerámica, aprovechando las vetas blanquísimas de arcilla de los cerros de la finca que habían comprado. Quiso ver terminado su edificio, blanco también. Quiso y no pudo. Desapareció con su marido cuando iba camino a Medellín, el 26 de agosto de 1996, seis meses antes de la desaparición de Franklyn. Los secuestradores le pidieron rescate a su hija Claudia. Cuando fue a pagarlo, el 4 de septiembre, se la llevaron también a ella, con todo y el dinero.</p>
<p>Después de la desaparición de Mercedes, la familia Toro decidió seguir adelante con la ladrillera</p>
<p>-Dijimos ¡adelante! y seguimos con el negocio -dice Francisco.</p>
<p>-¿Quiénes se llevaron a Mercedes y a los otros? -le pregunto.</p>
<p>-Eran las autodefensas del pueblo, políticos, capataces. Tiraron al aire todo ese esfuerzo&#8230; -responde. Y María Elena complementa:</p>
<p>-Después de que desapareció mi hijo Franklyn, yo le pregunté a mi hermano Luis quién mandaba a los paras en el pueblo. Él me dijo que un tal Conrado, al que apodaban “el Tuerto”.</p>
<p>-¿Y nunca pudo ubicar al Tuerto para preguntarle por su hijo o su hermana? -le dije a María Elena.</p>
<p>-Una vez, en la carnicería, vi a un hombre corpulento con mala cara. Yo me quité las gafas y me le quedé viendo -dice María Elena mientras imita cómo hizo-. Cuando salía, me miró a los ojos y se turbó. Bajó la cabeza y salió deprisa. El carnicero me dijo que ése era el Tuerto. Yo ya lo sabía.</p>
<p>Otro domingo en que María Elena fue al pueblo, vio pasar a los paras, que siempre salían en un Toyota pintado de negro a brochazos. Detrás iba una camioneta con seis o siete muchachos. Uno iba agarrado de la varilla trasera de la camioneta, de espaldas.</p>
<p>-Yo vi a mi Franklyn. Tenía su físico -exclama con los ojos aguados-. Salí corriendo detrás del carro andando. Paró en una bodega de materiales. El muchacho se dio vuelta. No era Franklyn. Yo sentí que me dolía todo.</p>
<p>Desesperada, la madre entró a la bodega, miró de reojo al Tuerto y, de nuevo, éste le evitó la mirada.</p>
<p>-¿Le cuento el milagro del Cura? -interrumpe don Francisco, como queriendo romper la tensión. Se refería a un hermano de Maria Elena, Luis, al que le decían “el Cura” porque de niño le gustaba jugar disfrazado de sacerdote.</p>
<p>-Déle, papá -dice María Elena, con voz paciente.</p>
<p>-Voy a tratar de ser corto y preciso. Un atardecer, entre las cinco y las seis, llegó un carro destartalado a la ladrillera. Traía unos hombres, unos particulares que venían de civil, pero también tengo que decir, porque así ocurrió, que venían unos soldados y policías. Nos llamaron al Cura y a mí, que estábamos fuera del campamento. Al Cura lo encerraron en la pieza con el capataz de esos hombres. Yo me quedé en mi silla. En mi devocionario católico me encontré el Salmo 141 y me puse a rezar. Tenía miedo. Mientras eso sucedía, sonó el teléfono. El capataz contestó: “¡A la orden!” Al otro lado le preguntan: “¿El Cura está?” El hombre cambió de expresión y le preguntó a mi hijo: “Oiga, ¿usted es cura?” “Sí”, contestó Luis, mirándolo a los ojos, “yo soy el Cura.” Entonces el hombre salió y habló con los otros. Cambiaron de actitud. Pensaron que el Cura era sacerdote. El capataz llamó por celular y dijo: “No está el hombre que nos ordenaron buscar”. Se obró el milagro del Salmo 141. Quedamos fresquitos. Ya había un Dios presente.</p>
<p>No ocurrieron tantos milagros en Frontino. Campesinos, comerciantes, indígenas, líderes sindicales de la Frontino Gold Company, fueron acribillados por esos meses, quizás los peores del municipio en su historia reciente. Así quedó consignado en “Noche y Niebla”, un completo banco de datos de víctimas elaborado por un centro de investigaciones de los jesuitas. Precisamente en 1997, el año en que María Elena se mudó a la ladrillera, confluyeron en esa zona varios frentes de guerra. Las FARC defendían su territorio de una ofensiva paramilitar que empezó a disputarles el control. “Disputar el control”, en el conflicto colombiano, quiere decir aterrorizar a la gente, forzarla a huir de sus tierras, a dejar sus comercios. Quienes no cedan a la presión aparecen muertos o, directamente, no aparecen. Justificaron los paramilitares esta macabra estrategia alegando que así rompían los tejidos de la guerrilla con los pobladores, pero, por debajo de la cuerda, se apropiaron convenientemente de tierras y negocios ajenos.</p>
<p>Además, por esa región de Frontino vinieron a parar, ese 1997, algunos hombres que habían sido miembros de otra guerrilla, el Ejército Popular de Liberación, ya desmovilizada. Uno de ellos fue Conrado Pérez, quien se volvió jefe paramilitar al mando de Frontino. Ése es el Tuerto al que María Elena encaró, pero no se atrevió a preguntarle por sus desaparecidos.</p>
<p>Tratando de salvar su negocio, María Elena fue a hablar con el alcalde de Frontino, de apellido Oquendo, para que le prestara los 600 mil pesos -unos 550 dólares de la época- para la empresa de electricidad. Éste se negó y le dijo que, más bien, por qué no vendían sus tierras. Ella se enojó y salió dando un portazo.</p>
<p>El 17 de septiembre unos tipos fueron a la ladrillera en una camioneta y gritaron que los Toro tenían 24 horas para salir. María Elena y el Cura empacaron a la carrera y abandonaron Frontino para siempre. Al poco tiempo, le vendieron la ladrillera al alcalde por lo que éste les quiso dar.</p>
<p>Pasaron casi diez años, hasta que María Elena Toro pudo volver a mirar a los ojos a otro paramilitar, y tener la fuerza para preguntarle qué había hecho con sus desaparecidos.</p>
<p>Nadie sabe exactamente cuántos desaparecidos hay en Colombia. La organización que agrupa a sus familiares, Asfaddes, habla de 7.800 víctimas de este delito, aunque en realidad su dimensión puede ser aun más cruel. Un estudio de la Fiscalía Nacional encontró que entre 1995 y 2006 desaparecieron 2.595 personas sólo en Antioquia, el departamento más poblado del país y uno de los más golpeados por la violencia. Según el secretario de gobierno de Antioquia, Jorge Mejía, hoy se ignora el paradero de 3.540 personas en su departamento. La mayoría de los antioqueños no desapareció en el campo, ni en los municipios remotos. En la propia Medellín, que en los noventa fue cruento escenario de batallas entre narcotraficantes, paramilitares, milicianos de las guerrillas y delincuencia común, se han registrado oficialmente 1.436 desaparecidos. Y hubo muchos más que nadie denunció.</p>
<p>Irene Valencia, otra madre de La Candelaria, fue una de las que no se atrevieron a hablarle a la policía del secuestro de su hijo. Le advirtieron que era peligroso. No es que ella fuera de temperamento temeroso. Al contrario, la vida la había hecho recia. Abandonó la escuela en quinto de primaria para vender bananos en la plaza de mercado. A los 16 años tuvo su primer hijo, Carlos Mario, a los 19 su segundo, Oswar Alexis, y a los 24 tuvo a Sandra Milena.</p>
<p>Por allá en los ochenta, Moravia, el miserable barrio de Medellín donde vivía, se incendió. El narcotraficante Pablo Escobar construyó un barrio de unas 400 casas para los damnificados. En 1984, Irene se mudó a una de esas casas con su familia. Allí crió a los hijos. Carlos se metió a soldado profesional, y Oswar, que trabajaba en una empresa, se casó jovencito y tenía sus chicos.</p>
<p>A fines de 1999, Irene recibió el primer golpe. Su hijo Carlos vino a visitarla. Caminaba vestido de civil, a una cuadra de la casa, cuando lo mataron. Según le dijeron después, lo asesinaron milicianos porque era del Ejército. Irene no sabe de qué grupo. Otros del barrio sospechan que eran del ELN.</p>
<p>El 28 de marzo de 2000, su hijo Oswar, que tenía 22 años, salió a jugar fútbol con amigos del barrio. Con Alberto Guisado, de 33 años, también padre de dos hijos y empleado de una empresa de aseo, hijo de Aura. Y con Álvaro de Jesús Gómez, de 32, vendedor ambulante soltero, que sostenía a su madre María Lilia. Eran amigos desde niños, pues se habían criado en el Escobar. No regresaron.</p>
<p>Ya de noche, Irene salió a buscar a Oswar. Le contaron que un señor en una camioneta blanca había venido y se había llevado a los diez jóvenes que jugaban fútbol. Uno de ellos, César, volvió después al barrio. Contó que se escapó y que ese Samuel que conducía la camioneta les dijo que los llevaría a hacer un trabajo corto de dos meses con los paramilitares, y que los llevaron hacia Caucasia, por el río Cauca, y luego hacia la selva. Irene trató de hablar con César personalmente, pero no alcanzó. Lo mataron antes.</p>
<p>El taxi en el que íbamos el fotógrafo Luis Benavides y yo trepó uno de los cerros por donde ascienden, como en pesebre, los barrios de Medellín. Se detuvo en una plazoleta de asfalto, a la entrada del barrio Pablo Escobar. Detrás, la panorámica del imponente Valle de Aburrá con las espigadas torres del centro de la ciudad, en medio de las montañas tapizadas de casas de ladrillo. Allí nos esperaban Irene, María Lilia y Aura. Nos guiaron por un sendero de piedra que conducía hasta la modesta casa de Irene. En su pequeño y pulcro comedor, nos sentamos a conversar.</p>
<p>Lilia Alzate, de 69 años, una mujer alta que debió ser bella de joven, parece envejecida prematuramente. Aura, de 65, más parca, acuna un nieto en su regazo. Ella e Irene, que hoy tiene 49 años, han criado a los nietos, hijos de sus desaparecidos. Al lado nuestro juega Mario Andrés, de siete años, el hijo menor de Oswar.</p>
<p>-Era un bebé de días cuando se llevaron a su papá -cuenta Irene-. Dice que se va a ir pal monte donde está su papá.</p>
<p>Cuando le pregunto por el año en que nació Oswar Alexis, Irene saca de un sobre la cédula de Oswar, la libreta militar de Carlos&#8230;</p>
<p>-Es lo único que me quedó de mis hijos -susurra, y su sonrisa ancha se apaga.</p>
<p>-Al otro día que se los llevaron, Álvaro me llamó porque era mi cumpleaños y me dijo que estaba en Caucasia -cuenta Lilia-. Yo no sospeché, porque él vendía su mercancía por los pueblos. Pero después no supe más de él. Creo que me hubiera llamado otra vez si estuviera vivo.</p>
<p>-Yo me sueño con Oswar vivo -dice Irene-. No se me pasa por la cabeza que esté muerto.</p>
<p>-Yo no creo que Alberto esté vivo -se lamenta Aura-. Se hubiera comunicado conmigo. ¿Cómo se iba a desprender de los hijos, que los quería tanto, y no volver a preguntar por ellos-</p>
<p>La región adonde se llevaron a sus hijos, a unos 240 kilómetros al norte de Medellín, fue otra zona de arremetida paramilitar. En el 2000, cuando los secuestraron, comandaba esos territorios del Bajo Río Cauca un grupo paramilitar llamado Bloque Mineros, al mando de Cuco Vanoy. Este frente desalojó al ELN, que lucraba con la extorsión a los mineros que explotaban los yacimientos de oro en el río.</p>
<p>Por unas amigas, Irene y María Lilia se enteraron de que las Madres de la Candelaria les ayudarían a buscar a sus hijos. Se fueron a la iglesia y se metieron en el movimiento. Irene trata de no faltar a las marchas de los miércoles. Y si va Irene, va María Lilia. Aura, atormentada por la artritis, casi nunca puede ir.</p>
<p>-Un día que no tenía para pagar el pasaje del bus, me bajé caminando desde esta loma hasta la iglesia, en el centro -confiesa Irene, como si se tratara de una travesura.</p>
<p>El esfuerzo ha valido la pena. Gracias a las madres, pudo al menos preguntarles, por fin, en persona, a los paramilitares por su hijo Oswar.</p>
<p>En el atrio de La Candelaria no marchan todas las madres juntas. En el frente se congrega el grupo de María Elena Toro y de la otra fundadora del movimiento, Amparo Mejía, una morena exuberante y acelerada de 34 años. Un amigo de infancia de amapro era uno de los soldados secuestrados. En junio de 2001, el gobierno de Andrés Pastrana autorizó que salieran de las cárceles 15 guerrilleros, a cambio de 42 policías y soldados que tenían secuestrados, entre ellos el amigo de Amparo Mejía. No obstante, ella ya no se pudo desprender de las madres que continuaron sus marchas.</p>
<p>A un costado de este grupo de madres fundadoras, separadas por una pancarta, está otro grupo de madres que lidera Teresita Gaviria. Detrás de la división hay una historia.</p>
<p>Las Madres habían crecido con el respaldo del gobernador Guillermo Gaviria (luego secuestrado y asesinado por las FARC), y de la organización no gubernamental Red de Iniciativas por la Paz (Redepaz), que les dio espacio en su oficina. Teresita Gaviria, quien había participado en las marchas de Redepaz de fines de los noventa, con su propia tragedia encima, había llegado también a las Madres de la Candelaria. Su hijo Cristián Camilo, de apenas 15 años, había sido secuestrado por paramilitares en 1998, cuando iba rumbo a Bogotá de vacaciones.</p>
<p>Los liderazgos de Amparo y María Elena, por un lado, y de Teresita, por el otro, se hicieron fuertes, y el movimiento se rompió. Las madres originales se llamaron Movimiento Corporación Madres de la Candelaria, Línea Fundadora, y en su presidencia se han alternado María Elena y Amparo. Un tiempo después, las segundas fundaron la Asociación Caminos de Esperanza, Madres de la Candelaria, bajo la conducción de Teresita. Unas 400 familias que buscan a sus desaparecidos se reparten por mitades entre los dos grupos.</p>
<p>A pesar de lo polémico, el proceso de paz con los paramilitares que inició el gobierno de Álvaro Uribe en 2002 despertó cierta ilusión en las víctimas, especialmente en las familias de los desaparecidos. Según la Ley de Justicia y Paz, que estableció las reglas de juego de la desmovilización paramilitar, aquellos miembros de estas organizaciones procesados por delitos de lesa humanidad que confiesen sus crímenes, que ayuden a esclarecer la verdad para ubicar a los desaparecidos, y que entreguen sus bienes para reparar a las víctimas, pueden beneficiarse con condenas de un máximo de ocho años de prisión. De los 30 mil paramilitares que dejaron sus armas y anunciaron su reincorporación a la vida civil, unos dos mil tienen procesos con la justicia por delitos gravísimos. Entre ellos está el medio centenar de temibles jefes paramilitares, hoy recluidos en la cárcel de Itagüí, vecina a Medellín. Los demás quedaron en libertad.</p>
<p>Buscando rebaja de penas, muchos de los desmovilizados han contribuido a informar sobre las fosas comunes donde pueden estar enterrados los desparecidos. La justicia ya sabe dónde están unas 2.500 fosas clandestinas. Solamente en Antioquia ya se conoce la existencia de 131 fosas, y se han identificado 1.219 tumbas recientes de NN en casi todos los municipios del departamento. Muchas de ellas pueden corresponder a hijos desaparecidos de las Madres de la Candelaria.</p>
<p>La Ley, además, creó la Comisión Nacional de Reparación y Conciliación, integrada por líderes sociales y académicos. Entre sus tareas está reconstruir la verdad y velar por los derechos de las víctimas. Envalentonadas por este proceso, miles de víctimas que no se habían atrevido a hablar hasta ahora, están contando sus historias. En Medellín, sólo en los dos días de febrero en que la Comisión habilitó un espacio, 1.600 víctimas que nunca se habían acercado a la justicia vinieron a relatar lo sufrido.</p>
<p>De acuerdo a la ley, las organizaciones de víctimas han presenciado las confesiones de los comandantes de las AUC ante la justicia. El jefe paramilitar Salvatore Macuso ha comenzado su confesión ante la Fiscalía de Medellín, y en cada sesión las Madres de Caminos de la Esperanza, junto con muchas otras víctimas que van a las audiencias, se plantan para demandar la verdad al frente del edificio de la Justicia, en una plazoleta que han bautizado “De la Dignidad”.</p>
<p>Las Madres de la Línea Fundadora han buscado otra manera de conseguir la verdad sobre sus desaparecidos</p>
<p>María Elena Toro se armó de valor y le envió una carta pública a Don Berna, el jefe paramilitar que rigió el bajo mundo de Medellín hasta su desmovilización en 2005. Le pidió que le dijera dónde estaban sus cinco desaparecidos de Frontino.</p>
<p>A los pocos meses, la otra dirigente de la Línea Fundadora, Amparo Mejía, fue a una reunión organizada por la Gobernación de Antioquia, en su campaña para librar de minas antipersonales el territorio del Departamento. Allí se encontró con Don Berna, entre otros jefes paramilitares y guerrilleros. Cuando la vio, el jefe paramilitar la abordó:</p>
<p>-Necesito contestarle la carta que me envió María Elena Toro -le dijo Don Berna, al reconocerla-. Venga a verme con ella y conversamos.</p>
<p>-No nos vamos a reunir a solas con usted, después dirán que somos de su base socia -le reviró Amparo-. Más bien le propongo que hagamos un encuentro por la verdad con las Madres de la Candelaria, al estilo de los de Sudáfrica.</p>
<p>Amparo conoció esa experiencia cuando hizo un curso de Negociadora en No-Violencia, que le dictaron maestros de la Universidad de Rhode Island, por un convenio con la Gobernación.</p>
<p>-Hagámosle -dijo don Berna, como sorprendido por la audacia de su interlocutora.</p>
<p>Amparo consiguió el permiso de la dirección de cárceles y el 23 de enero pasado entró con familiares de 40 desaparecidos a la prisión de Itagüí. Ensayaron cómo se presentarían allí, y se repitieron una y otra vez que no podían llorar ni mostrarse débiles. La misma María Elena Toro, que tenía que preguntar por sus cinco desparecidos, no sabía cómo iba a reaccionar en el encuentro. Por eso decidió entrar última y situarse lo más lejos posible de los jefes paras.</p>
<p>Cuando las madres llegaron, les dijeron que en el patio principal las esperaban los jefes paramilitares. Con las piernas temblando, Amparo les dijo a las madres:</p>
<p>-Llevan años esperando encontrar a estos tipos en una carretera para que les digan dónde están sus hijos. Ahora que los tendrán enfrente, no pueden echarse atrás.</p>
<p>Cuando las madres entraron, los toscos hombres de las AUC se pusieron de pie. Uno de ellos, a nombre de todos, les pidió perdón por el sufrimiento causado. Luego rezaron el Padrenuestro. El jefe paramilitar Mancuso les preguntó:</p>
<p>-¿Dónde está la lista de sus desaparecidos?</p>
<p>-¿Acaso usted cree que venimos a mercar? -le respondió Amparo Mejía, con su forma criolla de decir que sus desaparecidos no eran una lista de compras-. Ésta es una reunión para construir una verdad histórica. Y ustedes van a escuchar a cada madre preguntarles por sus hijos.</p>
<p>-Yo soy Francisco Antonio Toro -dijo el bello viejo, padre de María Elena, que de tanto acompañarlas ya se ha convertido en otra madre de la Candelaria más.</p>
<p>Una por una, las mamás les mostraron sus fotos y pidieron por sus familiares. María Elena Toro fue la última en hablar. Se acercó a Don Berna y firme, sosteniéndole la mirada, como jugando sus restos en un póquer, le puso las fotos de sus familiares encima de la mesa:</p>
<p>-Ésta es mi familia -le dijo-. Necesito saber de ella.</p>
<p>Sin responder, Don Berna metió las fotos en un cuaderno y salió de la reunión. Los otros jefes paras también abandonaron el patio. Todos, menos el Alemán, un hombre fornido y rubio que había aterrorizado el noroccidente colombiano. Él se quedó a almorzar con los familiares de los desaparecidos.</p>
<p>-Me alegra haberlo conocido -le dijo el Alemán a Francisco Toro, mientras le extendía la mano.</p>
<p>El viejo Francisco le estrechó la mano y, en su modo poético, expresó la ironía del momento:</p>
<p>-Mi muchacho, el león comiendo con el cordero.</p>
<p>-Gracias por lo de muchacho -dijo el Alemán, intentando sonreír.</p>
<p>Irene Valencia y María Lilia Alzate, las madres de los jóvenes secuestrados mientras jugaban fútbol en la cancha de su barrio, no fueron a esa primera reunión. Pero sí a la segunda, porque les dijeron que a ésa iría Ramón Isaza, otro jefe paramilitar, fundador de las primeras autodefensas colombianas de los ochenta. A ellas les habían dicho que a sus hijos se los habían llevado a territorios de Isaza, por Caucasia, al norte de Antioquia. Cuando lo tuvieron enfrente le mostraron las fotos. No dijo mucho. Otra mamá insistió en que le informara dónde podría estar el cuerpo de su muchacho. Isaza respondió, brutal:</p>
<p>-A la gente que capturé y di de baja no la enterré. Los tiré al río.</p>
<p>Irene no se dio por vencida.</p>
<p>-Usted con su mirada me dice que sabe de mi hijo.</p>
<p>Isaza se quedó observando la foto, como si reconociera, y le dijo:</p>
<p>-No. No tenía hombres por Caucasia -la cortó en seco-. Ésos eran terrenos de Cuco Vanoy.</p>
<p>Al rato se acercaron a Irene y a María Lilia dos hombres -quizás del otro jefe para, Vanoy- que les preguntaron los nombres y las cédulas de los hijos. Dijeron que iban a averiguar. Ese día Irene sintió rabia.</p>
<p>-¡Sin saber qué pasó con ellos! -exclamó después, descorazonada.</p>
<p>El proceso con los paramilitares ha sido tortuoso. Muchos nuevos paramilitares han empezado a delinquir, y no se sabe hasta qué punto los jefes presos en Itagüí están comprometidos con estos nuevos grupos. Quienes se animan a hablar, a exigir verdades, a preguntar, no están libres de riesgo.</p>
<p>Las madres no han podido regresar a la cárcel. El gobierno les prohibió la entrada, por seguridad, después del asesinato de Yolanda Izquierdo, una líder social vinculada a las madres que luchaba para que los paramilitares devolvieran las tierras que les habían arrebatado a los campesinos de Córdoba, un departamento en el Caribe colombiano.</p>
<p>Ahora sólo les queda a las Madres de la Candelaria seguir marchando todos los miércoles. Mostrar sus pancartas, con la esperanza de que alguien les dé información. Quizás sus hijos sigan vivos, como aún espera Irene. Quizás algún día, por lo menos, les puedan dar cristiana sepultura. Pero no guardarán sus fotos ni sus pancartas mientras no aparezcan. Ellas saben, como dijo el poeta antioqueño Manuel Mejía Vallejo, que “uno se muere cuando lo olvidan”.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/madres%20de%20la%20candelaria" class="performancingtags" rel="tag">madres de la candelaria</a>, <a href="http://technorati.com/tag/colombia" class="performancingtags" rel="tag">colombia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/desaparecidos" class="performancingtags" rel="tag">desaparecidos</a>, <a href="http://technorati.com/tag/FARC" class="performancingtags" rel="tag">FARC</a>, <a href="http://technorati.com/tag/paramilitares" class="performancingtags" rel="tag">paramilitares</a>, <a href="http://technorati.com/tag/uribe" class="performancingtags" rel="tag">uribe</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ronderos" class="performancingtags" rel="tag">ronderos</a>, <a href="http://technorati.com/tag/derechos%20humanos" class="performancingtags" rel="tag">derechos humanos</a>, <a href="http://technorati.com/tag/madres" class="performancingtags" rel="tag">madres</a>, <a href="http://technorati.com/tag/protestas" class="performancingtags" rel="tag">protestas</a>, <a href="http://technorati.com/tag/medellin" class="performancingtags" rel="tag">medellin</a>, <a href="http://technorati.com/tag/" class="performancingtags" rel="tag"></a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/41/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/41/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/41/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/41/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=41&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/uno-se-muere-cuando-lo-olvidan/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Tetê de Rocinha</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/tete-de-rocinha/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/tete-de-rocinha/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 31 Jul 2007 13:53:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 16 - 2007]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/tete-de-rocinha/</guid>
		<description><![CDATA[Por Margarita García María Teresa Leal Lleva su modelo social de las favelas de Rio de Janeiro a las pasarelas de París. Y sin intermediarios. Rocinha es un pesebre. Casitas muy juntas, separadas por un corredor angosto y empinado; ventanas y puertas abiertas de par en par, con gente dentro comiendo, viendo la tele, haciendo [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=40&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/margarita-garcia/">Por Margarita García</a></p>
<p><strong><em>María Teresa Leal</em></strong></p>
<p><strong><em>Lleva su modelo social de las favelas de Rio de Janeiro a las pasarelas de París. Y sin intermediarios.<br />
</em></strong><strong><em><iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86422' width='500' height='410'></iframe></em></strong></p>
<p>Rocinha es un pesebre. Casitas muy juntas, separadas por un corredor angosto y empinado; ventanas y puertas abiertas de par en par, con gente dentro comiendo, viendo la tele, haciendo la siesta. Esta tarde había una mujer blanca lechosa que dormía plácida en un sofá, con una blusa de tirantes y una teta afuera.</p>
<p>Rocihna es la favela más grande de Rio de Janeiro, y allí funciona Coopa-Roca: un proyecto que tiene como objetivo darles a las mujeres del sector la posibilidad de ganar dinero sin tener que salir de sus casas. Las mujeres de Rocinha tejen y bordan, elaborando piezas para diseñadores, tiendas, fashion-shows y exposiciones. El proyecto existe desde hace unos veinticinco años, pero se constituyó como cooperativa en 1987.</p>
<p><span id="more-40"></span></p>
<p>La oficina de Coopa-Roca queda en lo alto de un cerro, es una casita amarilla muy modesta que debe tener una de las vistas más hermosas de toda la ciudad. Por la ventana se ve un pedazo de cielo soleado y otro cerro que abajo se vuelve mar. Tetê Leal, la directora del proyecto Coopa-Roca, vive allá abajo: al lado del mar. Esta mañana la vimos en su departamento de Leblon, uno de los barrios más elegantes de Rio de Janeiro. Tetê viene todos los días a Rocinha, pero hoy no; hoy a Tetê le duele la pierna: se la dobló por culpa de un zueco de madera y está fisurada. Tiene un yeso y también muletas.</p>
<p>-¡Roseli!</p>
<p>Tetê vive sola, pero tiene una empleada que la acompaña en el día, desde hace nueve años. Se llama Roseli.</p>
<p>-Nada en la vida sucede por casualidad -dice Teté, y se mira la pierna mala. Y cuenta que estuvo hace unos días haciendo yoga con un grupo de hare-krishnas que repetían esa frase todo el tiempo. Después se abanica, vuelve a llamar a Roseli, se le cae una muleta que estaba apoyada en su silla.</p>
<p>Sigue hablando:</p>
<p>-A mí el estrés se me va para abajo. Ya me pasó hace dos años en el evento de París: me doblé un pie y se me puso grandototote&#8230;</p>
<p>Y pone cara de dolor. Después explica que ahora está estresada por el tema de la nueva sede de Coopa Roca, porque quieren trasladar la oficinita que tienen en Rocinha a un local más grande, por el mismo sector.</p>
<p>-Lo de la sede es tooodo un tema. Tenemos que conseguir muchas cosas. Porque ya están el local y la aprobación del Ministerio de Cultura, pero ahora hay que hacerlo. Es que todo es trabajo, trabajo, traba&#8230;</p>
<p>En la casa de Tetê también se encuentra Lucélia, la gerente de producción de Coopa-Roca; ella permanece callada a su lado, moviendo sus ojos negrísimos de un lado a otro, como un relojito cucú. Lucélia lleva siete años trabajando en el proyecto, es la mano derecha de Tetê.</p>
<p>-A minha companheira -dice, y la mira. Lucélia sonríe, baja los ojos.</p>
<p>Se acerca una señora negra que debe ser Roseli. Tetê la toma del brazo, cariñosa, y nos pregunta si queremos café. Mejor agua, decimos, porque hace calor.</p>
<p>L. -que oficia de intérprete- y yo estamos sentados en un sillón repleto de cojines tejidos, bordados y con aplicaciones en crochet. En una repisa alta hay una lámpara blanca, también tejida, que parece un cometa. Afuera, en la terraza, unas sillas de colores nos coquetean y los pajaritos cantan. La casa de Tetê es adorable.</p>
<p>-Es que necesitamos un lugar más grande y más bonito para hacer capacitaciones, y para que funcione todo lo administrativo. Hemos crecido mucho: hoy Coopa-Roca tiene casi cien mujeres y somos una marca. A los empresarios les gusta trabajar con nosotras porque saben que los consumidores se interesan cada vez más por los productos que, además de ser buenos, cumplen una función social.</p>
<p>Coopa-Roca ha participado en eventos de España, Berlín y París, y asiste todos los años al fashion-week de Rio y de São Paulo. En cada viaje, Tetê se lleva a tres o cuatro mujeres, cuando van a São Paulo alquila un ómnibus, y a los eventos locales van todas las que quieran. En la tarde, en Rocinha, Marta -una de las mujeres de Coopa-Roca- me diría que adora ir a los eventos: que es su única oportunidad para vestirse, maquillarse, ponerse tacos, porque en la favela, con esos callejones tan empinados, andar en tacos es imposible.</p>
<p>-Además de la función social del proyecto, para las mujeres de Rocinha trabajar con la moda es muy atractivo. El año pasado vinieron cinco diseñadores franceses a hacer creaciones a partir de las piezas de Coopa-Roca. Se reunían con ellas, y ellas hablaban, decidían, aportaban. Estaban muy emocionadas. A la oficina llegan muchas mujeres de la favela que quieren participar, pero no todas pueden, somos muy selectivas. Y la que no tenga habilidad sencillamente no entra.</p>
<p>Tetê es rigurosa. Dice que hasta que una prenda no esté impecable no le da salida. Suele repetir eso de que una naranja puede dar muchos litros de jugo. Que las mujeres tienen que dar todo lo que tengan: el máximo esfuerzo por el máximo beneficio. Y dice también que la estética es lo más importante para Coopa-Roca: ofrecer prendas cada vez mejor logradas, ése es su desafío.</p>
<p>Pero hace veinticinco años el reto era otro. Desde muy chica, Tetê tuvo claro que quería hacer un voluntariado, y también sabía que Rocinha -por ser la favela con problemas sociales más graves- tendría que ser su campo de operaciones. Claro que no sabía exactamente qué podía hacer, así que se iba todos los días a caminar por la favela: buscando, observando, imaginando nuevas formas de ayudar.</p>
<p>-Quería inventarme un proyecto distinto. Un proyecto que no fuera asistencialista. Yo detesto el asistencialismo.</p>
<p>Tetê era una chica acomodada que estudiaba sociología y educación en el arte. Sus padres vivían en la misma casa donde estamos ahora, y ella se había mudado más cerca de la facultad. Trabajaba en una escuela de una de sus hermanas, enseñándoles a los niños trabajos manuales y artes plásticas. También hacía otras cosas, como leer. Le gustaba mucho leer.</p>
<p>-¡Adoré a Paulo Freire! A esa edad, ese señor me abrió la cabeza. ¡Paf! -dice, y se pega con el puño en la cabeza.</p>
<p>Cuando iba a Rocinha, caminaba de allá para acá todos los días; la gente la miraba pero no le decían nada. Hasta que alguien se le acercó y le preguntó por qué iba tanto allá, que si trabajaba con alguna fundación. Porque en ese momento -justo después de la dictadura- se estaban poniendo de moda las fundaciones. La moda se instaló y sigue vigente: en Brasil hay casi trescientas mil ONG. Es un país grande, con problemas grandes, y cada quien se agarra de alguna bandera. Alguien me dijo que allá era el único lugar donde, además de ONG, también había ING -individuos no gubernamentales-; Tetê, con sus veinte años y su obsesión por servir, debía tener el perfil de uno de ésos.</p>
<p>-Yo no quería participar en ninguna fundación: no me gustaba el trabajo que hacían en las favelas, así que, cuando alguien me preguntó que por qué andaba merodeando, le dije directamente que yo quería hacer algo allí, y que era profesora de niños en una escuela de Ipanema.</p>
<p>Entonces le propusieron trabajar con los niños de la favela, enseñándoles artes plásticas y manualidades.</p>
<p>-Allí descubrí que lo que uno hace con las manos está muy relacionado con la identidad. Y veía cómo los niños de la favela atesoraban sus obras, mientras que los de Ipanema tenían todos los implementos del mundo y los dejaban tirados, los echaban a perder.</p>
<p>Pero el romance con los chicos duró poco: un día se le acercó una mujer de Rocinha y la convenció de que el trabajo que debía hacerse en la favela no era con chicos.</p>
<p>-Fue doña Teresa. Ella me dijo que hacer manualidades con los niños no servía de nada, porque las rompían. Que mejor trabajara con gente adulta, mujeres que sabían coser y tejer. Y allí se produjo el clic: las agrupé a ella, a sus vecinas, amigas, hermanas, abuelas y empezamos a concebir el proyecto.</p>
<p>Al principio, los padres de Tetê no estaban de acuerdo con que se metiera en esas cosas. Les daba miedo, ella estaba sola y era una época difícil. Sus hermanas tampoco querían; además, no les gustaban mucho las cosas que hacían las mujeres de Rocinha.</p>
<p>-Me decían ¡qué feo!, y que nunca se pondrían algo así. Pero estábamos empezando, se estaban apenas capacitando. Ahora somos impecables, y mis hermanas no sólo se ponen las cosas de Coopa-Roca, sino que les encanta.</p>
<p>Roseli nos trae café a todos, parece que no le gustó la idea del agua. Tetê casi no hace pausas cuando habla, L. tiene que interrumpirla de vez en cuando para traducir. Tetê gesticula, alza los brazos, habla fuerte, tropieza con la muleta “que no, no, no me ayuden, tengo que acostumbrarme”; se dobla, se estira, hace malabares&#8230; y la recoge.</p>
<p>Estamos hablando de la parte económica. Ella enumera con los dedos, cierra un poco los ojos y aprieta los labios, se acuerda, sigue.</p>
<p>-producción, materiales, mano de obra, mis honorarios por la gestión y la comisión de la cooperativa: eso costamos.</p>
<p>Luego le dice a Lucélia que traiga unas carteras para explicarnos mejor. Lucélia va y las trae. Una es roja, la otra es café. Son lindísimas. Pregunto el precio y me dicen que depende de la tienda, pero que la cartera no es barata: está por los 200 dólares. Una buena cartera de cuero en Buenos Aires cuesta la mitad. Lucélia sigue de pie, con los bolsos en la mano, cual modelo de programa concurso.</p>
<p>-Y el asunto es así: las artesanas de Coopa-Roca hacen el crochet, luego hay otras personas que se encargan de confeccionar la cartera: ponerle la manija, coser el forro y así, hasta que llega a la tienda. Nosotros somos una parte de la cadena productiva: la base, y el mérito de la cooperativa es que permite que todos cobremos lo justo.</p>
<p>Tetê dice que Coopa-Roca está tratando de sacar adelante un modelo de comercio justo: que todos los que participan en la cadena productiva cobren lo que les corresponde. Pero en el gremio de las ONG parece que nadie puede casarse con un solo modelo. Las fundaciones, cada tanto, incorporan nuevos términos y estrategias para encarrilar el trabajo de las organizaciones que quieren apoyar. Que la responsabilidad social corporativa, que el comercio justo, que la economía solidaria, que los negocios inclusivos.</p>
<p>-Ahora todo se trata de negocios inclusivos y de involucrar a otros actores y esas cosas. Nosotras, por ejemplo, vamos a aliarnos con unas personas que confeccionan remeras, y Coopa-Roca las bordaría. Después las vamos a ofrecer en e-bay porque fuimos invitadas a participar en el proyecto New Heroes, que tiene e-bay. Todas esas alianzas nos sirven&#8230; A veces hay que “coquetearles” a los donantes para recibir su apoyo.</p>
<p>Hace un poco más de dos años, Coopa-Roca recibió un apoyo importante de la Fundación Avina, una organización que fomenta el trabajo de líderes sociales. Eso les permitió fortalecerse internamente, constituir un área administrativa y financiera, capacitarse para hacer una mejor gestión. Mejor dicho: organizar la casa por dentro.</p>
<p>Pero Tetê dice que ahora tiene que priorizar otras cosas, porque las organizaciones como Avina, que podrían seguir apoyándola, han cambiado la estrategia. Y que hay que coquetear, insiste, pero sin cambiar el enfoque.</p>
<p>-Lo central para nosotras es fortalecer la cooperativa, porque si las artesanas no estuvieran agrupadas, perderían clientes, respaldo institucional, seguridad social. Pero, claro, en todo esto también es necesario que participe el consumidor, su aporte es pagar un poquito más por un producto bien hecho, de calidad y con una función social.</p>
<p>Y es ese aporte el que hace la diferencia, porque todo el esfuerzo por hacer del negocio de la moda un negocio solidario se queda corto si no participa el consumidor. Es algo así como el concepto de la comida orgánica: pago más porque el producto me da la certeza de que están cuidando la tierra y además es bueno para mí. En este caso, la etiqueta de Coopa-Roca me garantiza que las artesanas no están siendo explotadas y que, por el contrario, reciben muchos beneficios adicionales. El consumidor, a cambio, se supone que está comprándose un poco de tranquilidad.</p>
<p>Y Tetê, ahora que su pierna rota la obliga a estar quieta, dice que, a veces, la gente lo único lo que necesita es un poco de tranquilidad.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/tete%20leal" class="performancingtags" rel="tag">tete leal</a>, <a href="http://technorati.com/tag/rio%20de%20janeiro" class="performancingtags" rel="tag">rio de janeiro</a>, <a href="http://technorati.com/tag/moda" class="performancingtags" rel="tag">moda</a>, <a href="http://technorati.com/tag/pasarelas" class="performancingtags" rel="tag">pasarelas</a>, <a href="http://technorati.com/tag/coopa-roca" class="performancingtags" rel="tag">coopa-roca</a>, <a href="http://technorati.com/tag/fabelas" class="performancingtags" rel="tag">fabelas</a>, <a href="http://technorati.com/tag/modelos" class="performancingtags" rel="tag">modelos</a>, <a href="http://technorati.com/tag/vestuario" class="performancingtags" rel="tag">vestuario</a>, <a href="http://technorati.com/tag/" class="performancingtags" rel="tag"></a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/40/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/40/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/40/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/40/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=40&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/31/tete-de-rocinha/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>La otra lucha</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-otra-lucha/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-otra-lucha/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 21:01:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cronicas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 15 - 2007]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-otra-lucha/</guid>
		<description><![CDATA[Por Rodrigo Lloret La inmensa red de organizaciones y movimientos sociales progresistas que nacieron en los 90 para oponerse al ALCA deben reorientar sus estrategias en esta época de centroizquierda en latinoamérica. Gonzalo Berrón es un argentino que vive en São Paulo desde hace cinco años. Vino a estudiar una maestría de Ciencia Política en [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=38&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/rodrigo-lloret/">Por Rodrigo Lloret</a></p>
<p><strong><em>La inmensa red de organizaciones y movimientos sociales progresistas que<br />
nacieron en los 90 para oponerse al ALCA deben reorientar sus estrategias en esta época de centroizquierda en latinoamérica.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86414' width='500' height='410'></iframe><br />
</em></strong></p>
<p>Gonzalo Berrón es un argentino que vive en São Paulo desde hace cinco años. Vino a estudiar una maestría de Ciencia Política en una universidad paulista y a trabajar como asesor internacional del partido de centroizquierda que gobernaba en la Argentina aliado a un presidente de derecha. Pensaba quedarse en Brasil un par de años, pero en el medio estalló la crisis argentina del 2001. De un saque Berrón perdió sus ingresos, sus contactos con el poder y sus ganas de volver. Entonces encontró su lugar aquí, en São Paulo, en estas oficinas donde me recibe, que nada tienen que envidiarle a la de una importante multinacional: monitores plasmas, conexión inalámbrica, pisos impecablemente alfombrados y muebles importados. Minimalismo con conciencia social y financiamiento europeo: así funciona la Alianza Social Continental, donde Berrón ocupa el cargo de coordinador de la Secretaría General. Y así da gusto luchar contra las desigualdades.<br />
Berrón está cansado: vive la mitad de sus días arriba de un avión. Habían pasado muy pocas horas desde que aterrizara en São Paulo y ya estaba recibiendo a un grupo de jóvenes sindicalistas cubanos, venezolanos y brasileños que habían llegado a visitarlo para participar en un seminario sobre la Organización Mundial de Comercio. Una semana antes, había volado a Bolivia para tener otra maratón de entrevistas: campesinos ecuatorianos, trabajadores uruguayos, ambientalistas chilenos y piqueteros argentinos querían saber cómo iba a organizarse la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos en Cochabamba.<br />
Pero ya no protesta tanto. Y eso, de alguna manera, lo inquieta.</p>
<p><span id="more-38"></span></p>
<p>“Hace unos años estábamos en lucha, nuestra estrategia era de confrontación directa y la movilización callejera. Así pudimos frenar el ALCA [Acuerdo de Libre Comercio de las Américas]. Pero lo que está pasando ahora es muy raro, muy novedoso, y nos obligó a cambiar nuestra cabeza. Fue muy difícil procesarlo. Qué querés que te diga, a veces me siento un poco confundido: ahora, del otro lado, sólo tenemos amigos.”<br />
Berrón no está solo, ya que forma parte de la inmensa red de organizaciones y movimientos sociales progresistas que nacieron en los 90 para oponerse al ALCA. En esos tiempos ningún gobernante, salvo Fidel Castro, se oponía al embate neoliberal. El lugar de la protesta sólo fue ocupado por los movimientos sociales, bajo la consigna de cambiar las políticas de integración y promover la justicia social. Pero la globalización ya no globaliza en América del Sur. El Tío Sam tiene las manos llenas con su aventura en Medio Oriente, y una ola de gobiernos progresistas baña la región. Los movimientos sociales parecen haber guardado sus armas para futuras batallas. Sus líderes juran  que éstos son tiempos de paz, y que deben darles la mano a los “compañeros presidentes”. El mundo posible que soñaron hace unos años, dicen, está ahora un poco más cerca.<br />
Kjel Jakobsen fue secretario internacional de la Central Obrera Brasileña, y desde ese lugar gestó, junto a trabajadores, campesinos y otros dirigentes sociales de América Latina, la red de movimientos y organizaciones populares que le dirían “no” al ALCA.<br />
Tampoco es brasileño. Nació en Dinamarca y cruzó el Atlántico cuando tenía nueve años, porque su padre había decidido que era tiempo de mudarse a ese paraíso sudamericano que ofrecía buenas oportunidades y mejores garotas. Y para probar suerte sacó un conejo de la galera. En realidad fueron miles y miles de conejos que la familia Jakobsen empezó a criar para vender a los laboratorios. Si había compradores, no había problemas con los conejillos de Indias made in Brasil. Pero había años en los que no vendía ni uno.<br />
La fecundidad de los conejos motivó a Jakobsen, o, mejor dicho, lo desmotivó: decidió que no sería un campesino. “Yo sólo quería escaparme de la granja, y pedí trabajo en una fábrica de Campinhas. Fue ahí donde descubrí un mundo nuevo, con compañeros que hablaban de reivindicaciones sociales. Desde el primer día supe que ése era mi lugar.” Con el tiempo conoció a un tal Lula que estaba organizando, en São Paulo, un movimiento sindical con fuertes referentes en la izquierda marxista, lazos con la iglesia de base y los movimientos campesinos.<br />
Hoy Jakobsen dirige el Observatorio Social, un centro de investigación vinculado al sindicalismo. Pero su orgullo es el Programa Somos Mercosur. Somos Mercosur fue lanzado por el gobierno uruguayo a fines del 2005 con la intención de “inundar de ciudadanía el Mercosur”. La iniciativa permitió que en julio del 2006 representantes sindicales, de pequeñas y medianas empresas, cooperativas, campesinos, organizaciones ambientalistas, de género, de juventud y otras no gubernamentales, participaran en una Cumbre del Mercosur. Por primera vez en la historia del bloque, más de 500 representantes sociales se reunieron junto a los presidentes en el “1er  Encuentro por un Mercosur Productivo y Social” que se organizó en Córdoba, Argentina. El éxito fue tan grande que el gobierno de Brasil se dispuso a preparar una nueva Cumbre Social del Mercosur para celebrarla en Brasilia.<br />
“No quedan dudas de que ahora tenemos mucha más participación social. El Somos Mercosur ha creado un espacio muy importante para las organizaciones de la sociedad civil de la región”, aplaude Jakobsen. “Pero esa voluntad política choca con el modelo decisorio del bloque, que es muy centralizado, y donde todo tiene que ser decidido por los presidentes. Si no se cambia ese esquema, vamos a tener más fracasos que aciertos”, advierte.</p>
<p>Los primeros pasos para la apertura social de la región habían sido dados hace veinte años, cuando la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS) reunió a los obreros de Brasil, Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay y Uruguay para que unificaran sus estrategias frente a los patrones regionales. Su trabajo fue el que posibilitó la creación de espacios dentro del Mercosur para los que habían quedado fuera del triángulo que tomaría las decisiones: multinacionales, burocracias y presidentes. En ese orden.<br />
Vicente Valdir Barros es el secretario general de la CCSCS. Tiene 68 años y una dilatada carrera sindical en la Confederación General del Trabajo (CGT) de Brasil. “Ahora hay más armonía, y, a diferencia de los 90, hoy no necesitamos hacer tanto ruido, porque la sociedad civil y los gobiernos están involucrados en un mismo proceso, ya no estamos en veredas separadas”, dice, y se queda sonriendo. Pero es difícil verle la cara: en el sindicato de electricidad de São Paulo no hay mucha luz.<br />
―¿No tienen miedo de ser cooptados por los gobiernos?<br />
―No, porque todo tiene un límite. En los 90 había muchos sindicalistas alineados con los gobiernos neoliberales, y eso no puede volver a pasar. No nos vamos a quedar callados cuando se equivoquen, porque nosotros somos trabajadores y ellos presidentes.<br />
―¿No les gusta la promiscuidad?<br />
―No, no ―lanza una carcajada―, tenemos que cuidarnos de las enfermedades sexuales.</p>
<p>Sérgio Haddad no se ríe. Es serio, formal y circunspecto. Se toma tiempo para hablar, como si eligiera cada una de las palabras que va a utilizar. Fue docente, y se le nota. Empezó a vincularse con organizaciones sociales cuando era un joven maestro de adultos. “Estamos frente a un movimiento de cambio de sectores neoliberales a sectores progresistas de centroizquierda. Es una novedad que no debemos dejar pasar, pero también sabemos que esta oportunidad se puede convertir en una decepción si la dimensión de las demandas sociales no es atendida.”<br />
Tiene 57 años y es el director de Relaciones Internacionales de la Asociación Brasileña de Organizaciones No Gubernamentales (ABONG), una red especializada en derechos sociales que reúne a más de 300 organizaciones. Junto a otros movimientos sociales, fueron los encargados de organizar el Foro Social Mundial de Porto Alegre, que nació como alternativa al Foro Económico Mundial de Davos. Movimientos sociales de un lado y poder financiero del otro.<br />
Haddad acaba de llegar de Parma, donde estuvo reunido con los representantes de las 70 organizaciones de todo el mundo que conforman el Consejo Internacional del Foro Social Mundial. El año próximo se reunirán otra vez en Nairobi. “En ningún lado se está dando tanta sintonía entre gobiernos y sociedad como en América latina. Ahora son más fáciles el diálogo y la participación, y esto abre posibilidades efectivas de modificar el proceso de concentración de la riqueza. Pero el riesgo de nuestros países es la muerte de la sociedad civil, porque los gobiernos pasan pero las demandas quedan.”</p>
<p>El Movimiento Sin Tierra (MST) de Brasil es, sin duda, uno de los movimientos sociales más importantes de Latinoamérica. Y en São Paulo los Sin Tierra tienen casa. Es una pequeña casona, instalada en los suburbios paulistas. “Por un Brasil sin latifundios”, se lee en un cartel colgado en un amplio patio protegido del sol por una parra. En el sótano funcionan un centro de publicaciones provisto de fotocopiadoras y un pequeño cuarto para merchandising. Postales, remeras, prendedores y hasta murales de los Sin Tierra pueden comprarse con muy pocos reales. Suvenires anticapitalistas, para consumir sin culpas.<br />
Delvek Mateus es coordinador nacional del MST. Es hijo de pequeños agricultores que producían maíz en el estado de Paraná. Se convirtió en un Sin Tierra en 1984, cuando cumplió veinte años: ante la desesperación de no encontrar un espacio propio para cultivar, decidió participar de un asentamiento en São Paulo. “Esa noche tuve sentimientos de conquista, y una gran sensación de esperanza por participar con mis compañeros en la lucha del cambio social y la reforma agraria.”<br />
―¿Y ahora cómo sigue la lucha social?<br />
―Es difícil, porque no se han producido las reformas que se precisan. Esperábamos más de este presidente.<br />
―¿Cómo es la relación entre Lula da Silva y el MST?<br />
―De amor y odio. Depende del momento.<br />
―¿Y en este momento?<br />
―Nosotros tenemos diálogo, pero el gobierno responde muy poco a ese diálogo. Pero sabemos que es un gobierno popular y nosotros tenemos que apoyar a los gobiernos populares.<br />
Mateus es el responsable de organizar los nuevos asentamientos y los cursos de capacitación política y técnica que se dictan para los militantes, que cada vez son más. En estas dos décadas, el MST logró que 370.000 familias encontraran tierra para vivir. “Vemos con mucha esperanza la integración de los movimientos sociales, los pueblos y los campesinos de América del Sur. Aunque falta mucho para alcanzarla. La lucha no ha terminado.” Pero la entrevista sí: Mateus tiene que viajar a Guaraná, a unos 40 kilómetros de São Paulo, donde el MST tiene una escuela de formación de cuadros. Allí lo espera un centenar de dirigentes de todo el país para discutir el futuro del movimiento.</p>
<p>En Venezuela la lucha también continúa. Pero aquí es entre chavistas y antichavistas. Jacobo Torres es de los primeros, y no quiere que queden dudas. “Estamos convencidos del proceso revolucionario que estamos construyendo, más allá de las complicaciones. Porque a diferencia de otras revoluciones, que fueron a plomo limpio y sustituyendo unos cuadros por otros, la nuestra es más larga porque es pacífica, hasta donde nos dejen, y democrática en su esencia”, dice, y atiende uno de los tres celulares que tiene colgados en su cintura.<br />
Hasta donde lo dejen, Torres es un chavista todoterreno: es funcionario, cuando trabaja en el Ministerio de Relaciones Exteriores, y representante de los movimientos sociales, cuando coordina el Capítulo de Venezuela de la Alianza Social Continental. Pero la ambivalencia no le molesta; al contrario, le divierte: “Cuando nos acusan de ser oficialistas, yo me río porque éste es nuestro gobierno, pertenecemos a esta revolución”.<br />
Tiene 43 años, 31 de militancia, y unos cuantos vinculado al movimiento armado venezolano. “Soy la tercera generación de comunistas. En mi familia somos todos guerrinchas”, aclara mirando fijo. Ahora puede hacerlo, pero hace unos años tenía que usar gruesos anteojos, y cuando entraba la tarde, ya no veía nada. Fue en Cuba donde encontró su salvación. Cuando Hugo Chávez y su amigo Fidel Castro firmaron los primeros acuerdos de cooperación, Torres viajó a La Habana para someterse a una intervención quirúrgica que le devolvería la vista.<br />
De regreso, el funcionario/dirigente social se puso al frente de la Fuerza Bolivariana de Trabajadores que organizó la última versión del Foro Social Mundial, a principios de año, en Caracas. “Había mucho temor en algunas organizaciones sociales, porque pensaban que sería un foro chavista, pero respetamos la regla de oro: fue un espacio de los movimientos sociales. Y fue todo un éxito, con más de 90.000 personas que participaron en 1.800 actividades”, cuenta, antes de volver a contestar otro de sus celulares. Es un hombre ocupado, Jacobo, siempre contesta el llamado de la revolución.<br />
―¿Qué pensaba Chávez sobre la realización del Foro Social en Caracas?<br />
―Mira, una vez nos reunió y nos preguntó si tenía vigencia el Foro. Nuestros compañeros se quedaron duros, pero tenía razón en esa inquietud. Porque ya existen grandes cambios en el mundo y algunos movimientos sociales todavía apuestan a la resistencia, pero nosotros creemos que estamos dando un brinco cualitativo, y los movimientos sociales ahora tienen que estar a la ofensiva.</p>
<p>Edgardo Lander también es chavista. Pero no tanto. Es sociólogo, investigador del Centro Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) y docente de la Universidad Central de Caracas. Hace unos años formó parte del grupo de intelectuales que representó la postura de Venezuela en las negociaciones del ALCA. Pero esos antecedentes no le impiden guardar cierta distancia cuando analiza la relación entre el gobierno y los movimientos sociales venezolanos. “Estamos frente a la construcción de sujetos autónomos y de una nueva ciudadanía, pero también dentro de una política clientelar promovida por el Estado. Nos encontramos en un proceso sistemático de colonización de la sociedad desde un gobierno que maneja muchos recursos y establece relaciones verticales, y también frente a una etapa de organización popular de sectores que se apropian de lo público para iniciar su participación en la toma de decisiones. Por suerte, la realidad venezolana es muy dinámica.”<br />
Su padre también fue docente de la universidad caraqueña y tuvo que exiliarse durante la dictadura de Carlos Pérez Jiménez. México, Montreal y Boston fueron los lugares en los que el pequeño Lander empezó a mamar del ambiente ideologizado de las familias que son obligadas a dejar sus países por persecuciones políticas.<br />
Ahora vive sobre una colina, en la urbanización El Pedregal de Caracas. Es un barrio de clase alta, muy cifrino, como dirían los venezolanos. Todas son grandes casas que no tienen numeración: se distinguen por sus nombres. La de Lander es La Castellana. “Con la debacle de los partidos tradicionales venezolanos, en los 80 se empieza a hablar de democracia de ciudadanos, pero estos ‘ciudadanos’ provenían de sectores medios altos. Esto es lo que aquí se interpreta como ‘sociedad civil’. Mientras que los sectores populares no tienen ningún interés en reivindicar para sí ese concepto”, dice, y ofrece un “negrito”, un café venezolano muy, pero muy, fuerte.<br />
―¿Cómo fue eso de ser delegado oficial en las negociaciones del ALCA?<br />
―Fue muy interesante, porque pudimos cambiar algunas cosas. Como todos los gobiernos estaban a favor del ALCA y las negociaciones eran privadas, nosotros empezamos a coordinar con la Alianza Social Continental la divulgación de la información de los borradores. Ahí empezó la conexión entre el sector público venezolano y las organizaciones sociales.<br />
―Con un presidente revolucionario y antiimperialista como Chávez, ¿qué les queda a los movimientos sociales?<br />
―No mucho, porque las organizaciones venezolanas que están contra el Tratado de Libre Comercio sienten que sus posturas están representadas por el presidente. Los principales activistas que han tenido que ver con el freno al ALCA hoy están, de alguna u otra forma, vinculados con el gobierno.</p>
<p>El Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea) es una organización no gubernamental que nació en 1989. Se especializa en derechos económicos, sociales y culturales, y participó en la organización del Movimiento No al ALCA y en el Foro Social Mundial de Caracas. Pero no tiene vínculos con el presidente bolivariano. “En Venezuela tuvimos mucha inversión en materia de vivienda de corte social, pero también muchas denuncias de corrupción, desvíos de fondos. Aunque, por otro lado, también vemos marchas de campesinos, de cooperativas, de mujeres, que se están organizando para reclamar, y eso se ha dado en este proceso”, explica Mariela Rodríguez, directora del Programa de Exigibilidad y Justicia.<br />
―¿Chávez amplió la participación social?<br />
―Hay muchos más espacios que antes. Tenemos que valorar que la gente se preocupe de recuperar el barrio, de conocer sus derechos y de hacerlos valer.<br />
―¿Pero?<br />
―Pero tenemos mucho temor de la intención del gobierno de controlar el financiamiento de las organizaciones no gubernamentales. Es cierto que hay algunas que se disfrazan de organización social para hacer política desde la oposición, pero también existen otras que trabajamos por los derechos sociales de la población.</p>
<p>Julio Fermín es el presidente del Equipo de Formación e Información y Publicación (EFIP), una organización que trabaja sobre economía solidaria desde hace treinta años. “Será mejor que nos reunamos en el Caracas Hilton; después de las seis de la tarde ya es peligrosa la ciudad”, advierte. Cinco estrellas son más seguras cuando hay que hablar de pobreza.<br />
También fue parte del grupo facilitador del Foro Social Mundial y le gusta presentarse como un “chavista crítico”, que apoya pero cuestiona. “Nos preocupa la relación que se da entre gobierno y organizaciones sociales, pero son las circunstancias que nos ha tocado vivir. Porque el chavismo llegó al poder sin estructura y tuvo que recurrir al pueblo para gestionar. Eso es bueno, aunque también presenta un problema serio de autonomía, que antes se daba con los partidos y ahora llega directamente desde el Estado”, explica en medio de turistas estadounidenses que quieren saber si hay tiburones en el mar Caribe.<br />
―¿Cuál es la novedad, entonces?<br />
―Que el chavismo fortalece la ciudadanización. Ahora hasta un taxista guarda en su guantera la Constitución Nacional. Y lo más novedoso es que, cuando se produjo el golpe de Estado de 2002, una parte del ejército y la población entera se movilizaron para que les devolvieran a su presidente. ¿Dónde has visto que pase eso, en América Latina?</p>
<p>En la Argentina eso no pasa. O pasa al revés. Por lo menos, es lo que sucedió en medio de la profunda crisis de hace unos años, cuando la gente pidió a gritos “que se vayan todos”. Y cinco presidentes se fueron en una semana.<br />
Ahora no se va nadie. Y, por lo menos a la Cancillería, hasta pueden entrar los que antes se quedaban afuera. El Consejo Consultivo de la Sociedad Civil (CCSC) es la puerta de acceso de los representantes sociales que nunca habían imaginado ingresar a ese coqueto edificio donde se hablan varios idiomas y se sirven muy buenos cócteles.<br />
Magali Urquidi viajó desde Bolivia para participar en un seminario organizado por los integrantes del Capítulo Argentino del Foro Social Mundial. Representa al Movimiento Boliviano por la Soberanía y la Integración de los Pueblos Contra el ALCA y el TLC. “Antes éramos el Movimiento contra el ALCA y el TLC, pero, con la intención de ya no ser sólo negativos, cambiamos a este otro nombre para estudiar propuestas que puedan cambiar el modelo neoliberal”, explica sentada en las mismas aulas donde se forman los futuros diplomáticos argentinos.<br />
Estudió en un colegio de monjas alemanas, y se hizo activista porque no podía soportar las diferencias sociales de su país. Todo empezó con la Guerra del Agua de Cochabamba, iniciada cuando unos campesinos fueron obligados a pagar por el agua que consumían. Justo ellos, que dicen que el que no da agua a su vecino va a penar mil años o va a morir de sed. Una empresa de Estados Unidos no creía mucho en esa tradición y decidió invertir en la zona. Hasta que los que nunca protestaban se cansaron de no protestar: miles y miles de bolivianos se unieron para salir a la calle y frenar la privatización. “La gente empezó a darse cuenta de lo que significaban la transnacionalización, la privatización y la pérdida de nuestros recursos naturales. El ALCA mostró su rostro y nunca más fue bien visto en Bolivia.”<br />
―Evo Morales es hijo de los movimientos sociales. ¿Ahora por qué pelean?<br />
―Queremos seguir con la resistencia al ALCA, al Banco Mundial y al FMI. Aunque las cosas cambiaron, ahora tenemos un presidente indígena. Pero todavía falta: son veinte años de modelo neoliberal y tan sólo uno de un nuevo gobierno.<br />
Urquidi forma parte del Comité Organizador de la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos. “Queremos una integración social de los pueblos y sabemos que podemos lograrla. Pero tenemos que seguir atentos, porque es cierto que los gobiernos han cambiado su discurso y hoy acceden a todo lo que exigen los movimientos sociales, pero todo eso puede quedar en palabras.”</p>
<p>Silvia Ferreira también estuvo en el seminario con los diplomáticos. Es argentina, tiene unos treinta años y la mitad de militante social. Del movimiento estudiantil llegó al partido de izquierda Patria Libre, y de ahí al movimiento piquetero Barrios de Pie, que organizó el descontento de los desocupados argentinos y le dio forma a una nueva versión de una vieja forma de protestar: el piquete. Como no tenían trabajo, no podían hacer huelgas, y entonces se cortaban calles. Hasta que llegó un presidente de centroizquierda, Néstor Kirchner, y se cortaron los cortes.<br />
“Decidimos involucrarnos en este gobierno porque nos parecía que interpreta y encarna los reclamos de los movimientos sociales desde una perspectiva de cambio”, explica Ferreira, que ahora trabaja en la Cancillería argentina como asesora de la Subsecretaría de Asuntos Latinoamericanos. “Es un orgullo estar acá, porque sabemos que podemos ayudar mucho a los movimiento sociales. Aunque algunos te hacen sentir un funcionario de segunda porque venís de la militancia social”, cuenta desde el piso 10 del Ministerio de Relaciones Exteriores.<br />
Su cabello enrulado no para de moverse cuando empieza a hablar. Y cuando toma la palabra, no la suelta. Es de largo aliento, Ferreira. Y de mucha convicción. “Tenemos que apoyar a este gobierno, porque es un gobierno en disputa: va hacia la transición, hacia un modelo alternativo, y necesita la fortaleza de los movimientos sociales para poder enderezar el rumbo, para poder romper con el neoliberalismo, y para que en ese camino no triunfen las expresiones de la vieja política que también se incorporan al oficialismo.”<br />
Su organización fue una de las que iniciaron la campaña contra el ALCA en la Argentina, junto a otros movimientos sociales como el Jubileo 2000, del Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, las cooperativas y los trabajadores. Ese núcleo es el que daría vida a la Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata, que dejó en terapia intensiva al ALCA en el 2005. “Nosotros ya percibíamos que había un cambio: una cumbre con Kirchner, Lula, Chávez y Tabaré era muy distinta a todas las que habíamos tenido antes. Porque estos presidentes retoman muchas de nuestras consignas y tenemos que apoyarlos.”<br />
―¿Se acabó la lucha?<br />
―Durante décadas hemos estado alejados del gobierno, estábamos en la vereda del frente. Pero ahora hay que asumirse con capacidad de gestionar y de tener posibilidades de generar alternativas. Antes había que plantar una bandera para demostrar que había una resistencia, pero ahora se abrió una posibilidad para que América Latina tenga un modelo de desarrollo alternativo al neoliberal, y los movimientos sociales tenemos que dar esa discusión desde adentro.<br />
―Pero ya no protestan.<br />
―Preferimos decir que estamos yendo de la protesta a la propuesta.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/centroizquierda" class="performancingtags" rel="tag">centroizquierda</a>, <a href="http://technorati.com/tag/movimientos%20sociales" class="performancingtags" rel="tag">movimientos sociales</a>, <a href="http://technorati.com/tag/latinoamerica" class="performancingtags" rel="tag">latinoamerica</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ALCA" class="performancingtags" rel="tag">ALCA</a>, <a href="http://technorati.com/tag/lloret" class="performancingtags" rel="tag">lloret</a>, <a href="http://technorati.com/tag/luchas" class="performancingtags" rel="tag">luchas</a>, <a href="http://technorati.com/tag/organizaciones%20sociales" class="performancingtags" rel="tag">organizaciones sociales</a>, <a href="http://technorati.com/tag/" class="performancingtags" rel="tag"></a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/38/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/38/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/38/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/38/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=38&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-otra-lucha/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Manto y Espejo</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/manto-y-espejo/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/manto-y-espejo/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 20:57:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 15 - 2007]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/manto-y-espejo/</guid>
		<description><![CDATA[Por Claudia Lagos Lira Alejandro Aravena Tras descubrir las ventajas creativas de la escasez en un taller de Harvard, se convirtió en un referente mundial de la vivienda social. [slideshare id=86414&#38;doc=relato-fotografico-154039&#38;w=500 Alejandro Aravena Mori asegura que una obra de arquitectura debe ser espejo y manto. Espejo para condensar los discursos de la sociedad, para resistir [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=37&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/claudia-lagos-lira/">Por Claudia Lagos Lira</a></p>
<p><strong><em>Alejandro Aravena</em></strong></p>
<p><strong><em>Tras descubrir las ventajas creativas de la escasez en un taller de Harvard, se convirtió en un referente mundial de la vivienda social.<br />
[slideshare id=86414&amp;doc=relato-fotografico-154039&amp;w=500<br />
</em></strong></p>
<p>Alejandro Aravena Mori asegura que una obra de arquitectura debe ser espejo y manto. Espejo para condensar los discursos de la sociedad, para resistir la mirada del observador; y manto para desaparecer, porque eso pasa cuando la obra está bien hecha: debe desaparecer.<br />
“Nos damos cuenta del diseño cuando falla; si está bien hecho no le ponemos atención”, me dice este arquitecto chileno, referente mundial de la vivienda social.<br />
Los croquis de los proyectos de Alejandro Aravena recuerdan dibujos de niños. Figuras simples, líneas limpias, formas a medio hacer que el observador debe completar. Ese aparente desorden en sus dibujos nos recuerda a él, a ese look de cuidada despreocupación que pasea por las páginas de las revistas y las pantallas de la televisión, de jeans gastados y chaqueta deshilachada de fábrica; de ojos claros y pelo desarreglado con peineta. A primera vista parece un estudiante universitario más que académico, y de ningún modo representa sus 39 años.</p>
<p><span id="more-37"></span><br />
La revista Arquitectura de Autor, de la Universidad de Navarra, dijo que la obra de Alejandro Aravena es “un trabajo que busca realizarse con cierta precariedad de medios, en una consciente huida de la opulencia de la sociedad contemporánea, tan propicia a reclamar obras singulares de arquitectos del mundo mediático”.<br />
A pesar de esa búsqueda por lo simple, conocer a Aravena puede resultar bastante complicado. Conversamos entre uno de sus viajes a Estados Unidos y otro a Europa. Antes, durante y después, intercambiamos otros detalles vía correo electrónico: “Voy a tener que salir de Santiago… ¿Podemos hacer las respuestas por mail? Voy a tener muchas horas muertas de aeropuerto… Perdona… ¿ah?”.<br />
Entonces visité sus obras. Por ejemplo, el ala nueva de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Católica. Se trata de una estructura de acero, aluminio y vidrio en medio de una casona de adobe y tejas del siglo XVIII.<br />
“Es un edificio simple, sin un gesto de más, con una geometría espartana. Remodelado con materiales sencillos&#8230; Utilizando negro, blanco y gris en su mobiliario, con una falta absoluta de terminaciones. Una obra casi incorpórea, apenas un reflejo en el paisaje”, dice Hans Mühr, director de Infraestructura y Desarrollo Físico de la UC. Un croquis. Translúcido, sugerente más que evidente.<br />
Mientras se somete a la sesión de fotografía justo delante del edificio, Aravena recuerda con un dejo de orgullo cómo lo levantaron, a pesar de contar con pocos pesos. El desafío era doble: al escaso presupuesto se agregaba una valla extra, allí se enseñaría arquitectura.<br />
A 1.900 kilómetros al norte de la casona de la Facultad de Arquitectura de la UC, en pleno centro de Iquique, sobre un terreno de media hectárea llamado Quinta Monroy, se alza, si no la obra maestra de Aravena, al menos la que lo lanzó a la fama. Hasta el 2004, Quinta Monroy, con su centenar de familias, era uno de los 453 campamentos (el equivalente chileno a las villas miserias o las favelas) de personas a las que, en pleno siglo XXI, aún no les ha chorreado la prosperidad económica de la que tanto se ufana Chile.<br />
Dos años más tarde, Quinta Monroy se llama Conjunto Habitacional Violeta Parra y es la última moda en vivienda social. Gracias al diseño de Aravena y de una cooperativa de arquitectos llamada Elemental, más el apoyo de la Universidad de Harvard y un subsidio estatal, las casas se construyeron por una fracción de lo que costaban otras viviendas similares, los terrenos se valorizaron, y Aravena se alzaba con el primer premio de la XV Bienal de Arquitectura de Santiago.<br />
Aravena se lo tomó con calma. “Al mismo tiempo que ganamos la Bienal, Germán del Solo, el flamante Premio Nacional de Arquitectura, dijo que la vivienda social no era arquitectura. Eso expresa la esquizofrenia de esta profesión.”<br />
Quinta Monroy fue su primer acercamiento a la vivienda social. Hasta entonces, su currículo incluía encargos de la Universidad Católica, un colegio particular o la casa-taller de una escultora.<br />
Fue en Harvard ―el año 2000― donde Aravena descubrió que en las restricciones estaban sus ventajas comparativas. Como no podía aportar en materia de tecnología de punta aplicada a la arquitectura, buscó por el lado opuesto. “Hay un límite en la disciplina que está exactamente al otro lado: en vez de ir a la última palabra, ir a la primera”, explica. Así ideó un taller de vivienda de emergencia. “Si en algo uno puede tener algo interesante que decir, es en la escasez, porque todos los otros trabajan en la abundancia.”<br />
El desafío de Quinta Monroy no era menor: radicar a cien familias de Iquique en cinco mil metros cuadrados, en un terreno céntrico que valía tres veces más de lo que el Estado paga por los sitios para viviendas sociales, y así evitar la erradicación a la periferia. Para eso se contaba con un subsidio estatal de US$ 7.500 por familia que debía alcanzar para pagar el terreno, urbanizar y construir.<br />
Ese presupuesto cubría sólo 30 metros cuadrados: la mitad de una casa. La respuesta fue pensar en el conjunto: en vez de calcular cuánto podían hacer con US$7.500 por casa, se preguntaron cuánto podían hacer con US$750.000 para un barrio.<br />
El proceso para solucionarlo fue participativo, con la comunidad. En conjunto resolvieron qué sacrificar para poder radicarse. “Lo más significativo de ese proyecto”, dice Aravena, “es que está en el centro de Iquique. Una familia que no ha roto redes sociales ni redes laborales puede invertir en su casa. El suelo es tremendamente incidente en una política de la vivienda, para que ésta pueda ser vista como una inversión y no como un gasto.”<br />
La lógica es simple: la casa es un bien duradero. Por lo tanto, la apuesta es a que se valorice. “Para que una vivienda sea vista como una inversión”, dice Aravena, “tiene que ocurrir lo que nos pasa a todos cuando nos compramos una casa: que cada día valga más. Y en las viviendas sociales eso no ocurre. Y el factor número uno para que una vivienda se valorice en el tiempo es su localización. Una familia, independientemente de su condición social, necesita estar lo más cerca posible de la red de oportunidades que está presente en los barrios residenciales bien ubicados, pero no en la periferia pobre.”<br />
Los habitantes de la ex Quinta Monroy parecen bastante conformes con el resultado. “Todos estamos bien, porque vivimos en comunidad, nos conocemos, sabemos lo que hace cada uno de nosotros; antes en la Quinta Monroy estábamos distribuidos, no lográbamos vernos seguido.”<br />
Aravena, seguramente, tiene lugares más queridos que la ex Quinta Monroy. Más atados a sus recuerdos. Pero eso es un espacio al cual este arquitecto no abre la ventana. Sólo sabemos que su esposa se llama Gica y sus hijos, Américo y Malú. No le desagrada moverse en esa cornisa entre ser aplaudido por sus pares y el bajo perfil; ha dicho que prefiere hablar por sus obras antes que dar entrevistas, pero las acepta con buena voluntad y mucha concentración, como si fueran parte de la tarea. Pero una tarea a la que no le hace el quite. Mal que mal, lo seduce estar ahí donde pueda marcar la agenda. Por eso no es de extrañar que prefiera ser citado en The Economist que en cualquier revista arquitectónica. O que aparezca en Contacto, el respetado programa de reportajes de Canal 13 que se emite en horario prime, donde fue entrevistado en octubre.<br />
El campus San Joaquín de la Universidad Católica se encuentra en la avenida Vicuña Mackenna 4860, una de las arterias que alimentan la ciudad de Santiago desde el sur de la capital. El campus es una pequeña ciudad, con calles, cruces peatonales, mucha gente y muchos edificios. Dos de ellos son obra de Alejandro Aravena. El primero uno lo ve desde el Metro, que en esa parte del trayecto transita por la superficie. Es una especie de “Y” irregular que se asoma entre los árboles del campus. Son las llamadas Torres Siamesas. La estructura de nueve pisos, a simple vista, es de vidrio y perfiles de aluminio. Sin embargo, si aguzamos la mirada, vemos que es sólo la cáscara de la estructura sólida que alberga los laboratorios de computación.<br />
La estructura de vidrio que envuelve el edificio regula la temperatura y la luz. Las puertas de ingreso a las salas de clases se adivinan en los paneles de madera que recubren algunos de los muros interiores. Manto. La cara del edificio que da al oriente tiene un juego de rampas encontradas y cubiertas también de tablones de madera, que contrastan con el vidrio que parece una tela que cubre la estructura.<br />
Al edificio se ingresa por un zócalo de tablones de madera que atrapan tacones y se arquean rebeldes sobre el suelo. Muchos alumnos se han quejado de la poca funcionalidad del edificio. Aravena dice que es el resultado de las ecuaciones que tenía que resolver: “¿Qué alternativa tengo? ¿Cemento en vez de madera? No se van a poder sentar, y el cemento no se puede levantar para reparar las grietas. ¿Pasto? Se filtra. ¿Madera lisa? Se tuerce y no alcanza la plata. ¿Qué queda? ¿Zinc? Se calienta y no se puede pisar”.<br />
Algunos metros más al sur de las Torres Siamesas, a la izquierda, nos encontramos con la Facultad de Matemáticas, otra de las obras de Aravena. El edificio responde a los cánones tradicionales de instalación universitaria: de pocos pisos, con una entrada más alta y más irregular que mezcla hormigón, vidrio y madera. La fachada abre ventanas que parecen pequeñas rendijas por donde espiamos alguna clase en curso. La disposición de las ventanas es irregular, como en un sube y baja, como siguiendo el movimiento de una oruga.<br />
El último piso está forrado de ventanales más angostos que anchos, cuyo contenido se esconde detrás de persianas. A lo lejos se oye el murmullo desordenado de las áreas deportivas del campus: pitazos, rebotes de balones y el rechinar de las zapatillas en el parquet se confunden con los pájaros, algunos autos y las conversaciones de los estudiantes.<br />
Bajamos hacia la biblioteca por unas escaleras que remiten a giros laberínticos e irregulares. Un camino zigzagueante. Que aparece y desaparece. Un manto y espejo de su autor.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/aravena" class="performancingtags" rel="tag">aravena</a>, <a href="http://technorati.com/tag/lagos%20lira" class="performancingtags" rel="tag">lagos lira</a>, <a href="http://technorati.com/tag/vivienda%20social" class="performancingtags" rel="tag">vivienda social</a>, <a href="http://technorati.com/tag/elemental" class="performancingtags" rel="tag">elemental</a>, <a href="http://technorati.com/tag/chile" class="performancingtags" rel="tag">chile</a>, <a href="http://technorati.com/tag/arquitectura" class="performancingtags" rel="tag">arquitectura</a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/37/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/37/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/37/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/37/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=37&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/manto-y-espejo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Meteórico</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/meteorico/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/meteorico/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 20:54:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cronicas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 14 - 2006]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/meteorico/</guid>
		<description><![CDATA[Por Daniel Riera Los clusters tecnológicos se expanden y multiplican en Brasil. Porto Digital, en Recife es uno de los 35 parques tecnológicos del país. Meteórico, todo es meteórico. Y todo crece, se expande, se multiplica. Las personas. Los proyectos. Las empresas. El conglomerado de las empresas. Ésta es la historia de una bola de [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=36&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/daniel-riera/">Por Daniel Riera</a></p>
<p><strong><em>Los clusters tecnológicos se expanden y multiplican en Brasil. Porto Digital, en Recife es uno de los 35 parques tecnológicos del país.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86390' width='500' height='410'></iframe><br />
</em></strong></p>
<p>Meteórico, todo es meteórico.<br />
Y todo crece, se expande, se multiplica.<br />
Las personas.<br />
Los proyectos.<br />
Las empresas.<br />
El conglomerado de las empresas.</p>
<p>Ésta es la historia de una bola de nieve. Una bola de nieve brasileña. Una bola de nieve que incluye y alberga pequeñas bolas de nieve. Una bola de nieve en una isla en el nordeste de Brasil.</p>
<p>Ésta es la historia de Porto Digital.</p>
<p>Cuando empezamos hace cuatro años, éramos 2: ahora somos 35.<br />
Cuando empezamos hace tres años, éramos 3: ahora somos 14.<br />
En el 2003 éramos 5: ahora somos 75.<br />
El primer proyecto lo exportamos a Alemania, ahora trabajamos con distribución mundial.<br />
Hace cuatro años hicimos nuestro primer juego: ahora exportamos a 30 países.<br />
Arrancamos con tres empresas. Ahora somos 106.<br />
Todo empezó con un crédito oficial de 15 millones de dólares. En el 2005 generamos 225 millones de dólares.<br />
En el 2006 va a ser más. Seguro.<br />
En el principio había sólo pymes. Hasta que llegó también la Motorola. Luego se sumaron Samsung, Microsoft, Nokia…</p>
<p><span id="more-36"></span><br />
Empecé con el software a los 14 años. A los 18 desarrollé mi primer proyecto. Ahora tengo 22 y me estoy dedicando a la Administración de Empresas.<br />
Bill Gates se puso la camiseta de Ronaldinho. Literal y metafóricamente. Así las cosas.<br />
Progreso. Orden y Progreso. O mejor dicho, Ordem e Progresso, y estrellas que brillan en todo el mundo, como en la bandera del Brasil. Jóvenes emprendedores que cumplen el Brazilian Dream. Pequeñas empresas que se hacen medianas que se hacen grandes a la velocidad de la luz, o a la velocidad del chip o a la velocidad del capitalismo. Las innovaciones de ayer (no de esa entelequia borrosa que denominamos “el pasado”: las de ayer al mediodía, las de anteayer), superadas por las de hoy, que a su vez serán superadas por las de mañana. Un parpadeo. Un clic, a lo sumo un doble clic, y el mundo en el que vivíamos hasta hace un rato es distinto, menos distinto de lo que será dentro de un rato. Con prisa y sin pausa. Y todo este vertiginoso movimiento sucede en una pequeña isla donde la casa más reciente es del siglo XIX y la más antigua, del siglo XVII. Eso se llama contraste. O ironía. El trazado de los 26 kilómetros de fibra óptica indispensables para que todo funcione llevó al descubrimiento de una muralla construida durante la ocupación holandesa. El futuro trazado del futuro se topó con el pasado. La fibra óptica pasa por debajo de los adoquines. En cada una de las alcantarillas, el herrero se tomó el trabajo de labrar el nombre Porto Digital. Pero, ¿qué es exactamente Porto Digital?</p>
<p>APL) Subtítulo</p>
<p>Porto Digital es lo que en otra época se llamaba “Polo Informático”, luego se llamó “Parque Tecnológico” y ahora tiende a llamarse “Cluster Tecnológico”: un sitio donde se concentran 106 empresas dedicadas al desarrollo de software. Está ubicado en una isla de 100 hectáreas, unida al continente por sólidos puentes: la isla de Recife, también llamada Barrio de Recife Antiguo, que forma parte del municipio de Recife, que a su vez forma parte del estado de Pernambuco. La arquitectura de la isla es hija de las colonizaciones holandesa y portuguesa: quienes idearon Porto Digital tuvieron el buen tino de respetar y restaurar las casas coloniales e instalar allí las empresas informáticas, evitando la tentación idiota de afear un patrimonio histórico con feos rascacielos, tentación idiota a la que sí cedieron los bancos de la isla, que por suerte son pocos. Como su nombre lo indica, Porto Digital está ubicado en una zona portuaria. Por lo menos cuatro de los entrevistados de esta nota repetirán como un mantra posmoderno y entusiasta la misma frase:<br />
—Antes exportábamos azúcar, ahora exportamos conocimiento.<br />
Porto Digital es, también, un Arranjo Produtivo Local. Un APL. Buena parte de la producción brasileña, en todas las áreas, se desarrolla y se exporta a través de los APLs: organismos con participación estatal y privada que procuran resolver las necesidades de un sector productivo determinado. Marcos Suassuna, consultor de Porto Digital, me cuenta que sólo en el estado de Pernambuco existen sendos APLs dedicados a la producción frutihortícola, la producción de yeso, la producción textil, la producción de ganado caprino y ovino, la de leche y sus derivados, la producción cultural y hasta la atención médica. Una empresa pequeña puede ser parte de un gran APL: participa así de una marca que la excede, obtiene subsidios estatales, facilidades para exportar sus productos y visibilidad ante clientes extranjeros que, tal vez, de otro modo no repararían en ella. Eso sucede en Porto Digital. Todos los días a la hora del almuerzo, las calles, los bares, el shopping de la isla, se pueblan de gente joven, muy joven y jovencísima que trabaja en empresas que facturan millones. Y en las mismas mesas se sienta gente joven, muy joven y jovencísima de diferentes empresas que facturan millones. Y entonces uno le comenta al otro que anda necesitando tal o cual solución tecnológica, o que apareció tal o cual cliente, y en ese clima razonablemente amable se hacen buenos negocios.</p>
<p>Games) Subtítulo</p>
<p>Cada dos minutos alguien me comenta que el 30 por ciento de los games que se producen en el Brasil salen de Porto Digital. Pre Loud exporta juegos infantiles de equitación al mercado alemán; Jynx empezó con un simulador de fútbol online y ahora diseña juegos para todas las edades, Advergames (juegos publicitarios) y Game Based Learning (juegos de entrenamiento para empresas); Meantime, por último, diseña juegos para celulares: ahora trabaja sobre juegos multiplayer, que se pueden jugar a un costo de transmisión muy inferior al de los mensajes de texto. La historia de cualquiera de las tres empresas, número más, número menos, es exactamente la misma: cuando las cosas se hacen bien, los encargos se multiplican; cuando los encargos se multiplican, la facturación crece; el aumento de las demandas obliga a aumentar el personal, y todos contentos. Cabe agregar que la Universidad Federal de Pernambuco tomó nota del éxito de sus hijos emprendedores e incluyó la materia Games en su carrera de Tecnología de la Información, lo que dará lugar, tarde o temprano, a la aparición de nuevos Pre Loud, nuevos Jynx o nuevos Meantime, según se prefiera. La relación entre el mercado y la universidad, se verá, es sumamente estrecha.</p>
<p>Genios) Subtítulo</p>
<p>Los chicos maravilla son estrellas requeridas por los diarios, las radios y la TV. A través de los medios, les han mostrado sus inventos a millones de brasileños. Estuvieron, incluso, en “Fantástico TV”, el programa más visto del Brasil. Son un nuevo orgullo nacional en un país habitualmente orgulloso de sí mismo. Madson Menezes y Renato Viana son dos jóvenes pernambucanos de 21 años que integran los equipos que ocuparon el primer y segundo puestos en la edición brasileña de la Imagine Cup 2006, una competición organizada por Microsoft para desarrollar invenciones. Renato Viana forma parte del equipo Fast, que diseñó el Mosquito.Net, un sistema digital de información para combatir la plaga del dengue. “A partir de cada llamado de alerta, el sistema crea una señal y mapea los focos de dolencia, de manera tal que los agentes del Ministerio de Salud puedan actuar en forma inmediata e inmunizar el área. Un canal Pay Per View que transmita las 24 horas puede estar mostrando el mapa en todo el país en todo momento, y las variaciones que va experimentando”, explica con absoluta naturalidad. El concepto se repetirá una y otra vez: se trata de crear sistemas integradores para que todo el mundo sepa lo que está sucediendo, con los mosquitos, con las personas, con lo que fuere. Allá vamos.<br />
Con su segundo puesto, Renato Viana y sus compañeros no clasificaron para la Imagine Cup mundial, que se realiza al cierre de esta edición en la India, pero ganaron de todos modos, porque el gobierno brasileño estudia seriamente su proyecto, y en poco tiempo los temibles mosquitos anopheles  ya no podrán pasearse por territorio brasileño tan impunemente como lo hacían hasta ahora.<br />
El campeón de la Imagine Cup, el que al cierre de esta edición sí iba a la India, es el Trivial Team, cuyo portavoz oficial es Madson Menezes. Madson y sus amigos inventaron el sistema V Eye. ¿Para qué sirve el V Eye? Veamos: es un software para ciegos, unas muñequeras mágicas que Madson exhibe con cara de feliz cumpleaños. Otro “sistema integrador” como el de Renato, pero con otra finalidad. Supongamos que un ciego quiere ir a un lugar determinado: se conecta al sistema con su celular, el sistema determina dónde está y le indica la ruta de acceso más breve a través de pulsiones vibratorias en cada una de sus muñequeras (si vibra la izquierda, debe girar a la izquierda; si es la derecha, debe girar a la derecha; si vibran las dos a la vez, debe avanzar), que a la vez lo previenen acerca de los obstáculos con los cuales podría toparse. Madson dispuso de ocho minutos para explicarle en persona al propio Bill Gates las bondades de su proyecto.<br />
—Había que demostrarle que era posible hacerlo funcionar en el mundo real, que era simple y pequeño.<br />
Y así fue como ese día Bill Gates se sacó con Madson una foto que recorrió el mundo, donde se lo ve exhibiendo la camiseta que poco después Ronaldinho no lució como se esperaba en Alemania 2006. Y así fue como Madson y el resto de sus compañeros del Trivial Team están, en estos días, negociando su incorporación a la plantilla de Microsoft, que representa, para los nerds talentosos, lo mismo que jugar en el Barcelona para los futbolistas talentosos.<br />
Los integrantes de los dos equipos que ocuparon los primeros puestos en la Imagine Cup brasileña son estudiantes formados en la Universidad Federal de Pernambuco. No es casual. El entusiasmado Madson publicita así a su casa de estudios: “El trabajo de la universidad es excelente: se forman muchas personas calificadas y hay muchas oportunidades de mostrar nuestros proyectos en congresos científicos, y de crear cosas diferentes. Tenemos amigos y profesores muy entrenados con la tecnología, siempre en la vanguardia, siempre dispuestos para ayudar”. Y agrega: “El plus que tiene la universidad con respecto a otras que también son de muy buen nivel, es que en la nuestra, además de aprender, procuramos buscar innovaciones. El criterio de la carrera de Informática es, siempre, aprender innovando”. La Universidad Federal de Pernambuco es pública y gratuita: basta una simple recorrida por sus pasillos y sus aulas para deprimir por comparación al autor de esta nota, en su carácter de estudiante de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Todo reluce en la UFPE, todo se ve confortable, flamante, cuidado. Sin embargo, no todo lo que reluce es oro: en una de las superaulas pródigas en computadoras de última generación, un equipo de estudiantes desarrolla una investigación encargada por Samsung. La interacción entre la universidad pública y el capital privado garantiza, por un lado, la salida laboral de los estudiantes y su muy probable permanencia en el país que los formó. Cabe preguntarse, sin embargo, cuánto se gana y cuánto se pierde con este intercambio: preguntarse si la universidad (no sólo la UFPE, sino la universidad pública de América Latina en general) no debería preservar, acaso, cierta independencia a la hora de la investigación científico-tecnológica, si no debería ser la propia universidad la que fije las pautas, y no las empresas asociadas a ésta. Preguntarse si la universidad que se dedica a insertar profesionales en el mercado no está renunciando a la posibilidad de entender el mundo en que éstos se insertan y, quizá, de cuestionar sus reglas de juego.<br />
La UFPE queda a cincuenta minutos de viaje de la Isla de Recife. Sin ella, la sola existencia de Porto Digital es impensable. Por muchas razones. Nadie mejor que Sílvio Meira para explicarlas.</p>
<p>Silvio Meira) Subtítulo</p>
<p>La primera imagen que tengo de Silvio Meira es la de un hombre que lucha en vano con un díscolo reproductor de MP3 que se resiste a funcionar. Los aparatos pueden rebelarse contra cualquiera, incluso contra uno de los científicos más prestigiosos de América Latina, el fundador del Centro de Estudios y Sistemas Avanzados de Recife (C.E.S.A.R), embrión y a la vez parte esencial del proyecto Porto Digital. Meira es profesor titular del Centro de Ingeniería e Informática de la UFPE, y es francamente venerado dentro de Porto Digital:<br />
—Silvio Meira no conoce la palabra “presente”. Él piensa en el futuro. Directamente —me informa una persona.<br />
—Es uno de los 100 brasileños geniales. Ge-nia-les —silabea otra persona.<br />
Un muchacho de C.E.S.A.R. me pide permiso para estar presente durante la entrevista: mientras Silvio Meira habla, lo contempla con el embeleso del alumno que escucha la clase teórica de su profesor favorito.<br />
En 1993, Meira se cuestionó para qué hacía lo que hacía e invitó al resto de la universidad a acompañarlo en sus interrogantes.<br />
—Las cosas estaban tan mal en Pernambuco que el 75 por ciento de los alumnos formados en el área de tecnología emigraban para São Paulo o directamente se iban del Brasil. La situación nos dejaba socialmente inútiles. Estábamos formando personas para que se fueran, promoviendo la fuga de cerebros, y nos empezamos a preguntar qué podíamos hacer para que se quedaran: pensamos que teníamos que intervenir en la economía y crear una opción para atraer a ese capital humano que se estaba yendo. Las universidades tienen que integrarse en todos los campos con el mercado: así, en 1996 surgió C.E.S.A.R., que no es una empresa, y supongo que usted se preguntará qué es, entonces. La respuesta es sencilla, porque la tengo escrita en ese cartel —dice, y señala una cartulina blanca escrita con fibrones de colores: “C.E.S.A.R. es un movimiento, una escuela de creación de oportunidades para el desarrollo humano y social”.<br />
—La nuestra —sigue— es una ONG que funciona como un ecosistema que favorece la inseminación de negocios, que crea empresas a partir de la búsqueda de soluciones a problemas de la tecnología de la información. ¿Existe en el mercado una demanda? Nosotros le generamos una oferta. Al mismo tiempo, esa solución luego se puede generalizar y vender a otras empresas. En los Estados Unidos cualquier inversor es capaz de gastarse 40 millones en alguna estupidez; en los países en desarrollo, en cambio, no hay inversionistas que se animen a poner dinero para trabajar en ideas sin mercado, no hay capital de riesgo. Entonces trabajamos al revés: resolvemos problemas que tienen un cliente específico, y la gente que los resuelve forma empresas que son “incubadas” dentro de C.E.S.A.R y que, en algún momento, se abren camino solas. Se trata de crear, todo el tiempo, nuevas empresas. ¿Para qué? Para aumentar la diversidad. ¿Para qué? Para ofrecer a las personas que se formaron aquí un conjunto cada vez mayor, más sofisticado, de oportunidades. ¿Para qué? Para ayudar a recrear una clase media culta, sofisticada, con intereses locales. ¿Para qué? La historia demuestra que es muy difícil que prospere un lugar que no tenga una clase media estructurada en lo económico, lo social, lo cultural, lo político, etcétera. Y la historia demuestra que quien crea empleo en todas las áreas de la economía del país, es la clase media. No las personas que tienen dinero, sino la clase media.</p>
<p>Porto Digital</p>
<p>En 1999, Claudio Marinho y Silvio Meira le plantearon al gobernador de Pernambuco, Jarbas Vasconcelos, la creación de un parque tecnológico en el barrio de Recife antiguo, un proyecto de promoción de la Tecnología de Información y Comunicaciones, a partir de la articulación del estado, la universidad y las empresas de informática. A mediados del 2000, con un crédito estadual de R$33 millones (U$S 16,5 millones), se inauguró Porto Digital. “Sabíamos que las empresas, solas, no iban a ser competitivas, que la economía del nordeste del Brasil es una economía periférica dentro de un país periférico como el Brasil, y que no podíamos insertarnos en el mundo si no juntábamos todos los esfuerzos. La industria de la Tecnología de la Información está asociada a parques con mucha historia, como los de Silicon Valley, Boston, Singapur. Al cabo de seis años, todo indica que salió bien. Primero se fueron sumando las pymes, y luego las grandes compañías multinacionales vieron que algo estaba ocurriendo aquí y no quisieron quedarse fuera”, dice Marinho, que entonces era secretario de Ciencia y Tecnología de Pernambuco y ahora ocupa el cargo de secretario de Planificación Estratégica. Para coordinar los esfuerzos, crearon un Núcleo de Gestión donde participan sectores del gobierno, de la UFPE, arquitectos, urbanistas, intelectuales y hasta un representante de los bares de la zona. El proyecto contó desde sus inicios con la adhesión casi unánime de los sectores políticos, por lo cual no sufrirá grandes modificaciones si otro partido que no sea el gobernante PMDB (Partido Movimiento Democrático Brasileño) gana las elecciones estaduales.</p>
<p>Cómo se “incuba” una empresa)</p>
<p>Mil de los tres mil empleados de Porto Digital trabajan en las empresas que componen C.E.S.A.R. Algunas de estas empresas son “preincubadas” en el ámbito de UFPE e “incubadas” en C.E.S.A.R., donde se evalúa una serie de rubros que incluyen el potencial de la idea presentada y sus posibilidades de ser sustentable. “Si el directorio concluye que la idea tiene méritos para ser incubada, hacemos un estudio más profundo, de mercado, de viabilidad técnica, económica. Luego se analiza el perfil del emprendedor. Muchas veces la persona idealiza la idea que tiene, pero uno ve que el proyecto no tiene perfil para hacer un buen emprendimiento. El tercer análisis que hacemos es técnico. Ya existe un producto desarrollado, una idea, y por último se hace un análisis financiero. Una vez que queda claro que la idea puede funcionar, la empresa está aprobada para incubación. Este proceso lleva entre tres y cuatro meses. Ése es nuestro filtro inicial. C.E.S.A.R. se asocia al negocio: provee su infraestructura física, sus contactos, su experiencia, su área de marketing, su área contable, su área jurídica, etcétera. Es el socio mayoritario del proyecto, y a medida que se van cumpliendo ciertas metas, la participación del emprendedor en el proyecto va aumentando, hasta que abandona C.E.S.A.R.”, explica Mauricio Schneck, gerente de Planificación de la exitosa incubadora. En todos los lugares donde hay un Parque Tecnológico existen las incubadoras de empresas, un sano “paraguas” que ayuda a crecer a las pymes. Sílvio Meira asegura que el 99 por ciento de las incubadoras de empresas del Brasil son “un fracaso absoluto, porque suponen la existencia de un capital de riesgo que no existe, en lugar de ir a buscar directamente qué necesita el mercado, que es lo que hacemos nosotros”. Así y todo, Brasil es el país con mayor cantidad de Parques Tecnológicos (35) de América Latina, y cuenta además con 207 incubadoras de empresas.</p>
<p>Meira II) Subtítulo</p>
<p>Una visita a Porto Digital puede ser una experiencia ominosa para quienes se angustian ante las mutaciones constantes de la tecnología. Aquí se “cocinan” ideas que modificarán nuestra vida futura, objetos y dispositivos que en poco tiempo formarán parte de nuestra cotidianidad, innovaciones que saludaremos con beneplácito o aceptaremos a regañadientes porque no queda más remedio. Preguntarle a Sílvio Meira cuáles son las áreas de acción futura de C.E.S.A.R. es, en cierto modo, preguntarle qué planea ese grupo de jóvenes, muy jóvenes y jovencísimos emprendedores que lo rodea para diseñar un mundo cada vez más digital y menos analógico. Meira asegura que su movimiento trabaja sobre cinco líneas de acción diferentes. Acto seguido, enumera:</p>
<p>Software asociado a las industrias de comunicación y medios. Ya está clarísimo que nos dirigimos hacia lo que la gente llama “convergencia digital”. TV, telefonía fija, celular, computador, todas esas cosas tienden a converger en un mismo espacio. Este proceso se va a profundizar y estamos haciendo lo posible para que así sea.</p>
<p>Software para la producción rural, que permita agregarle valor a la producción de frutas, carne, alimentos en general, que ayude a aprovechar las posibilidades territoriales del clima. Brasil será en el futuro el mayor productor de alimentos del mundo, no hay cómo escapar de eso. Entonces se hace necesario trabajar en insumos y tecnología: crear softwares para logística, para la administración del campo, del agua, para administrar la producción de carne&#8230;</p>
<p>Ingeniería de software propiamente dicho. Todo lo que usted ve aquí puede ser un software. El mundo es cada día más software. Cada día que pasa usted tiene más cosas mecánicas o hechas por la mano humana que pueden ser hechas por un software. La TIC (Tecnología de Información y Comunicación) puede usar la robótica para reemplazar las tareas repetitivas de los seres humanos y liberarlos para que así hagan todo eso que sólo ellos saben hacer mejor que cualquier máquina, que es pensar. Anotar con una lapicera la hora de entrada y la hora de salida de un automóvil en una playa de estacionamiento no es un trabajo digno para un ser humano: lo puede hacer una máquina, y ese hombre puede utilizar su capacidad en otra cosa.<br />
—¿Y usted está seguro de que ese hombre va a conseguir otro trabajo? En otras palabras, ¿usted está seguro de que las innovaciones tecnológicas no crean desocupación?<br />
—La historia muestra que a corto plazo sí, y que a mediano plazo no. Un mundo que es cada vez más complejo genera nuevas necesidades y esas nuevas necesidades generan nuevas fuentes de trabajo. Por supuesto que, en un principio, para ese hombre no va a ser fácil. Deberá capacitarse, la sociedad deberá capacitarlo y enseñarle nuevos empleos. Estoy absolutamente seguro de que es así: a medida que el mundo se va haciendo cada vez más dependiente del software, la exigencia es mayor. Entonces hay que crear softwares mejores, más organizados, menos costosos, más sencillos, para que la sociedad los pueda aprovechar y disfrutar.</p>
<p>Sistemas embarcados. Sistemas de radio y software en conjunto, que están inmersos dentro de cosas que usted use físicamente: aviones, casas, barcos&#8230;</p>
<p>5) Software adaptado a la biología, la medicina, etcétera, porque esa área de la intervención humana va a ser cada vez más rica en posibilidades para el futuro. La mano humana es imperfecta: el pulso puede fallar y, de hecho, falla. Dentro de un tiempo, hacer una cirugía con las manos será considerado una falta grave a la ética médica: los profesionales conscientes deberán familiarizarse con el uso de robots. En menos de 25 años, la ética médica les prohibirá a los cirujanos que trabajen con las manos en operaciones neurológicas, por ejemplo. Y los marcapasos del futuro enviarán información al hospital de manera automática, se conectarán con un sistema central donde estarán registrados los marcapasos de todos los pacientes, un sistema que los observará a todos a la vez y que será capaz de verificar cuál está fuera de ritmo. De esta manera, cuando usted esté en peligro, en el hospital se enterarán antes, y recibirá un llamado inmediato de su médico indicándole que acuda con urgencia al hospital. (Otro sistema integrador, como el de los mosquitos, como el de los ciegos: marchamos hacia el mundo de la información absoluta.) La expectativa de vida de la gente es cada vez mayor, y el software permitirá aumentarla. Y a medida que las personas vivan más, aparecerán problemas nuevos, significativos, que ahora desconocemos, y entonces habrá que diseñar nuevos softwares que mejoren la calidad de vida, y la cadena no se detendrá nunca.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/tecnologia" class="performancingtags" rel="tag">tecnologia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/software" class="performancingtags" rel="tag">software</a>, <a href="http://technorati.com/tag/innovacion" class="performancingtags" rel="tag">innovacion</a>, <a href="http://technorati.com/tag/desarrollo" class="performancingtags" rel="tag">desarrollo</a>, <a href="http://technorati.com/tag/porto%20digital" class="performancingtags" rel="tag">porto digital</a>, <a href="http://technorati.com/tag/silvio%20meira" class="performancingtags" rel="tag">silvio meira</a>, <a href="http://technorati.com/tag/C.E.S.A.R" class="performancingtags" rel="tag">C.E.S.A.R</a>, <a href="http://technorati.com/tag/Daniel%20Riera" class="performancingtags" rel="tag">Daniel Riera</a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/36/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/36/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/36/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/36/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=36&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/meteorico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>La energía de Solíz Rada</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-energia-de-soliz-rada/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-energia-de-soliz-rada/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 20:51:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 14 - 2006]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-energia-de-soliz-rada/</guid>
		<description><![CDATA[Por Martín Sivak Andrés Solíz Rada El ministro de Energía boliviano, explica por qué el gas de su país no debe salir de América del Sur. (nota del editor: Solíz Rada renunció por motivos politicos en la misma epoca cuando la entrevista salio publicada.) Los pulóveres tienen un nuevo sitio en la política de Bolivia, [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=35&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/martin-sivak/">Por Martín Sivak</a></p>
<p><strong><em>Andrés Solíz Rada</em></strong></p>
<p><strong><em>El ministro de Energía boliviano, explica por qué el gas de su país no debe salir de América del Sur.</em></strong><br />
<font color="#808080">(nota del editor: Solíz Rada renunció por motivos politicos en la misma epoca cuando la entrevista salio publicada.)<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86390' width='500' height='410'></iframe><br />
</font></p>
<p>Los pulóveres tienen un nuevo sitio en la política de Bolivia, desde que Evo Morales Aima se paseó por el mundo con uno rojo, azul y blanco, de escote redondo. El diario alemán Der Spiegel lo llamó “el presidente pulóver”; en Bolivia muchos hablan de “la revolución de la chompa” para referirse a los cambios que llegaron con Morales. Pero los pulóveres siguen siendo un tema insignificante para el Presidente y sus funcionarios más importantes. Reparé en el suéter del ministro Andrés Soliz Rada porque es el mismo modelo —y hasta quizás la misma prenda— que usaba la mañana de febrero de 1996, cuando lo entrevisté por primera vez. Es beige, con escote en V y botones oscuros. Esa mañana de hace diez años don Andrés escuchaba música clásica en su oficina del edificio Mariscal Ayacucho, en el centro de La Paz. En el piso yacían, desparramados, diarios y recortes subrayados que irían a parar a su archivo de viejo periodista, alumbrando sus clases en la universidad y respaldando sus intervenciones parlamentarias. Soliz Rada ha decidido ser muchas cosas en su vida: se recibió de abogado, trabajó de periodista en Bolivia, Argentina y México, fue profesor universitario y diputado y senador por el partido Conciencia de Patria. Pero, antes que nada o primero que todo, Soliz Rada es un nacionalista obsesionado con los recursos naturales de su país.</p>
<p><span id="more-35"></span><br />
A los 67 años está sentado en una de las sillas más conflictivas de la República de Bolivia: la que le corresponde al ministro de Hidrocarburos. Los aportes de Soliz Rada han sido decisivos para la medida de mayor impacto y trascendencia del gobierno de Morales: la nacionalización de los hidrocarburos. En enero, cuando asumió, el ministro y un reducido grupo de colaboradores trabajaron elaborando veintidós borradores, hasta llegar a la versión definitiva que se dio a conocer el primero de mayo de este año. Ese día, munido de un casco, Soliz Rada viajó junto al Presidente y parte del gabinete en el Hércules de la Fuerza Aérea hasta el Campo San Alberto, para anunciar la nacionalización. Aunque esta medida estaba en la agenda del entramado de movimientos sociales y distintas vertientes de la izquierda boliviana que llevaron a Morales al Palacio Quemado, lo sorprendente fue su celeridad. “[El presidente Hugo] Chávez me dijo ‘yo hubiese nacionalizado en seis o siete años, y tú lo has hecho en cien días”, me contó Morales.</p>
<p>Soliz Rada cree que el gobierno no tenía mucho margen para esperar.<br />
—Es tan fuerte el mandato de nacionalización, que nosotros advertimos que, si no se nacionalizaba en tiempo razonable y con los contenidos mínimos, las movilizaciones continuarían con tal fuerza que incluso podrían terminar con el gobierno de Evo Morales.<br />
La voz radial y contundente de Soliz Rada se pierde en la inmensidad de su despacho. Desde allí se advierten los desniveles de La Paz.<br />
—El equipo que trabajó en la nacionalización tenía que hacer las evaluaciones, ver hasta dónde podíamos llegar, y evaluar cómo reaccionarían el gobierno de Lula, el de [Néstor] Kirchner, y Petrobrás en Brasil, para poder equilibrar las cosas. Si nosotros no garantizábamos el abastecimiento, Brasil hubiese invadido…<br />
—¿Invadido?<br />
—Yo creo que sí. Una semana sin gas y ese monstruo se cae. Por eso estas versiones. Por eso el día de la nacionalización un ministro brasileño me dijo: “Está bien, han nacionalizado, pero dígame una cosa: ¿está garantizado el abastecimiento?”.</p>
<p>Las relaciones de Bolivia con Brasil se han vuelto ásperas desde entonces. Lula le reprocha al gobierno boliviano no haberle anunciado antes la decisión de nacionalizar. Y Petrobrás, que pertenece al estado brasileño y a un grupo de compañías europeas y americanas, está que trina, porque dejará de ganar mucho dinero en Bolivia.<br />
El ministro cree que un problema de fondo que tiene su país es la forma en que, históricamente, ha negociado con Brasil y Argentina.<br />
—En esas negociaciones se ponen las cosas concretas que les interesan a la Argentina y Brasil en los papeles. Por ejemplo, “se ampliará el gasoducto a la Argentina de 7,7 millones cúbicos a 20,7 millones cúbicos adicionales”. Pero del otro lado del mostrador nunca se especifica el financiamiento ni los tiempos. Ésos han sido todos los documentos anteriores. Virtud de Argentina, pero pésima negociación de Bolivia. Con Brasil, lo mismo. Por eso, el hecho de que en la nacionalización se haya “tocado” principalmente a Petrobrás fue increíble. Viendo las cartas sobre la mesa, el Presidente dijo: “Lo hacemos”.<br />
—Usted, antes de asumir, escribió que Kirchner era “representante de la Repsol”. ¿En esta experiencia como ministro varió su posición?<br />
—Cada vez que veo a un partidario de [el ex presidente] Carlos Mesa, le pregunto: ¿cómo aceptaron el precio solidario de 0,98? [ése era el precio del gas que Argentina compraba a Bolivia por millón de BTU, pero Morales firmó un acuerdo con Kirchner para que el precio subiera a cinco dólares]. En momentos en que el gobierno argentino presionaba a Bolivia para incrementar las ventas de gas a precio solidario, yo escribí que ésos eran planteos que defendía Repsol. Pero ahora, como ministro, veo que el presidente Kirchner intenta reducir el espacio de las petroleras en Argentina, y eso puede provocar un futuro entendimiento entre Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB).<br />
—¿Bolivia puede evitar que Argentina le venda a Chile el gas boliviano?<br />
—Uno de los pilares de la nacionalización es el referendo del 2004. La pregunta 4 decía: ¿está de acuerdo con la política de gas por mar? La gente dijo “sí”. La obligación del gobierno es tomar en cuenta ese referendo. Proponemos a Chile venderle termoelectricidad, que es muy importante para su industria minera. De manera que negociamos el gas a través de la termoelectricidad, y nos reservamos el metano y el gas seco para la negociación marítima. Así, combinamos el referendo con la necesidad de ampliar nuestro mercado. Por otro lado, tenemos la obligación de poner nuestros candados para que el gas que va a la Argentina no vaya después a Chile. El canciller chileno [Alejandro Foxley] dijo que ésa es una actitud poco cordial. Quisiera recordarle a Chile que no es una actitud amistosa dejar al país enclaustrado durante 127 años.<br />
—¿Y por qué usted sostiene que el gas no debe salir de América del Sur? [n.d.r.: La decisión del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada de exportar gas a Estados Unidos vía Chile disparó la llamada “Guerra del Gas”, que provocó la renuncia de ese jefe de Estado en octubre del 2003.]<br />
—Yo soy bolivariano. Esto no viene de ahora. Dos años después de que yo publicara El libro del modelo endógeno (1994), notamos que la idea del modelo endógeno empezó a aparecer en los discursos de Chávez. En algo también contribuimos al lenguaje de la revolución venezolana. Plantear la articulación de las empresas estatales es una forma de actualizar las ideas de Bolívar. Y este proyecto no es compatible con el modelo de exportación a otros lugares fuera de América del Sur.</p>
<p>Oponerse a la relación que mantiene Venezuela con el gobierno de Evo Morales ha sido el eje de campaña de Podemos, el principal partido de oposición: “Dígale no a Chávez” fue su eslogan. Es que la ayuda de Venezuela a Bolivia incluye la compra de bonos, créditos (uno de ellos de un millón de dólares para industrializar la hoja de coca) y dos helicópteros en los que se traslada el Presidente en sus frenéticas giras por el interior de Bolivia. Pero existen también zonas inciertas. Por eso le pregunté al ministro de qué manera el gobierno de Venezuela y la empresa estatal petrolera PDVSA ayudaron o están ayudando en el proceso de nacionalización en Bolivia.<br />
—El argumento de la supuesta intervención de Venezuela es que quiere ser competidor de Bolivia en el mercado del gas y ganar plata. El argumento es totalmente absurdo, porque si Venezuela cambia de orientación el gasoducto que quiere hacer al sur, y lo pone al norte para venderle gas a Estados Unidos, gana cualquier cantidad de plata y se ahorra los líos que tiene con Petrobrás. Por tanto, el lenguaje meramente económico y mercantilista no responde a la idea de por qué Venezuela está acá. Hay pueblos, como Venezuela, Cuba y Bolivia, que no queremos este siglo como una continuidad de la dominación de Estados Unidos en América Latina. Tenemos una posición ideológica compartida y una voluntad firme de profundizar esta alianza. Carlos Lage [el vicepresidente de Cuba] dijo hace poco que una cosa es la ayuda y otra es la solidaridad, que es compartir lo que uno tiene. Y eso es lo que hacemos: compartimos lo que tenemos.<br />
—Pero, ¿PDVSA es el modelo de empresa estatal para Bolivia?<br />
—Uno recurre a varias fuentes. La Stat Oil [de Noruega] es una empresa estatal chica que fiscaliza a las empresas transnacionales. Los noruegos se ufanan de que nunca les sacaron un barril de petróleo. En Canadá lo mismo. Hay grandes petroleras y ellos aprendieron a auditarlas. Y también es importante la experiencia venezolana, que ha tenido que modificar contratos. Entonces, el Ministerio les pide respaldo, colaboración, ayuda técnica, y ahí estamos escogiendo lo que mejor se acomoda a nuestro propio proceso.<br />
Hace pocas semanas, una delegación de Repsol voló desde España, para reunirse con Soliz Rada, en un avión que tiene el doble de capacidad del 01, la mejor de las naves presidenciales de Bolivia. Las diferencias no quedan allí: las secretarias de esos directivos ganan el doble de lo que gana el Presidente de Bolivia, quien acaba de bajarse el sueldo a 1.800 dólares. Como el resto de los ministros, Soliz Rada recibe 1.600 dólares, y discute por 300 mil millones de dólares que, según sus cálculos, es el valor aproximado de las reservas de Bolivia en gas y petróleo.<br />
—¿Cómo presionan las empresas?<br />
—Tiene mucho de psicológico. Algunos no creían que podía haber un ministro que les reclamara determinadas conductas. Y una experiencia muy interesante es que cada petrolera viene acá y habla mal de las demás. Fue una decisión mía que vengan solas. En Bolivia hay una cámara nacional de hidrocarburos que agrupa a las transnacionales, pero yo sólo negocio individualmente.<br />
—¿Cuál es el proyecto energético de Bolivia en el largo plazo?<br />
—Primero, tenemos que hacer el balance energético y después cambiar la matriz energética. La mayoría de los países hacen balances energéticos anuales. Acá el último balance que se hizo fue en 1996. Después del balance tenemos que hacer el cambio de matriz, como fruto de ello. Tenemos que bajar el consumo del GLP, el diesel, la gasolina, y masificar todo lo posible el gas natural. Esto implica usar el gas como un eje de la industrialización. En realidad, los grandes gasoductos de exportaciones nunca se han traducido en un gasoducto interno. Bolivia no tiene un gasoducto al occidente. Tenemos un mapa vacío. Pergeñar gasoductos internos es como irrigar sangre a un cuerpo humano, y eso es lo que tenemos que hacer.<br />
La presencia de Soliz Rada en el gabinete de Morales trae los ecos de la vieja izquierda nacional que participó en los gobiernos de los generales Alfredo Ovando y Juan José Torres (1969-1971) que, entre otras medidas, nacionalizaron la Gulf Oil Company. Como periodista y como dirigente político, Soliz Rada trabajó en ese entendimiento entre los sindicatos, la izquierda partidaria y los sectores antinorteamericanos del ejército.</p>
<p>Morales quiere reeditar esa alianza, pero “aggiornada” y con el movimiento campesino en un lugar más destacado. El día de la nacionalización de los hidrocarburos, el Presidente ordenó que las Fuerzas Armadas ocuparan los campos petroleros, los pozos y los gasoductos, para que los militares se sintieran parte de su gobierno nacionalista.<br />
Soliz Rada cree que se tiene que ampliar el rol de los militares, por ejemplo, en la construcción de caminos. Al mismo tiempo, el ministro advierte que las Fuerzas Armadas son también un campo de disputa.<br />
—La disputa es por saber de qué lado están las Fuerzas Armadas. Y acá hay dos fuerzas que se contraponen: el imperio, que pone la plata y puede comprar coroneles y generales, y el proceso de revolución nacional ampliado, que tiene que ir sobre la conciencia de los militares. Créame que los militares tienen conciencia nacional. Le doy sólo un ejemplo: Evo Morales dispuso que haya patrullas en todos los campos, y fiscalizadores de YPFB. Y los informes eran terribles. Un coronel llamó al Presidente y le dijo: “Le informo que de los cuatro inspectores de YPFB que tenían que estar, sólo fueron dos; en cambio, los militares hemos estado patrullando las 24 horas”.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/energia" class="performancingtags" rel="tag">energia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/bolivia" class="performancingtags" rel="tag">bolivia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/gas" class="performancingtags" rel="tag">gas</a>, <a href="http://technorati.com/tag/evo%20morales" class="performancingtags" rel="tag">evo morales</a>, <a href="http://technorati.com/tag/soliz%20rada" class="performancingtags" rel="tag">soliz rada</a>, <a href="http://technorati.com/tag/martin%20sivak" class="performancingtags" rel="tag">martin sivak</a>, <a href="http://technorati.com/tag/gasoducto" class="performancingtags" rel="tag">gasoducto</a>, <a href="http://technorati.com/tag/integracion%20energetica" class="performancingtags" rel="tag">integracion energetica</a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/35/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/35/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/35/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/35/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=35&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/la-energia-de-soliz-rada/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>El arte del juego</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-arte-del-juego/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-arte-del-juego/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 20:45:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cronicas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 13 - 2006]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-arte-del-juego/</guid>
		<description><![CDATA[Por Ezequiel Fernández Moores El fútbol es y será siempre &#8220;the people´s game&#8221;, el juego del pueblo. Y es mucho mas que la FIFA, sus negocios y el Mundial 2006. Por eso en Alemania habrá niños de diferentes países jugando al fúbtol de calle. Bento Ribeiro era un general que a comienzos del siglo XX [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=34&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/ezequiel-fernandez-moores/">Por Ezequiel Fernández Moores</a></p>
<p><strong><em>El fútbol es y será siempre &#8220;the people´s game&#8221;, el juego del pueblo. Y es<br />
mucho mas que la FIFA, sus negocios y el Mundial 2006. Por eso en Alemania habrá niños de diferentes países jugando al fúbtol de calle.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86377' width='500' height='410'></iframe><br />
</em></strong></p>
<p>Bento Ribeiro era un general que a comienzos del siglo XX ganó celebridad en Brasil por su defensa del servicio militar obligatorio. Fue tan famoso que a una ciudad le pusieron su nombre. Bento Ribeiro, la ciudad, está a 40 kilómetros de Rio de Janeiro. La influencia del nombre del general provocó que allí se instalara una Vila Militar, en el barrio de Realengo. Pero a Bento Ribeiro, al general, seguramente no le hubiese gustado saber que muy cerca de la Vila Militar se levantó la Vila Proletária. Y menos aún que allí vivieran músicos de izquierda, los mismos que en 1946 homenajearon a Luis Carlos Prestes, flamante senador del Partido Comunista Brasileño. La estrofa principal de “Cavaleiro da esperança”, cantada por Lira do Amor, la “escola de samba” de Bento Ribeiro, decía así:<br />
“Oh! Carlos Prestes, / foi bem merecida a cadeira do senador. / Es o cavaleiro que sonhamos, / de ti tudo esperamos.”</p>
<p><span id="more-34"></span><br />
Treinta años después, el 22 de septiembre de 1976, la Bento Ribeiro que mezclaba a militares y comunistas registró el nacimiento de su hijo más famoso: Ronaldo. Es el hombre que desde el 9 de junio buscará igualar en Alemania a su compatriota más célebre, O Rei Pelé, y coronarse tricampeón mundial de fútbol. Ronaldo, su compatriota Ronaldinho y el juvenil argentino Lionel Messi son las caras representativas del fútbol latinoamericano en el Mundial 2006. Son los íconos que sostienen la geopolítica del fútbol, ese universo que gira alrededor de un estado supranacional llamado FIFA, esa especie de Naciones Unidas pero con una diferencia: la superpotencia es Brasil, no Estados Unidos. Pero el fútbol es y será siempre “the people’s game”, el juego del pueblo, como lo llamaban los ingleses, sus creadores. Y es mucho más que la FIFA, sus negocios y el Mundial 2006. Por eso, en Alemania, además de Ronaldo, Ronaldinho y Messi, habrá niños de diferentes países jugando al fútbol de calle. Una contracara del negocio que humaniza otra vez el juego.<br />
RONALDO Luis (con “s” y no con “z” ) Nazário de Lima nació en realidad cuatro días antes, el 18 de septiembre. Pero su padre, Nélio, se demoró en ir al registro y anotó la fecha del 22 para no pagar una multa. Su nombre se debe al médico que lo hizo nacer, Ronaldo Valente. “Dadado”, como lo apodó su hermano Nélio, tardó cuatro interminables años en hablar. Era sonámbulo, le temía a la oscuridad y se hizo pis en la cama hasta los 13 años. Tuvo dificultades con las lecciones. Hablaba poco y confuso. A la escuela privada Nossa Senhora da Aparecida también iba Xuxa, la famosa animadora de TV, la “Rainha dos Baixinhos”.<br />
Burlones, los niños de la escuela le pusieron a Ronaldo el apodo de “Mónica”, una niña de historieta que tenía los dientes abiertos, pero que se destacaba por su gran aptitud física. En la burla estaba el tesoro. Porque el físico de Ronaldo ya daba señales fantásticas. Mamá Sónia sólo quería que estudiara, pero Ronaldo, mucho más seguro de su cuerpo que de su cabeza, se aferró a la pelota de fútbol. Los problemas de Ronaldo se acentuaron cuando sus padres se separaron. Lo pasaron a la escuela pública y la vida se le hizo más austera. Fuera de la cancha todo era inseguridad. Pero dentro, el mundo cambiaba.<br />
Dadado era el tímido reportero Clark Kent. Y Ronaldo, Súperman. A los 11 años su fama de futbolista excedía los límites de Bento Ribeiro. En su primer año con los mejores jugadores de fútbol-sala del lugar hizo 166 goles, cuenta el periodista Jorge Caldeira en su libro Ronaldo, gloria y drama en el fútbol globalizado. A los 13 debutó en un campeonato profesional. A los 16 en la primera división del Cruzeiro. Y a los 17, en 1993, se fue a jugar a Europa. Ganó premios, títulos y millones. La historia de Dadado no es conocida. La de Ronaldo sí. Pero el 12 de julio de 1998, sólo horas antes de la que debía ser su coronación definitiva como nuevo rey del fútbol, Ronaldo volvió a ser Dadado.<br />
“Estaba tendido en el suelo, golpeándose a sí mismo con las manos. Todo su cuerpo se golpeaba. Tenía los dientes apretados, trabados, y echaba espuma por la boca. César Sampaio y yo le desenrollamos la lengua para destaparle la garganta.”<br />
Este dramático relato sobre las convulsiones que sufrió Ronaldo horas antes de la final del Mundial de 1998 forma parte del testimonio que Edmundo, su compañero de selección, dio ante una comisión parlamentaria después de la debacle. Esa noche, así y todo, Ronaldo salió esa noche a una cancha de fútbol. Fue una sombra. Brasil perdió 3-0 ante Francia y todo se vino a pique. Hay que entenderlo. Brasil es el único país que ha jugado todos los mundiales, y el único que ganó cinco. El país de Pelé y Garrincha, de Romário y Rivaldo, de Ronaldo y Ronaldinho, tiene unos 11.000 jugadores federados, 800 clubes, más de 2.000 jugadores en el extranjero, 13.000 equipos amateurs, 30.000.000 de practicantes y 308 estadios con capacidad para cinco millones de personas. Locura por el fútbol, como llamó a su libro la socióloga estadounidense Janet Lever, tras un viaje por Brasil. Es “o país do futebol”. Y allí salir segundo en un mundial es fracaso.<br />
El escándalo tras la derrota de París en 1998 fue tal que el congreso brasileño creó no una, sino dos Comisiones Parlamentarias Investigadoras (CPI). La primera CPI trabajó nueve meses, realizó un informe de 830 páginas y pidió el procesamiento de 33 personas. La lista fue encabezada por el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ricardo Teixeira. Esa comisión fue llamada CPI-Nike. La poderosa firma de artículos deportivos de Estados Unidos, líder mundial en su ramo, fue señalada como la “villana” de la derrota. Se atribuyó buena parte del fracaso a las cláusulas abusivas de su millonario contrato de patrocinio con la CBF. Entre otras cosas, Nike fue acusada de no permitir que  Ronaldo se perdiera aquella final ante Francia, por la sencilla razón de que Ronaldo era el hombre que Nike había elegido para suceder al astro planetario de la NBA, Michael Jordan, como figura principal de su campaña publicitaria. La CPI-Nike allanó oficinas, destrabó cuentas bancarias que eran secretas y contratos que estaban bajo siete llaves. Pero perdió la batalla final: 18 de los 25 miembros de la Comisión tenían vínculos estrechos con el fútbol —la pelota y la política conforman un sólido matrimonio en Brasil— y el informe fue rechazado. Lo retomó, sin embargo, la CPI del Senado. Trabajó 14 meses y escribió 1.600 páginas repletas de denuncias. Teixeira ocupó 536 páginas. Y fue acusado de trece cargos, desde pagar comisiones millonarias a ex socios hasta lavar dinero. Se escuchaban cosas muy duras en aquel 2001 sobre los dirigentes del fútbol de Brasil.<br />
“Hemos descubierto una verdadera colección de delitos, que muestran desorganización, anarquía, incompetencia y deshonestidad” (senador Álvaro Dias, presidente de la CPI del Senado).<br />
“Son aves de rapiña, estafadores de la cultura de nuestro pueblo, aman acumular riqueza fácil, son mezquinos, irresponsables e ilegítimos” (Eduardo Manhães, sociólogo, autor del libro Política de deporte en Brasil).<br />
Esta segunda vez no hubo lobby posible. Y la CPI del Senado aprobó por doce votos contra cero el pedido de procesamiento de 17 personas, con Teixeira en el primer puesto. Sin embargo, unos meses después todo quedó otra vez archivado. Brasil era de nuevo campeón mundial. Ganó la final del Mundial de Corea-Japón 2002. Dos-cero a Alemania, con dos goles de un Ronaldo resucitado. El inevitable carnaval tapó los delitos. El éxito renovó el poder. Y el poder dio impunidad. Algo parecido había ocurrido ya cuando la selección brasileña volvió al país después de ganar el Mundial de 1994 en Estados Unidos. La aduana retuvo al plantel en el aeropuerto porque había un exceso de 13 toneladas de equipaje. Desde un juego completo de cocina del jugador Branco hasta las choperas que Teixeira había comprado para su discoteca El Turf, de Rio de Janeiro. Teixeira advirtió que si no se liberaba el equipaje el plantel campeón no iría a la Casa de Gobierno ni desfilaría por las calles de Rio. El acuerdo fue inmediato.<br />
Aquellas CPI del 2001 quedaron entonces en “pizza”, como dicen en Brasil cuando todo termina en nada. El trabajo de  una CPI apuntaló en 1992 la caída por corrupción del ex presidente Fernando Collor de Mello. Pero no pudieron con el fútbol. Y los escándalos siguieron. El último campeonato brasileño debió anular y hacer jugar otra vez once partidos después de que estalló una denuncia por árbitros corruptos. El título que habría correspondido al Internacional de Porto Alegre pasó a manos del Corinthians, uno de los clubes más populares de Brasil. Lo explota MSI, cuyo titular, Kia Joorabchian, un iraní de apenas 36 años, debió responder a serias acusaciones judiciales de lavado de dinero. Sin embargo, poderoso e impune, Teixeira es hoy más poderoso que antes. Inclusive, es ahora vicepresidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA. Y la FIFA hará en Brasil el Mundial de 2014, el primero en Sudamérica después de Argentina 78. ¿Y Nike? También está hoy más tranquila. Estiró su contrato con la CBF hasta el año 2018. Llevó a la selección de Brasil a jugar con quince grados bajo cero a Rusia, menos de tres meses antes del Mundial del 2002, pero no hubo protestas y mucho menos CPIs. Su nuevo lema es “Joga bonito”. Todo está en paz. Brasil sueña con ganar en Alemania su sexta Copa Mundial.<br />
En la geopolítica del fútbol, dijo una vez el francés Pascal Boniface, Brasil es Estados Unidos. Hoy, Ronaldo sólo juega de a ratos en el Real Madrid, su club. Está más gordo y más viejo. Parecido a la estatua de 2,25 metros que Nike le hizo en su planta de Oregón. Disfruta de la noche, de las mujeres y de su isla de 1.200.000 dólares y 17.000 metros cuadrados de Angra dos Reis. La compró gracias a sus goles y a los contratos de patrocinio que le hicieron firmar, uno tras otro, hasta desgastarlo, sus representantes Reinaldo Pitta y Alexandre Martins. Ambos dejaron su cargo tras ser arrestados, acusados de sobornar fiscales y lavar dinero a través de la firma Gortin Promoções Ltda., que tenía justamente a Ronaldo como hombre-imagen. “Encontramos a un Fenómeno. Ahora encuentre usted a una empresa fenomenal”, decía la propaganda, con una foto de Ronaldo, siempre sonriente y con sus dientes separados. De todos modos, Ronaldo a veces vuelve a ser Ronaldo y por eso estará en Alemania para ganar su tercer mundial e igualar el mito de Pelé. Y si no se despierta, no importa. Brasil, se sabe, es una fábrica de cracks. En Alemania también estará Ronaldinho, es decir el “pequeño Ronaldo”.<br />
LE PUSIERON RONALDINHO para diferenciarlo de Ronaldo. Y en algunos lugares aún lo llaman Ronaldinho Gaúcho, porque “gaúchos” son los habitantes de Porto Alegre. Allí nació Ronaldo de Assis Moreira el 21 de marzo de 1980. Tiene dientes grandes, como Ronaldo, pero no separados, sino que le salen para afuera y brillan cada vez que se ríe. Porque Ronaldinho, crack del Barcelona de España, juega riéndose. Es menos potente pero mucho más artista que Ronaldo. Alguna influencia habrá dejado el hecho de que en su familia no sólo se amaba el fútbol, sino también el samba. Ronaldinho es la expresión del samba. También hay algo de capoeira en sus movimientos. Es la decisión del Brasil futbolístico de aceptar sus raíces africanas.<br />
El fútbol, que llegó a Sudamérica de la mano de los ingleses, era cuestión de élites en Brasil. Los negros se pasaban talco y harina por la piel para ser blancos y jugar. Es más, al principio, ni siquiera podían chocar al jugador blanco. Si lo hacían, el castigo era una patada. La habilidad del negro fue entonces hija de la necesidad. Todo volvió a complicarse cuando el arquero negro Barbosa fue culpado por el Maracanazo del ’50, cuando Brasil perdió esa final increíble con Uruguay. Pero la estupidez terminó cuando Pelé y Garrincha dieron juntos a Brasil su primera Copa, en el Mundial de Suecia de 1958. Casi la mitad de los 180 millones de brasileños descienden de inmigrantes africanos: un 5,9 por ciento de negros y un 41,4 por ciento de “mixturados”, Brasil fue el último país que abolió la esclavitud, en 1888. Llevó a sus tierras diez veces más esclavos que Estados Unidos. Hoy, en Brasil, el 65 por ciento de los negros son pobres y el 71 indigentes. Los negros analfabetos son el doble que los blancos y el salario medio del negro es casi la mitad del salario del blanco. Pero los cracks del fútbol, ídolos populares, son “negros de sangre azul”. El Pelé que salió de Tres Corações, el Garrincha de Pau Grande o el Ronaldo de Bento Ribeiro. Salieron del Brasil profundo para llegar a la Luna. Son los astronautas de Brasil.<br />
A Ronaldinho, como a Ronaldo, también lo atrapó Nike. Un notable comercial de Nike lo muestra a los ocho años cuando asombraba jugando fútbol-sala en Porto Alegre. Lo que el comercial no puede mostrar es que ese niño con una cara de felicidad eterna ya había sufrido la muerte de su padre. Papá João había advertido inmediatamente que su hijo estaba destinado a ser un fenómeno. De pequeño, lo obligaba a jugar con apenas dos toques de balón, para que fuera aprendiendo a evitar la marcación rival. Pero João murió de un infarto cuando nadaba en la piscina de la casa. Mamá Miguelina tuvo que salir a vender cosméticos a domicilio y Roberto, su hermano mayor, tomó la posta y guió a Ronaldinho a su condición de nuevo número uno del fútbol mundial. De futbolista mejor pagado del mundo: a razón de casi 78.000 dólares por día. ¿Cómo explicar su magia?<br />
“Una vez, en el Museo de Salvador Dalí, en Figueres, vi un cuadro que me impresionó mucho. Era Gala contemplando el mar. Cerré un poco los ojos y nublé mi visión, como si mirara dentro del cuadro. Hay que tener imaginación, uno tiene que poder pensar antes que los demás. Y pensé para mí que eso era lo que yo debía hacer. Mi imaginación viene de querer hacer siempre algo nuevo cada vez que tengo la pelota, como Dalí”, dijo una vez Ronaldinho.</p>
<p>EL FÚTBOL tiene sus códigos. La FIFA, su entidad organizadora, se golpea el pecho afirmando que sus 205 miembros efectivos superan los 191 de las Naciones Unidas.<br />
Pero de esos 205 miembros efectivos, sólo 184 son en realidad países independientes. Los otros 21 son territorios no autónomos, como Anguila, Turks, Bermuda, Islas Vírgenes, Caimán (todos territorios británicos), Aruba y Antillas Holandesas (Países Bajos), Guam y Samoa (Estados Unidos) y Tahití y Nueva Caledonia (Francia), por citar sólo a los más conocidos. La FIFA cuenta además con otros 11 miembros, pero no efectivos sino en calidad de asociados, como Ciudad del Vaticano, Micronesia, Marshall y el Principado de Mónaco. Sobre 213 selecciones que juegan al fútbol en la FIFA, 29 corresponden a territorios que de ninguna manera pueden ser considerados naciones según las Naciones Unidas. ¿Por qué los acepta la FIFA? Porque en la FIFA cada miembro vale un voto. Es lo mismo Guam que Alemania, Samoa que Italia. Y su presidente, el suizo Joseph Blatter, precisa muchos votos para imponer sus decisiones. Cuando las naciones más poderosas de la Europa central amenazaron hace unos años con derrocar a Blatter de la FIFA por graves cargos de corrupción, hubo dos asambleas memorables que salvaron al presidente. En la de Buenos Aires, Blatter fue defendido a gritos por los presidentes de las federaciones de Rumania, Haití, Jamaica, Libia, México, Cuba, Perú, Sudán y Congo, en ese exacto orden. Al año siguiente, en Seúl, “Herr Blatter”, como le dicen sus críticos, fue salvado por Jamaica, Libia, Papúa Nueva Guinea, Irán, Colombia, Islas Caimán, Islas Seychelles e India. Los votos siempre mayoritarios del Tercer Mundo permitieron a Blatter arrasar en cada votación. Los abogados de Blatter, eso sí, no pudieron evitar la publicación en pleno Mundial de Alemania del libro Foul. Allí, el periodista inglés Andrew Jennings describe a la FIFA de Blatter peor que a la mafia de Don Corleone. Otro periodista británico, David Yallop, autor de otro durísimo libro sobre la FIFA (How they stole the game), contó que lo que más lo sorprendió del mundo del fútbol fue su “ley de la omertá”. Yallop, que también escribió un libro sobre la muerte misteriosa del papa Juan Pablo I, aseguró que el fútbol guarda secretos aún más inexpugnables que los del Vaticano. Si Yallop hace la cuenta, advertirá un dato interesante: desde su fundación en 1904, la FIFA ha tenido ocho presidentes; el Vaticano, nueve.<br />
Blatter, cuyas oficinas fueron allanadas en noviembre pasado por la justicia suiza, se presenta hoy como un defensor de las federaciones pobres contra los clubes europeos más poderosos del mundo. Y toda Latinoamérica está con él. Es una batalla que se libra en los tribunales, detrás de las bambalinas del Mundial de Alemania, pero cuyo resultado decidirá el futuro del fútbol. Los clubes Real Madrid, Barcelona, Bayern Munich, Juventus, Milan, Inter y Manchester United, entre otros, se unieron para decirle a la FIFA que basta, que los mundiales son un gran negocio y que no puede seguir utilizando a los jugadores de sus clubes sin pagarles nada a cambio. Reclaman ante la justicia 860 millones de euros a modo de indemnización por los jugadores cedidos a las selecciones en la última década. Para que quede claro, Ronaldo y Ronaldinho son brasileños, pero sus sueldos son pagados por el Real Madrid y el Barcelona. “La FIFA hace sus negocios con una materia prima que no le pertenece”, reflexiona el argentino Jorge Valdano, ex jugador y campeón mundial con Argentina en México 86, pero también ex director deportivo del Real Madrid. Es la vieja batalla entre el patrón y la patria, entre el circo (el negocio) y el templo (la tradición). Así es el cóctel del deporte moderno que atrapa multitudes por TV. El Mundial de Alemania tendrá una audiencia acumulada de 30.000 millones de personas. Y las naciones jugando fútbol, con sus himnos y sus banderas, representan la tradición. El gran negocio de la FIFA.<br />
Argentina, campeón en su país en 1978, con los militares en el poder, y luego en México 86, con Maradona al comando, es el otro gran favorito del fútbol latinoamericano en Alemania. Si Brasil vendió su selección a Nike, Argentina se está volcando al misterioso dinero de origen ruso. Su goleador histórico, Hernán Crespo, juega en el Chelsea inglés del magnate ruso Roman Abramovich. Su sucesor, Carlos Tévez, lo hace en el Corinthians, del grupo MSI, vinculado con dineros rusos. También su volante Luis “Lucho” González juega en el Porto de Portugal, otro club propiedad de un fondo ruso. Por si ello fuera poco, la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) vendió a una empresa rusa la comercialización de los 24 partidos amistosos que la selección juegue entre el 2007 y el 2010. La FIFA y sus federaciones (Brasil con Nike, Argentina con los rusos) saben lucrar con el juego de la tradición. ¿Y si la justicia les diera la razón a los clubes?<br />
SI RONALDO se marchó a Europa a los 17 años, Lionel Messi, la nueva gran esperanza argentina, lo hizo a los 13. Su padre, Jorge, argumentó que Newell’s Old Boys no quiso correr con los gastos de un delicado tratamiento que precisaba su hijo. “Leo” tenía 13 años y medía apenas 1,40 m. Sus hormonas de crecimiento estaban dormidas. Desde los dos o tres años la velocidad de crecimiento normal es de cuatro a seis centímetros al año. El estirón puberal, según los especialistas, se debe a la secreción de hormonas sexuales y se produce entre los 10 y los 16 años. El exceso de esta hormona, habitualmente debido a tumores, provoca gigantismo. Su déficit, enanismo. Para combatirlo se requiere un tratamiento con GH (por “growth hormone”, hormona de crecimiento) sintética. La GH sintética se ha convertido en una de las drogas más efectivas y, a su vez, peligrosas para los deportistas que quieren mejorar su rendimiento burlando los controles antidoping. Para “Leo”, formó parte de un tratamiento médico correcto. Y, según los médicos, de escasos efectos secundarios. El tratamiento era caro. Novecientos dólares mensuales. La familia de Messi dijo que ni Newell’s ni tampoco, luego, el más poderoso River Plate quisieron afrontar ese gasto. En Newell’s lo niegan. ¿Cómo iban a dejar partir tan alegremente a un niño que ya desde los cinco años comenzaba a asombrar con su extraordinaria habilidad? ¿Un niño que corría con el balón sin perderlo jamás, igual que los juegos del PlayStation, pero sin animación por computadora, sino con balones de cuero y rivales de carne y hueso? Si Leo ya había deslumbrado, con apenas cinco años, en su primer partido en el club Abanderado Grandolfi, del humilde barrio Fonavi, de Rosario…<br />
“Hacía seis o siete goles por partido. ¡Era una cosa de locos! Todos los días hacía de esos goles en los que se pasaba al equipo entero. Hasta gambeteaba a sus propios compañeros. No lo podíamos parar.”<br />
Lo cuenta Salvador Ricardo Aparicio, su entrenador de entonces, un ex ferroviario de 77 años que sigue enseñándoles a los pibes en el club Grandolfi, pese a una fisura cerebral que no termina de cicatrizar y que a veces le hace perder el hilo de su relato. Don Salvador tiene videos que muestran al pequeño Leo eludiendo a cuanto rival se cruza en su camino y haciendo goles maravillosos. Uno de esos videos es utilizado hoy por una tarjeta de créditos, patrocinadora de la selección argentina, en un comercial de la TV.<br />
LOS INGLESES aprendieron el fútbol en la escuela. Los argentinos en el potrero. Faltaban a la escuela (se hacían la “rabona”) y aprendían a jugar fútbol en esos baldíos de pura libertad, sin árbitros y con postes improvisados. Además de jugar en el Grandolfi, Messi jugó “picados” (partidos informales) en el barrio La Bajada, al sur de Rosario. Tenía nueve años. Y los grandotes de 18 tampoco lo podían parar. A los 11 lo llevaron a Newell’s. Solito, recuerdan hoy sus compañeros, ganaba partidos a los grandes del fútbol argentino: Boca Juniors, San Lorenzo, Independiente. ¿Cómo permitió Newell’s que se le escapara semejante fenómeno? Su presidente, Eduardo López, dueño de diarios y radios, manejaba el juego clandestino en Rosario y hasta diciembre del 2004 llevaba 713 cheques rechazados. Fue investigado por lavado de dinero. Newell’s está en rojo, pero en diez años de gestión López vendió más de setenta jugadores, algunos a precios llamativamente irrisorios, otros en cantidades tan dispares que las partes superaban el cien por ciento. Y casi todos a través de un sinfín de empresas radicadas en paraísos fiscales. Lo cuenta el periodista Carlos del Frade en el libro La ciudad goleada. ¿Podía dejar Jorge Messi a su hijo en manos de este señor, aún hoy presidente de Newell’s y, además, secretario de Relaciones Internacionales de la Asociación de Fútbol Argentino? Jorge Messi, entonces empleado de la siderúrgica Acindar, cuenta que un día se hartó de que Newell’s le hiciera problemas por el dinero que él no podía pagar y que necesitaba para el tratamiento de su hijo. La empresa Marka, con sede en Buenos Aires, dedicada a la compra y venta de jugadores, y regenteada por Fabián Solvín y Martín Montero, llamó en agosto del 2000 a Horacio Gaggioli, socio en el Barcelona. Gaggioli se comunicó con Josep Maria Minguella, histórico intermediario de jugadores, pero también asesor del poderoso club catalán. Y Minguella pidió una prueba para Messi a Carles Rexach, ex crack y coordinador técnico del Barcelona. A Rexach le bastaron unos segundos para advertir que estaba delante de un crack en potencia, firmó un contrato ilegal en una servilleta de bar y aseguró a Jorge Messi un puesto de trabajo dentro del club: en realidad, un salario encubierto de Leo, ilegal a todas luces, pues el niño era menor de edad. Leo se aplicó inyecciones todos los días durante treinta meses. Creció 29 centímetros. Su limitación es su gran virtud. Su 1,69 m definitivo lo ayuda a mantener un equilibrio asombroso, corriendo con el balón y eludiendo a gigantes, igual que lo hacía en los potreros rosarinos de La Bajada. Leo tiene apenas un puñado de partidos en la selección argentina. Pero una cláusula de su nuevo y millonario contrato con el Barcelona cotiza su pase en 150 millones de euros. Adidas se lo quitó a Nike y le fabricó zapatos especiales.<br />
EN ALEMANIA no sólo jugarán al fútbol los dioses de los estadios. Especialmente invitados por el Comité Organizador del Mundial, irán también los niños del proyecto argentino de Defensores del Chaco. Es un proyecto como el de los colombianos de “Fútbol por la Paz”, los chilenos de “Gente Viva”, los bolivianos del “Centro Cultural San Isidro”, los peruanos de “Las Escuelas de Deporte y Vida”, los paraguayos del “Centro para el Desarrollo de las Inteligencias” y los brasileños de “Eprocad”. Los niños de Defensores del Chaco jugarán en Alemania su propia Copa Mundial. El Mundial de la calle, un festival de participación y tolerancia que se disputará en forma paralela a la Copa de la FIFA. “Será un Mundial sin reglas fijas, clubes federados, selecciones ni referí. Los jugadores pondrán las reglas diez minutos antes de que empiece el partido y serán acompañados por supervisores que intervendrán sólo en caso de que ellos no puedan resolver el conflicto. Así se quiere evitar que los jóvenes deleguen en una tercera persona, como es en la vida cotidiana el Estado, los jueces, la policía, para que diga qué es bueno y qué malo”, dice Jürgen Griesbeck, director ejecutivo de “streetfootballworld”.<br />
El Mundial Callejero reunirá del 1 al 8 de julio, en Berlín, a otros clubes de distintas partes del mundo que toman el fútbol como una herramienta de integración social, como Mazhare de Kenia, el Centro de Paz de Shimon Peres de Israel o Defensores del Chaco de Argentina. El club argentino nació en 1994, en un basural de Paso del Rey, en Moreno, en la periferia oeste de Buenos Aires. Hoy tiene canchas de fútbol, complejo polideportivo y talleres de arte para casi 1.500 niños y adolescentes de esa zona marginada. Su fútbol callejero incluye a las niñas y premia el respeto al reglamento. “No estamos en contra del fútbol profesional. De hecho, lo disfrutamos muchísimo. Pero jugamos un fútbol diferente, participativo e integrador, porque ésa es la sociedad que queremos”, dice Fabián Ferraro, uno de los directores  de los talleres de la escuela Defensores del Chaco.  Los niños del fútbol de calle no son Ronaldo, Ronaldinho ni Messi. Pero, como dice Ferraro, también para ellos “el fútbol es arte”.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/futbol" class="performancingtags" rel="tag">futbol</a>, <a href="http://technorati.com/tag/messi" class="performancingtags" rel="tag">messi</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ronaldinho" class="performancingtags" rel="tag">ronaldinho</a>, <a href="http://technorati.com/tag/fernandez%20moores" class="performancingtags" rel="tag">fernandez moores</a>, <a href="http://technorati.com/tag/fifa" class="performancingtags" rel="tag">fifa</a>, <a href="http://technorati.com/tag/brasil" class="performancingtags" rel="tag">brasil</a>, <a href="http://technorati.com/tag/argentina" class="performancingtags" rel="tag">argentina</a>, <a href="http://technorati.com/tag/mundial" class="performancingtags" rel="tag">mundial</a>, <a href="http://technorati.com/tag/defensores%20de%20chaco" class="performancingtags" rel="tag">defensores de chaco</a>, <a href="http://technorati.com/tag/" class="performancingtags" rel="tag"></a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/34/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/34/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/34/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/34/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=34&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-arte-del-juego/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Volver al futuro</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/volver-al-futuro/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/volver-al-futuro/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 20:41:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 13 - 2006]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/volver-al-futuro/</guid>
		<description><![CDATA[Por Ricardo Uceda Nelson Manrique Un historiador que recurre a la psicología para hablar del fenómeno electoral del Perú. ¿CÓMO SE EXPLICA que Alan García haya obtenido la opción de ser presidente del Perú? La pregunta puede atormentar no sólo a un observador extranjero. Los propios peruanos no dejan de sorprenderse. Antes de las elecciones [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=33&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/ricardo-uceda/">Por Ricardo Uceda</a></p>
<p><strong><em>Nelson Manrique</em></strong></p>
<p><strong><em>Un historiador que recurre a la psicología para hablar del fenómeno electoral del Perú.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86377' width='500' height='410'></iframe><br />
</em></strong></p>
<p>¿CÓMO SE EXPLICA que Alan García haya obtenido la opción de ser presidente del Perú? La pregunta puede atormentar no sólo a un observador extranjero. Los propios peruanos no dejan de sorprenderse. Antes de las elecciones la mayoría declaraba a las encuestadoras que jamás votaría por él. Pero luego de la primera vuelta, cuando logró, por menos de cien mil votos, convertirse en el candidato que finalmente disputaría la presidencia con Ollanta Humala, las cosas cambiaron. Se convirtió en el favorito. Sin embargo,  el 60 por ciento de los electores la misma proporción que se declaró decidida a darle su voto en algunas encuestas confesó que lo consideraba deshonesto o mentiroso. Aquello sólo podía explicarse porque Humala produjo un temor aún mayor.</p>
<p><span id="more-33"></span><br />
El historiador Nelson Manrique, autor de una veintena de libros y de más de un centenar de ensayos, es uno de los principales investigadores del racismo y la exclusión social en el Perú. Estudió primero agronomía, luego sociología y recién después historia, doctorándose en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. A la vuelta de treinta años ha concluido que el gran enigma de la historia nacional es lo que impide que los peruanos se constituyan como una nación posible. “Es el sentimiento de que tenemos lo necesario para ser viables y, sin embargo, vivimos frustración tras frustración.” Le parece terrible que luego de tantos años de violencia política el racismo y la exclusión aún sean posibles desencadenantes de un nuevo estallido social. Y no concibe que en las últimas elecciones los ciudadanos hayan tenido que escoger al candidato que les daba menos miedo. “El próximo presidente del Perú tiene como base de votación espontánea a sólo la quinta parte del país. Esto demuestra que el sistema de representación no está funcionando.”<br />
¿Qué que tantos peruanos favorezcan al candidato que provocaba más resistencias? Según Manrique, significa que el país eligió olvidarse de la lucha contra la corrupción. Porque nadie puede pasar por alto que Alan García, acusado ante los tribunales por negociados millonarios, haya decidido ampararse en la prescripción legal, vencido el plazo que la justicia tenía para procesarlo. No fue habido, pues estaba refugiado en París. No se declaró la inexistencia del delito imputado, ni menos fue proclamada su inocencia. “Yo aquí  encuentro”, prosigue Manrique, “una de las razones fundamentales de la desmoralización de la sociedad peruana: la impunidad de los corruptos. Alan García nos propone que creamos en lo que dice y nos olvidemos de lo que hizo. Que los historiadores nos ocupemos de su pasado y que volvamos al borrón y cuenta nueva: el secreto de la futura felicidad de los peruanos.”</p>
<p>ATIENDE LA ENTREVISTA en una casa antigua del distrito de Miraflores, un barrio tradicional de la clase media limeña. Hay viviendas acomodadas y otras alicaídas, luciendo la de Manrique una fachada blanca y sobria. En cuanto al historiador, su aspecto no es el de un peruano acomodado ni el de un historiador de nota. Diríase un peruano común de rasgos indígenas que habla pausadamente desde el centro de una sala con libros, piezas arqueológicas e iconografía andina. En los estantes se reflejan sus variados intereses: las guerrillas indígenas en la guerra con Chile, estudios sobre etnicidad, la sociedad virtual, la violencia política. Manrique es uno de los especialistas más consultados sobre la Guerra del Pacífico, y uno de sus aportes ha consistido en revelar la disparidad de las historias que sobre la misma se han escrito en Chile, Perú y Bolivia. Los nuevos enigmas del Perú lo han convertido también en un analista al que recurre la mayoría de medios. A propósito, en las últimas semanas Manrique los criticó duramente. Acusa a los diarios y noticieros de la televisión de haber construido miedos contra Ollanta Humala en forma desproporcionada. Un exceso en favor de su oponente, Alan García, cuya historia olvidaron.</p>
<p>PUESTOS A RETRATAR a Alan García, ¿son los datos principales las infortunadas cifras de su gestión entre 1985 y 1990? En el Perú se ha jugado mucho con ellas, porque se las puede combinar de mil maneras y siempre son catastróficas. 2.178.481 por ciento de inflación. Precios que aumentaron 22 mil veces. Tres mil 500 huelgas con 90 mil horas-hombre perdidas. También hay pésimos indicadores sobre matanzas y desapariciones. Sin embargo, para Nelson Manrique estas informaciones, por sí mismas, sólo muestran políticas equivocadas, y no bastan. Pues podría pensarse que otras políticas aplicadas por el mismo hombre que vuelve a ser presidente, el mismo hombre pero ahora maduro, aprendida la lección de sus errores, podrían dar resultados mejores. Esto no vale para García, según Manrique. Él puede haber cambiado de ideas, pero no de personalidad. Para el historiador el problema principal de García está en un factor personal que no ha cambiado, y que lo conduce a actos de extrema irresponsabilidad.</p>
<p>“CON ALAN GARCÍA no estamos ante una persona equivocada políticamente, que tiene malas fórmulas, sino ante alguien que no puede controlar su personalidad. Hay quienes piensan que es cínico. Yo creo que no. Cuando miente, el cínico sabe, finalmente, que su mentira no es cierta. Pero en García hay una disgregación. Cree que sus mentiras son verdad.  Por cierto, no es un loco en el sentido de inimputable. Es muy inteligente, brillante en una serie de cosas, pero entre la locura y la completa lucidez hay un abanico muy complejo y difícil de definir. Encontraremos un García lúcido en algunas cosas pero ciego en otras. Por ejemplo, el tema ético es un punto ciego en su personalidad. Una contrapartida de este punto ciego moral es la necesidad de reafirmar su notoriedad a partir de medidas que pueden ser muy irresponsables. Cuando dejó el gobierno, el precio de la electricidad era de 50 centavos de dólar y el del galón de gasolina de diez centavos. El precio internacional era mucho mayor, por ejemplo de dos dólares en el caso de la gasolina. ¿Por qué pudo hacerlo? Porque una empresa era Electroperú, estatal, y otra Petroperú, también estatal, y él necesitaba proteger su ego magullado por los resultados de una pésima gestión económica. Su necesidad personal de no quedar tan mal lo llevó a devastar dos empresas estatales. ¿Esto ha cambiado desde entonces hasta hoy? ¿Ya es el político responsable que muchos creen ver? Yo creo que no.”</p>
<p>PUEDE SORPRENDER QUE un historiador examine el futuro rol del nuevo presidente peruano en términos tan personales. ¿No es posible analizarlo de distinto modo? ¿En qué medida Alan García significa un ascenso de la izquierda democrática en el Perú, o sea de una corriente que puede reformar el Estado y aplicar una política económica que permita recuperarse a los más pobres? Al fin y al cabo, por ahí va su discurso. Pero Manrique no cree que el APRA, el partido de Alan García, vaya a reformar el Estado. “Lo va a copar y controlar”, dice. “Si el APRA ya hace eso muy hábilmente desde fuera del gobierno, como podemos observar con su influencia en el Poder Judicial, en el organismo electoral, en los gobiernos descentralizados, ¿podemos imaginar lo que será cuando tenga el poder? Va a convertir al Estado en un botín.”<br />
Tampoco cree Manrique que habrá un modelo económico distinto. “A estas alturas, Alan García no me parece un animal ideológico. No tiene una propuesta consistente que pueda considerarse alternativa. En el debate con Humala lo más radical que dijo fue que quería renegociar los contratos con las empresas extranjeras para que el Estado tuviera más participación en las utilidades. ¿Te parece distinto? ¡Eso ya lo había dicho la candidata derechista Lourdes Flores!”</p>
<p>POR ESTAS RAZONES, Manrique cree que García es más peligroso que Humala. Y eso que Humala es sospechoso de haber matado a inocentes en la selva cuando dirigía un batallón antisubversivo, y que tenía como paradigma a un dictador nacionalista como Juan Velasco Alvarado. Además, Humala quiere hacer una Constitución a su medida, como Hugo Chávez, y se insinúa como uno de sus peones en el continente. ¿No exagera demasiado Manrique? Al responder al respecto, sostiene que Humala no tiene el respaldo suficiente para hacerse dictador. Cuando Fujimori cerró el Congreso, en 1992, tenía el 80 por ciento de la población a su lado. Humala no. Tampoco posee el carisma de Hugo Chávez, ni la base social de Evo Morales. El historiador añade que la corte de improvisados que rodea al “comandante” serían un antídoto contra la impunidad en el momento en que se decidieran a robar. No podrían hacerlo tan “bien” como lo harán, asegura, los nuevos gobernantes del Partido Aprista, que tienen experiencia y no dejan huellas. Recuerda que, pese a la extendida corrupción que hubo durante el primer período de Alan García, sólo dos funcionarios del Banco Central de Reserva fueron procesados. Ni uno más.</p>
<p>PESE A TODO, Nelson Manrique no ha votado por Humala. En su columna en el diario Perú 21, adelantó que anularía el voto. En el Perú los electores que decidieron no votar por nadie sufrieron mucha presión de los que, detestando a García, terminaron votando por él ante el peligro de Humala. En un restaurante escuché esta conversación:<br />
Elector 1: ¿Por quién vas a votar?<br />
Elector 2: En blanco. Humala es un peligro, pero no me da el hígado para votar por García. Ha permitido que muera tanta gente y que se robe tanto&#8230; ¿Y tú?<br />
Elector 1: Yo creo que Humala es peor, así que votaré por García.<br />
Elector 2: Ajá.<br />
Elector 1: Tú no quieres quedar mal con tu conciencia, ¿no? Tú quieres que gane García pero con los votos de imbéciles como yo que sí se ensuciarán las manos.<br />
Elector 2: No tomes así las cosas&#8230;<br />
Le cuento el diálogo a Manrique y le pregunto:<br />
¿Por qué no eligió usted el mal menor?<br />
 Estoy cansado de elegir el mal menor. Desde 1990 vengo votando por el mal menor. Si encima hay que escoger guiados por el antialanismo o el antihumalismo, esta democracia sólo nos ofrece más de lo mismo. Algo anda muy mal en este sistema que me obliga a escoger entre lo peor, en lugar de elegir al mejor.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/peru" class="performancingtags" rel="tag">peru</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ollanta%20humala" class="performancingtags" rel="tag">ollanta humala</a>, <a href="http://technorati.com/tag/alan%20garcia" class="performancingtags" rel="tag">alan garcia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/nelson%20manrique" class="performancingtags" rel="tag">nelson manrique</a>, <a href="http://technorati.com/tag/elecciones" class="performancingtags" rel="tag">elecciones</a>, <a href="http://technorati.com/tag/fujimori" class="performancingtags" rel="tag">fujimori</a>, <a href="http://technorati.com/tag/lourdes%20flores" class="performancingtags" rel="tag">lourdes flores</a>, <a href="http://technorati.com/tag/apra" class="performancingtags" rel="tag">apra</a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/33/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/33/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/33/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/33/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=33&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/volver-al-futuro/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Bolivia año cero</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/bolivia-ano-cero/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/bolivia-ano-cero/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 16:45:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cronicas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 12 - 2006]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/bolivia-ano-cero/</guid>
		<description><![CDATA[Por Pablo Ortiz Evo, Estado y sociedad civil. HOY SERÍA UN BUEN DÍA para estar en La Paz, me digo, maldiciendo mi escaso sentido de la oportunidad. Son las dos de la tarde del lunes 6 de abril y en pocas horas más Evo Morales estampará su firma sobre la ley que convoca a la [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=32&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/pablo-ortiz/">Por Pablo Ortiz</a></p>
<p><strong><em>Evo, Estado y sociedad civil.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86300' width='500' height='410'></iframe><br />
</em></strong><br />
HOY SERÍA UN BUEN DÍA para estar en La Paz, me digo, maldiciendo mi escaso sentido de la oportunidad. Son las dos de la tarde del lunes 6 de abril y en pocas horas más Evo Morales estampará su firma sobre la ley que convoca a la Asamblea Constituyente, para entrar a la historia como el presidente que propició la famosa refundación de Bolivia. Me resigno a seguirlo por televisión desde Santa Cruz de la Sierra, en el oriente boliviano. O sea, a mil kilómetros de donde se escribe la historia, y desde una ciudad que el resto del país ve como la “hermana linda” que quiere irse de casa sólo porque tiene más plata que los otros ocho hijitos que tuvo mamá Bolivia.<br />
—Nunca se pensó en Mamá Bolivia, sino en los hermanos bolivianos. No hay una conciencia de que Bolivia sea nuestra madre —corrige la historiadora Paula Peña, directora del Museo de Historia Regional.</p>
<p><span id="more-32"></span></p>
<p>Le pregunto desde cuándo vienen estas diferencias entre los cruceños y el resto de los hermanos, y ella se remonta a la época de la colonia. Dice que la forma de conquistar el oriente de lo que hoy es Bolivia fue muy distinta a la del resto del país: los españoles heredaron el imperio kollasuyo en la zona andina y los valles, y por lo tanto sólo tuvieron que administrarlo. En cambio, en las tierras bajas la conquista fue una negociación constante con las diferentes tribus de la región.<br />
—Ya en la Guerra del Chaco, cuando llegan los contingentes del collao, comienzan a decirles “camba” (“amigo”, en guaraní) a todos los de acá. Camba se asumía como un gentilicio más o menos peyorativo hasta que, hace poco, lo hemos asumido como nuestra identidad. Cuando un colla dice “camba”, lo hace de forma peyorativa, lo mismo que cuando un camba dice “colla” —explica la historiadora, marcando las diferencias.<br />
Pero no fue hasta los años 50 que los “cambas” y los “collas” tuvieron reales oportunidades de enfrentarse. El triunfo de la Revolución del 52 lanzó la “Marcha hacia el Oriente”, un llamado a poblar las tierras bajas, pero en versión siglo XX. Lo primero fue construir una carretera que por primera vez uniera Santa Cruz de la Sierra con el resto del país, y lo segundo fue traer por esas carreteras a colonos para asentarlos en San Julián, Yapacaní y Chapare.<br />
Según Peña, la principal diferencia entre oriente y occidente radica en que Santa Cruz se siente orgullosa de ser un pueblo de mestizos, mientras que los del occidente reivindican su origen indígena. Todo ello quedó refrendado por el último Censo de Población y Vivienda, que dejó sentado que más del 60 por ciento de los bolivianos tenía origen indígena. Claro que no se incluyó la opción “mestizo” entre las posibilidades de identificación.<br />
—Eso es culpa de Xavier Albó y su gente —dispara Peña. Albó es un cura y antropólogo a quien los sociólogos atribuyen la redacción del primer manifiesto indigenista surgido en el Lago Titicaca en los años 70. También es el experto en indigenismo más respetado dentro y fuera de Bolivia, pero en el oriente es visto por algunos sectores cruceños como uno de los responsables de tanta agitación política en los últimos años.<br />
Hace una semana lo llamé para concertar una entrevista en La Paz, pero se excusó: cuando yo alcance las alturas, él estará dictando una conferencia en Londres. Le pregunté entonces si Bolivia tiene una sociedad civil organizada y fuerte, como se viene diciendo desde que Evo Morales ganó las elecciones.<br />
—Una cosa es organizada y otra cosa es movilizada. A lo mejor está muy movilizada porque está muy mal organizada. Los pobres de Bolivia se organizan y se movilizan porque están fregados y olvidados por el Estado y la sociedad. Pongamos el ejemplo de la tierra. Se podría decir que el sistema está muy mal organizado porque en el Chaco y la Chiquitania hay unos pocos que tienen mucho y muchos que no tienen nada. Entonces unos se organizan para cambiar el sistema y los otros para mantenerlo como está. Pero hay que aclarar algo: una cosa es la organización para movilizarse y otra muy distinta es la estructuración de la sociedad.<br />
MIENTRAS CRUZO el mercado Siete Calles para alcanzar el centro veo una ciudad adolescente que en sólo cincuenta años pasó de tener 50.000 habitantes a rozar el millón y medio. Veo cómo los edificios se alzan sobre el horizonte y pueblan lo que alguna vez fue una llanura que se creyó infinita, y me abro paso por sus aceras sitiadas por vendedores ambulantes que dejaron sus regiones de origen en busca del sueño cruceño: una quimera tan parecida al “sueño americano” que muchos de mis jóvenes coterráneos creen que sólo nos falta el mar para ser idénticos a Miami.<br />
Hasta no hace mucho tiempo, Santa Cruz de la Sierra era un oasis en Bolivia. En octubre del 2003, mientras en La Paz morían 68 personas en las protestas que tumbaron a Gonzalo Sánchez de Lozada, aquí no pasaba nada, a tal punto que el ex presidente pensó trasladarse a la capital oriental y convertirla en su sede de gobierno.<br />
Peña tiene otra visión del “oasis”. Dice que no es que no haya conflictos, sino que “los expresamos de otra manera”, no con bloqueos de rutas sino con paros cívicos y cabildos. Ambos instrumentos de lucha deben ser convocados por el Comité Pro Santa Cruz, la organización civil que, con más de medio siglo de vida, es la más antigua del país y ha servido de contrapeso regional al poder que han ido ganando distintos movimientos sociales en los últimos años.<br />
Desde el Comité se acusa a todo el gobierno de ser excesivamente centralista y andinocentrista. Desde los movimientos sociales les devuelven el piropo, tildándolos de esbirros de las transnacionales, y de ser un refugio de la oligarquía y de los partidos tradicionales de Bolivia. Pero la chispa de este enfrentamiento no la encendió un político, un movimiento social ni los empresarios. La encendió una miss Bolivia. En el 2004 y mientras participaba en el concurso Miss Universo, Gabriela Oviedo dijo que representaba a “la otra Bolivia”, la “no indígena”, y que de este lado de la cordillera todos éramos blancos, altos y sabíamos hablar inglés.<br />
La Asamblea Constituyente fue el principal caballo de campaña de Evo Morales. El día que cerró campaña en Santa Cruz, ante las cinco mil personas que desafiaron el miedo a vitorearlo en “la otra Bolivia”, Morales confesó que apostaba a la Constituyente para cambiar el modelo económico, nacionalizar los hidrocarburos y acabar con la corrupción.<br />
Enciendo el televisor y lo veo ataviado con el mismo traje que usó para recibir la presidencia. Está feliz. Baila en el hall del palacio y después sale a la plaza Murillo para seguir la fiesta con el pueblo. La banda del ejército alterna ritmos folclóricos de las distintas regiones. Por un instante, las dos Bolivias están en paz. Hoy era un buen día para estar en La Paz, me repito.</p>
<p>—DOS PASAJEROS MÁS Y NOS VAMOS —promete el chofer del truffi. En el taxi Toyota ya esperamos tres pasajeros a Yapacaní, pero el sindicato no le permite salir a menos que haya cinco, por más que los códigos de tránsito digan que sólo pueden viajar cuatro. Y es que en Bolivia nada se mueve sin que un sindicato, una asociación o un comité lo autorice o lo decida. Pese a que el modelo neoliberal instauró el transporte libre, nadie puede cubrir una ruta si no está afiliado a algún sindicato y, por lo general, la afiliación cuesta más que el mismo vehículo.<br />
Es 7 de marzo, y mientras el auto se aleja de Santa Cruz todo se vuelve aún más verde. Y azul. Basta viajar 50 kilómetros para ingresar en terrenos del Movimiento al Socialismo. En cada casa, en cada retén policial y en cualquier poste sobre la carretera flamea victoriosa la bandera del partido de Evo Morales.<br />
El truffi nos deja en la plaza de Yapacaní, el reducto de Cimar Victoria, un líder colonizador sobre el que ni siquiera Morales tiene poder. Dicen de él que controla todos los fondos de la ayuda internacional que llega a la zona, incluso los estadounidenses. Dicen también que si un colono no acepta los mandatos de las reuniones del sindicato, es despojado de sus 50 hectáreas. Pero Victoria nunca está. Sólo se muestra en público en las asambleas o en las marchas.<br />
—¿Se va a quedar a vivir acá? —me pregunta un joven encargado de la portería de la sede de los colonizadores. Finalmente me envían al actual secretario ejecutivo de la institución, Jorge Bilbao, para que represente a Victoria.<br />
Bilbao dice que aprendieron que bloquear la carretera era la única forma de hacerse escuchar. También explica que su acuerdo con Evo Morales era sólo para evitar que la derecha acceda al poder, y que si no cumple con sus promesas ellos no dudarán en bloquear la carretera nuevamente. Detrás de él los colonizadores hacen una cola larga para ingresar a una oficina demasiado pequeña. Le pregunto para qué es la cola.<br />
—Los médicos cubanos están atendiendo gratis a la gente pobre. ¿Hablar con ellos? Creo que no. Dicen que vinieron a curar a la gente, no a dar entrevistas —explica Bilbao.<br />
Es mediodía y cerca del mercado, sobre la carretera, hay restaurantes que ofrecen pescado y carne de monte a granel. Yapacaní ha crecido tanto en la última década que ya hay motocicletas que hacen el servicio de taxis y que son el blanco predilecto de los asaltantes. Hace siete meses mataron al sexto mototaxista del año y el pueblo se levantó, encontró a los supuestos asesinos y los linchó frente a las cámaras de televisión. La policía utilizó el mismo marketing para arrestar a los cabecillas del linchamiento entre gallos y medianoche. Al amanecer, la población ya había cerrado la carretera exigiendo la liberación de sus héroes locales. Fue la última vez que bloquearon la vía, porque luego vinieron la victoria de Evo Morales y la esperanza de días mejores.<br />
Media hora más tarde estamos en la puerta de Chapare. Un enorme galpón desde donde se controla la salida de droga y el ingreso de precursores químicos a la región. El lugar está bajo el cuidado de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico, un grupo creado en los 80 y que es todopoderoso en todo el territorio nacional. Lo pasamos casi sin parar. Donde sí paramos es en Entre Ríos. Allí debo cambiar de truffi hasta Ibirgazama, donde sube Jorge Ríos, un farmacéutico que es una especie rara en la región: critica a Evo Morales. Mientras lee un suplemento escolar que cuenta la biografía oficial del líder cocalero, se confiesa preocupado por las últimas noticias. El fin de semana Evo denunció la injerencia de Estados Unidos en el nombramiento del alto mando militar, y ahora las relaciones con la embajada están cada vez más tensas.<br />
—Si los gringos dejan de poner plata en Chapare, no habrá inversiones. ¿Quién nos va a ayudar con el desarrollo alternativo? —se pregunta.<br />
El sol y la humedad de las tres de la tarde no disimulan la fiesta perenne que se vive desde el 18 de diciembre en Chimoré. La sede del cuartel de los Leopardos, el símbolo de la represión contra los cocaleros, luce toda adornada con banderines.<br />
En la oficina de la Federación de Productores de Coca de Chimoré me recibe Faustino Parra, con la algarabía de quien se reencuentra con un viejo amigo. Cómo han cambiado las cosas en sólo tres meses. Para la campaña, yo era un periodista de la oligarquía que venía a espiarlos. Ahora Parra tiene ganas de hablar. Cuenta que, cuando llegaron, Chapare era un monte virgen, que el presidente René Barrientos les dio las tierras y fusiles Mauser para ahuyentar a los feroces indígenas yuquis mientras abrían los chacos. Y que todo cambió desde que Evo asumió la dirigencia de las Seis Federaciones de Productores de Coca del Trópico de Cochabamba, porque los organizó como el sindicato más poderoso del país, como el reemplazo natural de la fuerza que décadas antes habían tenido los mineros, y plantó la defensa de la hoja de coca como la bandera de lucha que reemplazaría a la minería del estaño.<br />
—Ahora seremos nosotros los encargados de combatir el narcotráfico. No queremos que los Leopardos ni la Fuerza Antidroga entren al Chapare. Que se queden afuera, cuidando las fronteras. Ahora cada sindicato está obligado a cuidar que en ningún chaco haya fosas de maceración de cocaína y ni tierras alquiladas.<br />
Cuando se le pregunta por qué no lo hicieron antes, responde con un pragmático “todavía no éramos gobierno”.<br />
Un compañero de Parra, Guillermo Choque, ofrece más datos. Dice que el cato de coca (una parcela de 1.600 metros cuadrados que puede sembrar cada afiliado a los sindicatos) se va a respetar a rajatabla, y que ellos serán los encargados de convencer a la gente de que reduzca voluntariamente sus cultivos. En todo Chapare no se piensa ni por un momento en la posibilidad de “coca cero”. Es más, sembrar un terreno de 1.600 metros con coca les resulta más rentable que tener 16 hectáreas de naranjales. La coca se puede cosechar cuatro veces al año casi sin cuidados, y el cato produce cuatro cargas que son vendidas a un precio que oscila entre los 3.600 y 4.400 bolivianos en el mercado legal. Ése es un precio sin competencia, ya que por mil naranjas apenas reciben Bs 100 y deben pagar casi la mitad de lo obtenido para transportarla. Cierro la entrevista y corro a la estación para alcanzar el bus que me transportará hasta Cochabamba.</p>
<p>A LAS DOS de la tarde todo parece lento en la plaza central de Cochabamba. La humedad de Chapare ha sido reemplazada por una sequedad acentuada por el sol otoñal, suficientemente alto como para brillar sobre las estribaciones de la Cordillera Real. Las calles son angostas y están atestadas de automóviles de toda índole. La falta de humedad preserva a la perfección los enormes micros Dodge que, pese a sus 40 años de servicio, aún no piensan jubilarse. La puntualidad no es una virtud de muchos bolivianos, y luego de esperar casi una hora por Óscar Olivera, líder máximo de la Coordinadora del Agua, me resigno a sólo hablar por teléfono con el pequeño hombre que se hizo famoso por ser el mariscal de la Guerra del Agua.<br />
—En el 2000 los que más pelearon en las calles fueron los que no tenían agua, los que tienen que comprarla de los camiones cisternas que recorren la zona sur. ¿Sabe por qué lo hicieron? Porque estaban cansados del desprecio que desde siempre les mostraron los gobernantes, ignorando las condiciones en que ellos vivían —dice, con voz calmada.<br />
La Guerra del Agua del año 2000 es considerada por todos los boliviólogos como el génesis del “empoderamiento” de los movimientos sociales. El inicio del camino que hace que los pobres tomen el poder en Bolivia. Pese al triunfo de Evo Morales, Olivera considera que aún falta mucho por andar: “Todavía no tenemos una propuesta colectiva de país”.<br />
Olivera quiere que el nuevo hombre boliviano aprenda a dejarse cuidar por la naturaleza, que aproveche los recursos naturales pero que también sepa preservarlos. Recurro a Fernando Mayorga para que me explique qué pasó en Cochabamba en el 2000. Es un doctor en sociología que dirige el Centro de Estudios Sociales de la Universidad San Simón de Cochabamba, pero también un típico clase media cochabambino. Me cuenta que el servicio de agua potable de la ciudad casi colapsó por la cantidad de quejas que recibió de sus usuarios ante el alza de tarifas, y eso destapó la ira de los más pobres, los que no tienen el servicio en Cochabamba.<br />
La Guerra del Agua no sólo expulsó a una empresa extranjera que se había adjudicado la administración del servicio; la Guerra del Agua acabó con la idea de que la inversión extranjera era la mejor vía para salir de la pobreza —explica.<br />
Mayorga fue uno de los artífices del estudio Índice Civicus de la Sociedad Boliviana, medición que compara el nivel de organización civil de Bolivia con el de otros países. El resultado refiere que este país tiene la segunda sociedad más organizada de Latinoamérica, después de la Argentina.<br />
El enfrentamiento entre regiones se ha hecho pan de cada día y el Índice también lo demuestra. Dice que el 89 por ciento de las personas que viven en el Altiplano participaron de algún tipo de acción política en el último año. La cifra desciende en el oriente, aunque no tanto, y se fija en el 67 por ciento. El 72 por ciento de la población boliviana está afiliada a algún tipo organización social civil. Y Chapare es un paradigma de ello. Un cocalero tiene por lo menos tres afiliaciones. Pertenece a su sindicato de productores de hoja de coca, a una central, a una federación, y a través de ella a la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia y, también, a la Central Obrera Boliviana. Eso tal vez explique por qué los cocaleros han marchado o bloqueado por cualquier problema que se produjo en Bolivia en los últimos seis años.<br />
—Pero Evo Morales nunca fue de extrema izquierda. Siempre fue de centro. Si vos te fijás, siempre estuvo tratando de hacer pactos para calmar las cosas. El error fue de sus enemigos políticos, que lo hicieron ver como el responsable de todas las movilizaciones, cuando no era así —explica Mayorga.<br />
De todo eso sabe bastante Filemón Escobar, un jubilado líder minero que se internó en Chapare en 1987 para buscarle reemplazo al poder sindical que había sido desbaratado por el modelo neoliberal. Muchos lo apuntan como el padre político de Evo Morales. Si es así, Morales debe tener algo de Edipo, porque fue quien lo sepultó políticamente. A finales del 2004 lo acusó de haber recibido soborno de Estados Unidos y lo expulsó del MAS. Cuando le pregunto cómo era Morales cuando lo conoció, no ahorra adjetivos. Dice que era un “fierrerito” al que tuvo que convencer de que la vía era democrática y no armada, que había condiciones para crear una guerrilla en Chapare pero que él, a fuerza de seminarios y trabajo de base, los convenció de que ése no era el camino.<br />
Sobre todo, Evo no debe olvidar que él es hijo legítimo de la coca, que este movimiento es hijo legítimo de la coca insiste Escobar.<br />
SON LAS CUATRO de la mañana y la plaza 14 de Septiembre luce desierta. Desde allí debo tomar el bus que me transportará de nuevo hasta Chapare para encontrar a Morales. El viaje dura tres horas, pero son suficientes para subir cumbres hasta los cuatro mil metros y luego bajar hasta los llanos de la zona cocalera, a sólo trescientos.<br />
La humedad se puede cortar en Villa Tunari. Es el pueblo más grande de toda la región y hoy está de fiesta porque inaugura su primera agencia bancaria. Hay un pinchadiscos que pone con la misma impunidad a Shakira o a Aldo Monje, y que cambia a música folclórica apenas los vehículos de Inteligencia anuncian la llegada del Presidente. En la carretera se han formado los bachilleres de un colegio para saludar a su líder, que pasa rápido, sin detenerse, y se va directo hasta las oficinas de la alcaldía. Después de media hora sale al balcón y, con el humor ácido que lo caracteriza, saluda: “Cómo están mis queridos periodistas burgueses”.<br />
Baja con una sonrisa de oreja a oreja y comienza a saludar uno por uno a los bachilleres del Colegio Salesiano de la región. Está vestido con su típica camisa ploma a cuadritos, unos vaqueros negros y un par de zapatos azules marca Adidas. Entre saludos fríos, casi protocolares, va saliendo de la alcaldía, pero se detiene frente a la que bien podría ser la reina del curso. Es una joven alta, de piel trigueña, y que sonríe cuando el Presidente pide a todos los periodistas que le tomen una fotografía abrazados. Morales no puede con su carácter. Su éxito con las mujeres es tan legendario como sus luchas sindicales. Él admite que tiene dos niñas de doce años.<br />
¿Mellizas? le preguntó una vez un diplomático.<br />
—No. Yo no soy egoísta y quise que cada una tuviera su propia madre —le respondió sin colorearse.<br />
Y no pierde el humor ni cuando le toca inaugurar el hospital que le regaló en Villa Tunari la Cooperación Europea. Luego de nombrar a todos los dirigentes, al embajador de la Unión Europea y a los alcaldes, les dedicó un cariñoso saludo a “todas mis ex suegras”, sentadas en fila a su diestra. Pero el discurso de recepción de la obra lo aprovechó para pegarle a Estados Unidos. Puso como ejemplo a los europeos para hablar de una cooperación internacional que no incluye injerencia política. Morales se lleva de mil maravillas con los representantes de Europa en Bolivia. Le dicen “compañero Evo”, y no sólo le construyeron hospitales y escuelas en Chapare, sino además una casa para las Seis Federaciones de Productores de Hoja de Coca. La sede de los cocaleros ya no es un cuartito de cuatro por cuatro ubicado en el segundo piso de una casa destartalada en Shinahota, como la describió Martín Caparrós en 1991. Ahora es un enorme coliseo rodeado de oficinas y dormitorios que costó 120.000 euros.<br />
El día termina con comilona general y repartija de material deportivo para todos los pueblos de la zona tropical. Morales se reunió con los dirigentes y les pidió que controlen que no haya coca “excedentaria”, que vigilen bien cada chaco para que Estados Unidos no tenga pretexto para atacarlos. De Chapare a La Paz hay doce horas de viaje y 3.300 metros de diferencia de altitud sobre el nivel del mar. Los primeros síntomas del sorojchi o mal de altura no se los siente en los pulmones ni en el pulso. Se los siente en la boca. El paso de un ambiente extremadamente húmedo a uno totalmente seco toma desprevenido al viajero, que comienza a sentir una sed insaciable. El calor es reemplazado por las bajas temperaturas del altiplano y para protegerse de él todos los pasajeros de la flota cierran herméticamente sus ventanas, creando un microclima pesado y casi irrespirable. La flota para una sola vez, a las tres de la mañana, en Caracollo. Allí, los que permanecen despiertos bajan a tomar un mate de coca para combatir la altura y el frío, o le compran  Coca-Colas y chocolates a Lidia Choque, una adolescente de 17 años que tiene un quiosco afuera del restaurante.<br />
—Suerte que ya no hay más bloqueos. Cada vez que había problemas en el país, venían de todos lados y bloqueaban aquí, porque cerrando Caracollo aíslan a La Paz, Oruro y Cochabamba de una sola vez —cuenta Lidia.<br />
Es casi mediodía y desde la ceja de El Alto se puede ver toda la ciudad de La Paz e incluso las faldas del Illimani. El taxi no puede trepar hasta la Plaza Murillo y me deja en El Prado. Subo, con dificultad, por la calle Comercio y a una cuadra de mi destino me topo con una interminable fila de mujeres con polleras y sombreros. Reclaman para que el gobierno de Morales continúe con el Plan de Empleo de Emergencia, una medida keynesiana inventada en el 2002 para intentar frenar la crecida de la desocupación.<br />
Dentro de la sede de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia me espera el Mallku, Felipe Quispe. Está sentado frente a una enorme wiphala, una bandera de siete colores que representa a los pueblos indígenas de Bolivia. Pese a su derrota electoral en las pasadas elecciones, Quispe asegura que pronto escucharemos nuevamente de él, que Evo cometerá los mismos errores de los gobiernos neoliberales.<br />
Quispe fue el que puso el segundo ingrediente para la toma del poder popular en Bolivia: el indigenismo. Recluido en la cárcel en 1992 por colocar bombas en torres de energía eléctrica, supo pasar de la lucha guerrillera a la lucha sindical, e instaurar el bloqueo de rutas como elemento efectivo para conseguir lo que deseaba. Desde que salió del penal de San Pedro se convirtió en un líder campesino, y ya para 1999 tenía el control de los dos mil sindicatos de todo el país.<br />
—Cuando llegué a la Confederación, estaba dividida. Por un lado estaba el grupo de Alejo Véliz, que era partidario de hacer bloqueos y acciones contra la oligarquía boliviana. Del otro lado estaba el grupo de Evo Morales, que sólo sabían hacer marchas y huelgas de hambre. Ellos se retiraron y con el grupo del Alejo hemos comenzado la lucha —comenta.<br />
Quizás el principal responsable de la derrota de Quispe en las elecciones de diciembre pasado sea Álvaro García Linera. El actual vicepresidente había sido compañero de lucha y de cárcel de Quispe, pero aceptó la invitación de Evo Morales para ser su compañero de fórmula, no sin antes tratar de convencer al Mallku de que se uniera al cocalero.<br />
—Es un traidor. El Álvaro no era más que un changuito marxista con un pantalón sucio cuando lo conocí. Nos seguía a todas partes y parecía una quinceañera que me esperaba afuera de donde yo iba. Yo le he enseñado sobre nuestras culturas, lo he llevado a nuestros lugares sagrados, pero él nos ha traicionado —dice, visiblemente molesto.<br />
García Linera tampoco quiere saber mucho de Quispe. Lo confiesa al día siguiente en pleno Palacio Quemado. El matemático y sociólogo está resfriado y es presidente en ejercicio del país mientras Morales se encuentra en Chile. Sentado en medio de los retratos de Evo y el Che hechos con hoja de coca, dice que el Mallku cometió una delación y que por eso se han alejado. No abunda en detalles, pero sí se explaya hablando del “evismo”, un movimiento que, enfatiza, no sólo es boliviano sino continental. Con esa definición trata de cortar el cordón umbilical que, afirman muchos, une a Morales con Hugo Chávez.<br />
En las seis semanas que lleva en el gobierno, asegura García Linera, se ha dejado seducir más por el reto de gobernar que por el poder. Desde el oriente y el occidente, en parte por un prejuicio racial, se lo ve como el hombre que da equilibrio al gobierno, lo cual ha hecho que tenga una mejor imagen que Morales entre la clase media boliviana. Tal vez por eso es que desde la embajada estadounidense lo comparan con Stalin. —¿Por qué yo Stalin? —me pregunta.<br />
—Lo ven como el dogmático, el duro, y a Evo como el soñador e idealista le aclaro.<br />
No sé si la comparación es buena, pero la acepto. Yo más bien veía a Stalin como un burócrata. Yo no me vería así, en todo caso. Me gusta más la comparación con la Revolución Francesa. Yo me ubicaría como uno de los últimos jacobinos, si tuviera que asignarme algún lugar.<br />
—En ese caso, ¿qué papel le damos a Evo?<br />
-¿Robespierre?<br />
SALGO DE PALACIO QUEMADO y corro hacia la plaza San Francisco para colarme a la conferencia de prensa que dará ahí Manu Chao. El francés vuelve a Bolivia después de seis años, pero esta vez no viene a promocionar un nuevo disco ni a pataperrear por el Salar de Ayuni. Viene a agarrar su pedacito de revolución, a ser partícipe y observador del parto de esta nueva Bolivia. “Tenía que venir, quería verlo”, dice en su “francuñol” característico. Por la noche, mientras sintoniza su “Radio Bemba” con las cinco mil personas que asisten a su concierto, me encuentro en medio de un montón de turistas que han venido a lo mismo que él, y caigo en cuenta de que Bolivia está de moda. Hace sólo seis meses, los gobiernos de países vecinos y europeos elaboraban intrincados planes para evacuar a sus ciudadanos por si estallaba una guerra civil, pero ahora este país se ha transformado en el principal destino del turismo político del mundo: una especie de Cuba en los 70. En la casa de Valentín Mejillones, el amauta (guía espiritual) que “coronó” a Evo Morales en Tiwanaku, hay un equipo de documentalistas franceses que quieren saber todo acerca de la vida espiritual del nuevo mandatario. Tienen ganas de que me vaya rápido y me piden que hable de una vez con el amauta. Le pregunto qué le espera a Evo en los próximos años, y me dice que no sabe, pero que está seguro de que no será fácil:<br />
-Si Evo quiere saber qué pasará con su gobierno, tiene que venir para que leamos juntos las hojas de coca.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/bolivia" class="performancingtags" rel="tag">bolivia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/evo%20morales" class="performancingtags" rel="tag">evo morales</a>, <a href="http://technorati.com/tag/pablo%20ortiz" class="performancingtags" rel="tag">pablo ortiz</a>, <a href="http://technorati.com/tag/asamblea%20constituyente" class="performancingtags" rel="tag">asamblea constituyente</a>, <a href="http://technorati.com/tag/la%20paz" class="performancingtags" rel="tag">la paz</a>, <a href="http://technorati.com/tag/sociedad%20civil" class="performancingtags" rel="tag">sociedad civil</a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/32/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/32/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/32/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/32/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=32&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/bolivia-ano-cero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>El canciller</title>
		<link>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-canciller/</link>
		<comments>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-canciller/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jul 2007 16:43:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>surcos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Surcos 12 - 2006]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-canciller/</guid>
		<description><![CDATA[Por María Teresa Ronderos Gabriel Puerta El canciller de la narcodemocracia se ganó, durante veinte años la confianza de los narcotraficantes y de los paramilitares colombianos. POR SEGUNDA VEZ en su vida, Gabriel Puerta está en el patíbulo. Hace 14 años, él y once amigos colaboraron con la justicia colombiana para que diera con el [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=31&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://revistasurcos.wordpress.com/autores/maria-teresa-ronderos">Por María Teresa Ronderos</a></p>
<p><em><strong>Gabriel Puerta</strong></em></p>
<p><em><strong>El canciller de la narcodemocracia se ganó, durante veinte años la confianza de los narcotraficantes y de los paramilitares colombianos.<br />
<iframe src='http://www.slideshare.net/slideshow/embed_code/86300' width='500' height='410'></iframe><br />
</strong></em></p>
<p>POR SEGUNDA VEZ en su vida, Gabriel Puerta está en el patíbulo. Hace 14 años, él y once amigos colaboraron con la justicia colombiana para que diera con el narcotraficante Pablo Escobar. Los llamaron “los Doce del Patíbulo”, por su temerario desafío a un Escobar paranoico que parecía dispuesto a matar hasta a su sombra. Ahora su supervivencia ya no está en juego. Pero sí su libertad. Puerta, de 63 años, aguarda en una cárcel de máxima seguridad —en Valledupar—, donde duerme sobre suelo mojado para mitigar los 40 grados de calor. Un avión de la DEA, la agencia antinarcóticos norteamericana, se lo llevará dentro de poco, junto a un puñado de compatriotas. Quizás, cuando este reportaje se publique él ya esté en una prisión del poderoso país del norte.</p>
<p><span id="more-31"></span><br />
Lo acusan de conspirar para enviar cocaína a Estados Unidos y de ser uno de los líderes de la organización criminal conocida como el Cártel del Norte del Valle —el último de los grandes cárteles de la droga colombiana—, que floreció en el vacío dejado por una guerra tremenda librada entre el cártel de Medellín, de Escobar, y el de Cali, de los Rodríguez Orejuela. El Departamento del Tesoro puso a Puerta y a sus empresas en la lista negra del narcotráfico.<br />
“Conocí a muchos miembros del Cártel del Norte del Valle, debido a mi actividad salvando vidas y con ocasión del conflicto colombiano. Ni líder ni jefe de nada. Llevo 42 años viviendo en Bogotá y 25 con dedicación completa a actividades agropecuarias lejos del norte del Valle. ¿Quién me podría aceptar como jefe a control remoto?”, escribió en uno de los dos cuestionarios que me contestó desde la cárcel de Valledupar, en febrero pasado. (El gobierno no permite entrevistas personales.)<br />
Para capturar a Puerta en octubre del 2004, según aseguró un investigador del caso, el gobierno estadounidense habría pagado la mayor recompensa que jamás haya girado por un narcotraficante, cercana a los cinco millones de dólares (la embajada de ese país en Bogotá no confirmó ni negó el hecho). Fue tal su celo para que no escapara, que —como relató un testigo—, contraviniendo las normas que impiden a oficiales extranjeros realizar acciones policiales en territorio nacional, cinco agentes de la DEA se unieron a quince oficiales de la policía colombiana para atrapar a Puerta al filo de la medianoche, en una finca cercana a Bogotá. No encontraron resistencia, ni tampoco droga. Sólo una pistola en la mesa de noche y un cuchillo de cocina que ofreció la empleada doméstica cuando le preguntaron dónde estaban las armas. Puerta no es un Escobar, emperador del tráfico y del terror. Tampoco es un trofeo simbólico de un cártel desmantelado, como son los envejecidos Rodríguez Orejuela, extraditados a comienzos del 2005. Tampoco es uno de los señores de la guerra paramilitar, traficantes de droga y de armas. Sin control de rutas, ni ejércitos, ni territorios, ¿por qué tanto empeño de los gringos en llevárselo?</p>
<p>LA SEÑORA de Puerta dice que está a dieta. Por la ansiedad ha engordado casi tantos kilos como los que su marido ha perdido en la cárcel. Nerviosa, saca carpetas de varias cajas en el comedor de su departamento. Para que no piense que lleva una vida lujosa, aclara que el Guayasamín que exhibe en la pared de la escalera es una copia. Las autoridades colombianas acusan a su marido de haber obtenido sus bienes con las ganancias de actividades ilícitas, y se los han incautado casi todos: dos haciendas que suman más de mil hectáreas, empresas agrícolas y mineras, y una oficina. El departamento donde vive la familia Puerta desde hace 18 años también entró en el proceso, pero por ahora se lo dejaron en custodia a la señora. En la biblioteca, donde nos sentamos a conversar, no parece faltar ninguno de los libros que se han publicado en los últimos años sobre narcotráfico y paramilitarismo en Colombia.<br />
Puerta nació en un pueblo pintoresco de Antioquia y fue criado en medio de la violencia política colombiana de los años 50. Probablemente conoció el mundo de los negocios clandestinos después de recibirse de abogado, cuando abrió sus casas de cambio en Cali. Era el momento en que el creciente narcotráfico necesitaba lavar sus rápidas fortunas. “La confianza que yo les inspiraba a los clientes hacía que depositaran sus dineros, para recuperarlos cambiados a la moneda requerida, muchas veces hasta dos y tres meses después. Adquirí desde entonces fama de hombre correcto y serio. Principio de todas mis intervenciones futuras en las autodefensas”, escribe Puerta. Ya separado de su primera esposa, se prendó de la gerente del banco donde tenía las cuentas de sus casas de cambio, y, a juzgar por las emotivas tarjetas que le envía desde la cárcel, sigue enamorado de ella veinticinco años después.<br />
En 1985 compró el 17 por ciento de la aerolínea Intercontinental de Aviación. Según las autoridades colombianas y estadounidenses, la empresa fue creada para camuflar viajes de droga a Estados Unidos y para lavar dinero a través de sus subsidiarias, algunas registradas en paraísos fiscales. Aseguran que Orlando Henao Montoya —fundador del Cártel del Norte del Valle— fue su socio principal. Puerta sostiene que la aerolínea nunca se usó para contrabandear droga.</p>
<p>INVITADA POR LA SEÑORA de Puerta, subo a mirar el estudio donde trabajaba su marido. Allí me encuentro con colecciones de revistas de ganadería y libros como La geometría del cebú. Puerta compró su primera finca en 1979 y desde entonces invierte sus ganancias en el negocio de la ganadería, pero nunca fue un terrateniente convencional. Se obsesionó con mejorar la productividad ganadera del país y para ello importó desde Brasil razas tropicales de alto rendimiento en carne, leche o trabajo. Publicó varios artículos en revistas especializadas y decenas de universitarios visitaron sus fincas para aprender. Cada vez que podía, predicaba “una política acertada que nos ayude a vencer [en América Latina] la eterna humillación de ser los dueños del 75 por ciento del hato bovino mundial y producir, apenas, el 25 por ciento de la carne y la leche de la Tierra”.<br />
Paradójicamente, la dedicación exclusiva de Puerta al ganado no lo llevó a alejarse del narcotráfico. Al ser un reputado finquero en el Magdalena Medio, fue también uno de los gestores del paramilitarismo en Colombia, pues fue allí donde los hacendados se unieron por primera vez para combatir a la guerrilla. Puerta la había sufrido en carne propia: fue secuestrado dos veces por las FARC y obligado a pagar por su vida. En 1990, dieciséis bombas plantadas por las FARC estallaron en una de sus fincas y destruyeron la casa, las bodegas y la maquinaria agrícola. Al poco tiempo ocurrió su enfrentamiento con Escobar, que en ese entonces secuestraba a narcotraficantes y hacendados para financiar su vida de “fugitivo más buscado” por el gobierno colombiano.<br />
“El problema social creado por las acciones de Escobar y su aspiración política, sumado al empuje de la guerrilla y a la necesidad de suplir las deficiencias de seguridad inherentes al Estado, nos llevó a muchos, de distintas clases sociales y económicas, a enfrentar el reto de la guerra y de la descomposición social. El narcotráfico no era la meta, pero había que conocerlo a fondo para tratarlo, pues las FARC y las autodefensas comenzaban a nutrirse de esa fuente”, se justifica Puerta. En ese contexto, argumenta, no es extraño que la agencia antinarcóticos de Estados Unidos se fijara en él:<br />
“Sobre mí [los norteamericanos] hurgaron y encontraron. En atención del conflicto armado interno, los conocedores del tema fuimos requeridos, directa o indirectamente, para que aportáramos ideas, dinero y contactos. Los paras [paramilitares], allá por 1995, ya abandonados por los promotores, terratenientes, industriales, comerciantes y militares que encontraron difícil el financiamiento conocido de cuotas anuales, les entregaron de lleno la responsabilidad a los narcotraficantes. El paramilitarismo y la guerrilla ‘agarran’ el negocio de la coca cobrando impuestos de bodega y salida al mar, y de aeropuertos y, luego, el mercadeo redondo, por una necesidad de financiación que no encuentran suficiente en el secuestro. Políticos, industriales, gerentes gremiales, militares, ‘gentes de bien’, visitan a los unos y a los otros, y muchos de nosotros servimos de enlace y coordinación con los jefes. Unos siguen bien camuflados y otros, más arrojados o ingenuos, salvando vidas y evitando conflictos internos o solucionándolos, al descubierto, caímos fácilmente.”<br />
ES IMPOSIBLE no ver una estatuilla de un metro de Mahatma Gandhi en la entrada al estudio de Puerta. La trajo de la India, adonde viajó para estudiar las razas primigenias del cebú. Puerta se identifica con el líder pacifista hindú. En 1993 medió para solucionar un conflicto entre la Corriente de Renovación Socialista (CRS), una facción de la guerrilla castrista, y los narcotraficantes del sur de Colombia. La CRS acababa de firmar la paz con el gobierno y no quería más enfrentamientos con nadie. “Fue Gabriel Puerta el que convenció a los narcos de que estaban errados, y gracias a su gestión se salvaron decenas de vidas de hombres y mujeres que ya estaban en la paz”, dijo un testigo de los hechos.<br />
Alrededor de Puerta se escuchan decenas de historias de similar tenor: que concilió entre un narco y su transportista cuando hubo sospechas de trampa; que convenció a los paramilitares del Magdalena Medio de negociar con el gobierno; que les salvó la vida a políticos enemigos del jefe paramilitar Carlos Castaño, intercediendo ante él. Hasta la acusación oficial de la justicia estadounidense sostiene que es un “abogado y consejero que resolvió disputas internas de ese cártel [del Norte del Valle] y sus asociados con otros cárteles”.<br />
Alguien que lo conoce desde hace veinte años me dijo que Puerta nunca cobró un peso por esos favores. Pero el investigador policial matiza: “Ellos siempre terminan recibiendo regalos considerables —una finca, una plata— de los agradecidos beneficiarios de esas gestiones”.<br />
Cuando lo recluyeron en el pabellón de extraditables de la cárcel de Cómbita, a fines del 2004, Puerta lanzó una cruzada legal y una campaña de opinión pública contra la extradición de colombianos. Como castigo, el gobierno lo trasladó a la cárcel de Valledupar, a un pabellón especial para delincuentes peligrosos, donde permanece encerrado las 24 horas del día. Antes del traslado, recibió una carta de agradecimiento firmada por 102 extraditables de Cómbita, muchos de ellos enemigos entre sí: “Dejas entre tus compañeros de este presidio un recuerdo gratísimo, un vacío insondable, porque fuiste maestro sin par y protector celoso de tus discípulos, atentos siempre a tus directrices y dispuestos a tu consejo atinado… Dios te bendice, Gabriel, porque eres íntegro, eres inmensamente humano, eres amigo y, como lo consignó Yupanqui, ‘un amigo es uno mismo en otra piel’”.<br />
A diferencia de los consiglieri de la mafia italiana que se ven en las películas, Puerta cree en la razón más que en las armas. Cuando lo capturaron, además de la pistola, le encontraron miles de documentos de reflexión sobre cómo buscarle una salida al narcotráfico. Está convencido de que la represión estatal del tráfico de drogas sólo sirve para enriquecer a los violentos y corromper a las clases dirigentes. Desde la cárcel escribe:<br />
“En Colombia se está cogiendo el toro por la cola, y no por los cuernos, en la lucha contra el narcotráfico. Creer que al terminar con este flagelo la guerrilla se someterá y el paramilitarismo terminará es un cuento de hadas. Primero, el narcotráfico no se acabará, pues 250 millones de habitantes de este planeta consumiendo no lo permitirán. Segundo, ése es un negocio que ya los venezolanos, argentinos, peruanos, brasileros, ecuatorianos y centroamericanos, especialmente mexicanos, realizan con mayor solvencia que Colombia. La mayor parte de las ganancias se quedan en México y en los países consumidores, que hoy suman a ellos mercados incipientes como los de India y China, y la insaciable Europa. ¡Qué horror!<br />
“¿Se acabará el fenómeno porque fumiguen, extraditen y encarcelen? No.<br />
“&#8230;Despenalizar la droga sería un paso trascendental, y atenuar su consumo con educación y salud pública es el remedio inicial.”</p>
<p>CANCILLER E IDEÓLOGO del bajo mundo, Puerta no es ningún santo y lo sabe. Quizá como nadie, ha conocido la historia íntima de las guerras colombianas de los últimos años, y ha sobrevivido para contarla. Ahí puede estar la clave de por qué los estadounidenses han puesto tanto empeño en llevárselo. “Ya se acerca la hora de la partida”, me anuncia la señora Puerta en nuestra última conversación telefónica. Muy pronto su marido se calzará el overol naranja para convertirse en un reo más del sistema penitenciario estadounidense.</p>
<p>Technorati Tags: <a href="http://technorati.com/tag/gabriel%20puerta" class="performancingtags" rel="tag">gabriel puerta</a>, <a href="http://technorati.com/tag/ronderos" class="performancingtags" rel="tag">ronderos</a>, <a href="http://technorati.com/tag/extraditable" class="performancingtags" rel="tag">extraditable</a>, <a href="http://technorati.com/tag/colombia" class="performancingtags" rel="tag">colombia</a>, <a href="http://technorati.com/tag/narcos" class="performancingtags" rel="tag">narcos</a>, <a href="http://technorati.com/tag/paramilitares" class="performancingtags" rel="tag">paramilitares</a></p>
<p class="poweredbyperformancing">Powered by <a href="http://scribefire.com/">ScribeFire</a>.</p>
<br /><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/categories/revistasurcos.wordpress.com/31/" /> <img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/tags/revistasurcos.wordpress.com/31/" /> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/revistasurcos.wordpress.com/31/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/revistasurcos.wordpress.com/31/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=revistasurcos.wordpress.com&amp;blog=788624&amp;post=31&amp;subd=revistasurcos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://revistasurcos.wordpress.com/2007/07/30/el-canciller/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/14bf70062bb110b667247ccac419b8c3?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">surcos</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
